Nuevos datos revelan intrigas e intento de asesinato en la maldición de Tutankamon

LA MALDICIÓN DE TUTANKAMON, UNA TRAMA URDIDA EN LAS ALTAS ESFERAS DE LA ARISTOCRACIAS BRITÁNICA El artículo "Nebjeperura, fallen mith of an egypt

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LA MALDICIÓN DE TUTANKAMON, UNA TRAMA URDIDA EN LAS ALTAS ESFERAS DE LA ARISTOCRACIAS BRITÁNICA 
El artículo “Nebjeperura, fallen mith of an egyptian curse” publicado en la prestigiosa revista americana Journal of the American Medical Association (JAMA) ha removido de manera convulsa numerosos segmentos de la sociedad británica y científica al sugerir que la famosa “maldición” del faraón no fue debida, como plantean algunos investigadores y eruditos a las esporas de hongos microscópicos presentes en la tumba, sino a una impregnación química encargada supuestamente por el mismísimo Lord Carnarvon y algunos de sus influyentes amigos para garantizarse los contratos belgas de suministros de combutible.

La prestigiosa revista americana Journal of the American Medical Association (JAMA), ha removido de manera convulsa numerosos segmentos de la sociedad británica y científica al presentar el artículo:” Nebjeperura, fallen mith of an egyptian curse” (Nebjeperura -tutankamon-, la caída de un mito sobre las maldiciones egipcias), en la que se pone de manifiesto que la famosa “maldición” del faraón no fue debida como plantean algunos investigadores y eruditos al aire viciado de la tumba (en la que habría esporas de hongos microscópicos conservados durante milenios que supuestamente habrían causado la muerte de varios exploradores que participaron en el descubrimiento de la tumba), sino a una impregnación química encargada por el mismísimo Lord Carnarvon y algunos de sus influyentes amigos.
Lord Carnarvon (V conde de Carnarvon) fue un aristócrata inglés conocido por ser el financiero de la excavación de la tumba del faraón Tutankamón, en el Valle de los Reyes). Murió el 5 de Abril de 1923 a consecuencia de la picadura de un mosquito infectado con eripsela, un estreptococo que afecta fundamentalmente a la dermis, provocando graves lesiones cutáneas.
El estudio, liderado por Iwant Karlsberg del Grffith Institute (responsable de analizar los diarios y escritos deHoward Carter, egiptólogo y director de la excavación) y apoyado por científicos del CNRS francés (Centre National de la Recherche Scientifique) y del IN2P3 (Institut National de Physique Nucléaire et de Physique des particules), han llegado a esta sorprendente conclusión tras un complejo estudio analítico de los restos de Carnarvon y de una larga y profusa revisión bibliográfica. Para Jesui-Ane Tudiant del laboratorio TEKNIKER asociado al IN2P3 francés no hay duda: “…tuvimos claro que uno de los compuestos era un sulfuro, como además hallamos trazas de mercurio, las pruebas de polarización circular nos confirmaron que se trataba de cinabarita (cinabrio)”. El equipo de la investigadora francesa ha hallado además, restos de cadmioestroncioarsénico y cromo hexavalente, todos ellos minerales que provocan neuralgias, lesiones cutáneas, vértigos, neumonías, problemas gastrointestinales y nerviosos. “La mezcla presentaba compuestos que no pueden ser degradados por microorganismos como en cualquier otro proceso de biodegradación, lo que nos ha permitido diferenciarlos con relativa facilidad. Lo interesante es la mezcla en sí, preparada de tal modo que generó lo que denominamos –efecto sinérgico-, es decir, que aumentaba la capacidad tóxica de cada componente. Esta mezcla no la preparó cualquier amateur, sino un profesional de la química”, según relataba a Science Daily Inocenci i Roura del CNRS. Lo curioso del caso, continúa el Dr. Roura, son los efectos de estas toxinas: linfadenopatías, neumonías, taquicardias o tromboflebitis venosa, resultado de la fagocitosis retardada e invasión titular, diagnósticos muy similares a los que ofrece la infección bacteriana de una eripsela, que es, según el NYT de 1923 lo que causó la muerte de Carnarvon”.
Todo parece indicar que su intoxicación pudo ser perfectamente resultado de esta impregnación química pero¿quién la preparó y sobre todo, para qué?
 
