Robert el muñeco maldito

Todos conocemos la película “Chucky”, un clásico del terror filmado hace más de una década, pero cuyas imágenes

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Todos conocemos la película “Chucky”, un clásico del terror filmado hace más de una década, pero cuyas imágenes siguen asustando a niños en todo el planeta. Lo interesante del asunto es que de acuerdo con sus mismos creadores, “Chucky” estaría basada en unahistoria real, igualmente macabra y aterradora: la historia de Roberto.
Esta historia comienza a finales del siglo XIX, cuando un pequeño niño de Key West, Florida (Estados Unidos) recibió como regalo un muñeco de trapo que representaba un marinero de blanco con un osito. El pequeño Robert Eugene Otto habría recibido este regalo de un sirviente nativo de las Bahamas y versado en las artes del vudú y la magia negra. La historia cuenta que el niño no era muy amable y maltrataba sistemáticamente a una pequeña sirvienta del hogar, por lo que el muñeco se habría entregado como venganza.
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El niño pronto se encariñó con su nuevo juguete. Decidió bautizarlo con su mismo nombre y andaba con él todo el día, sin dejarlo jamás de lado. Sus padres incluso pusieron una pequeña silla en la mesa para el muñeco y lo bautizaron como “muñeco Robert” para no confundirlo con su hijo. Pero entonces, fenómenos extraños comenzaron a suceder:

Al principio, Robert comenzó a tener largas conversaciones con su muñeco. A pesar de estar un tanto intrigados por el hecho, sus padres lo asumieron como un amigo imaginario y no le prestaron mayor atención al asunto.Algunas semanas más tarde, empezaron a oír las respuestas que éste le daba a su hijo, pero sencillamente supusieron que el pequeño se respondía a sí mismo. Sin embargo, ya comenzaban a preocuparse… y las preocupaciones aumentaron cuando los vecinos comenzaron a comentar que veían al muñeco asomarse por las ventanas cuando la casa quedaba sola.
La gota que colmó el vaso vino poco después. Tras oír un fuerte estruendo en el cuarto de su hijo, sus padres encontraron sus juguetes en el suelo y varias sillas y mesas volcadas. Su hijo, mientras lloraba, afirmó que había sido el muñeco Robert quien lo había realizado. Los padres decidieron no botar el muñeco, pero lo dejaron escondido en el ático. Y por fin, los fenómenos terminaron.
Algunos años después, siendo Robert Eugene un artista exitoso, por cosas de la vida regresó a su viejo hogar con su esposa. Volvió a encontrar su viejo muñeco escondido en el ático y decidió darle un lugar en el mirador de la sala… y de nuevo comenzaron a suceder cosas extrañas.
Los movimientos del muñeco comenzaron a asustar a la familia. Muchos huéspedes afirmaban que lo habían visto cambiar de expresión mientras los miraba y los niños de una escuela cercaba evitaban la calle por temor al muñeco que, según ellos, los espiaba mientras caminaban. De hecho, la familia Otto dejó de recibir visitas por este motivo. Al final Robert se cansó y volvió a esconder el muñeco en el ático. En esta ocasión comenzaron a oírse pasos y risas en esta parte de la casa, pero los problemas cesaron en el resto del hogar.

El muñeco volvió a aparecer casi 40 años después, cuando la esposa de Robert (ya viuda) vendió la casa. La nueva familia, con una niña de 10 años, pronto encontró la reliquia y la feliz niña lo puso con sus demás juguetes, sin embargo, al muñeco no pareció gustarle el cambio de dueño y la pequeña comenzó a sufrir de recurrentes pesadillas y a despertar gritando que el muñeco quería matarla.
Sus padres entonces lo donaron al Museo Histórico y del Arte Martello Gallery-Key West, donde permanece en la actualidad. De acuerdo con los relatos, es común oír toques en el vidrio y encontrar el muñeco recargado contra la vitrina, y muchas cámaras muestran malfuncionamientos cuando le tomanfotografíasAsí mismo, la leyenda reza que debe pedirse un permiso a Robert para tomarle una fotografía, o de lo contrario sobre la persona recaerá una maldición. La vitrina está llena de cartas de “disculpas” por haber tomado fotos sin autorización.

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