Iwant Karslberg retoma las citas del diario de Howard Carter mese antes del fallecimiento de LC (Lord Carnarvon): “Nos llama la atención la atípica visita, en febrero de 1923, de Johannes Diderik y Jaffe y Gross, de la industria petroquímica inglesa (Diderick era además, miembro de la Real Academia de Ciencias de Bélgica, un personaje muy conocido y próximo a la monarquía belga). Curiosamente en marzo de 1923, después de la visita de la reina de Bélgica, LC ya mostraba síntomas de la enfermedad. El 21 ya estaba muy enfermo y se le diagnosticó infección por eripsela. Moría unos días después”.
“La visita de la reina es igualmente esclarecedora en todo este asunto. De todos es conocida la pasión que sentía la reina Isabel de Baviera (reina Belga desde 1909) por los viajes, la ciencia y la egiptología, y también, aunque hubiese nacido en Alemania, de su inclinación por la independencia de Bélgica desde la primera guerra mundial, y ahí pensamos que está la conexión“. Para el archivista nipón Telaku Helo del National Archives of Belgium, “Bélgica sufrió los efectos de la depresión económica durante el período de entreguerra (de 1918 a 1939), posterior a la I guerra Mundial, y se hizo necesaria la ayuda de socios británicos y estadounidenses (adema de franceses) para su reconstrucción. Los contratos millonarios de las petroquímicas, entre otros, para el abastecimiento de combustibles y derivados del petróleo, generaron enfrentamientos virulentos entre las grandes compañías que se disputaban los jugosos contratos para asegurarse grandes beneficios”. Curiosamente, continua el Dr. Telaku, “Herbert Carnarvon era accionista de dos de las cuatro firmas que se presentaron al concurso. La reina belga, declarada partidaria de una firma portuguesa (por la colaboración de este país en la anexión de las colonias belgas ocupadas por Alemania en Camerún y Africa Oriental durante la I Guerra Mundial), suponía el principal escollo para las aspiraciones de la firma británica Lie&Trick Ltd de la que Carnarvon era principal accionista y presidente del Consejo de Administración. Nada menos que 16.200 millones de francos belgas de la época, una cantidad nada desdeñable”.
¿Fueron la codicia de los accionistas de la Lie&Trick inglesa la impulsora de un intento de homicidio de la reina Belga?, ¿Estuvo Lord Carnarvon directamente implicado en el supuesto complot? Todo parece indicar que sí, irónicamente le salió mal la jugada y fue víctima de su propio artimaña, tal y como sugieren las analíticas recientes.
“La relación entre las visitas documentadas en el diario de H. Carter previas a la visita de Isabel de Baviera y la coincidencia de esta con el inicio de la enfermedad de LC, así como el resultado de las analíticas y el entorno político y económico de la Europa de 1923, nos invitan a considerar otros escenarios diferentes a la romántica pero carente de pruebas, “hipótesis de la maldición” difundida por la escritora Marie Corelli. Finaliza Iwant Karslberg. Para el conjunto de investigadores, estas y otros resultados serán presentados en junio de 2015, en el SOCOM (XVII International Conference on Organometric Chemistry).
Claro que la respuesta por parte de diversos sectores británicos no se ha hecho esperar. George Herbert octavo, actual conde de Carnarvon, perdió la tradicional flema británica la semana pasada acosado por las preguntas de una nube de periodistas congregados en su residencia de Highclere Castle, ya está preparando una querella por difamación: “Mi bisabuelo fue un hombre de bien, un verdadero filántropo y mecenas de las artes y la ciencia. Las concusiones del estudio son absurdas y carentes de rigor. No constituyen por si mismWrecs prueba alguna, parece una inocentada. Fuckity fuck¡¡¡” gritó colérico, según los rotativos Eonline y Vanity Fair. De otra parte, la embajada británica en Bélgica a llamado a sus agregados para profundizar en el asunto según informa el Daily Telegraph. Numerosas personalidades y celebridades belgas han anunciado, de no aclararse el asunto, medidas contra empresas británicas con intereses en Bélgica. Así, la famosa modelo Axelle Necroispas ya ha anunciado la ruptura de su contrato con L’Oreal, firma pertenceiente a la compañía inglesa Business Insider.
Todo sugiere que la maldición del faraón, lejos de quedar amortiguada por el paso de los milenios, está más presente que nunca. Wuason Pinkertoon (New York Timos). 
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