Kyubi el zorro de 9 colas

Según el folclore y la mitología japonesa, todos los zorros de por sí representan una fuerza sobrenatural, los kitsune (zorros en japonés) son visto

El Universo es una entidad consciente
Células madre podrán volver a la vida a los cadáveres congelados e incluso rejuvenecerlos
Espectacular video de un OVNI transparente

Según el folclore y la mitología japonesa, todos los zorros de por sí representan una fuerza sobrenatural, los kitsune (zorros en japonés) son vistos como sirvientes y mensajeros del Dios Shinto Inari, dios de la fertilidad, la agricultura, el arroz y los zorros. Son espíritus del bosque encargados de cuidar los bosques y las aldeas, y no es extraño verlos en las puertas de muchos templos como guardianes.
El zorro de nueve colas es una especie de deidad que aparece en la mitología asiática en general, además de en leyendas japonesas aparecen también el huli jing o el kumiho, su equivalente en historias chinas o coreanas respectivamente.
En la mitología japonesa, los kyûbi no kitsune (zorros de nueve colas) son zorros que han superado ya los 1.000 años de edad. Según esta leyenda los zorros van ganando colas con el paso del tiempo (siendo los más comunes los de una, cinco, siete y nueve colas), siendo más longevos y poderosos aquellos con un número de colas superior, cuantas más colas tenga el zorro fuerte será. Al alcanzar los 1.000 años, obtiene la novena y última cola, y su pelaje cambia a tonos blancos y dorados.
También se dice, que van ganando las colas al realizar buenas obras y que alcanza las nueve colas al realizar las buenas acciones pertinentes, pero en esta versión, puede perder las colas al realizar malas acciones perdiendo así su poder.
Entre los poderes que se les atribuyen a estos zorros legendarios de nueve colas, está la habilidad de ver y oír cualquier suceso del mundo o sabiduría infinita. Sumado a los poderes que tiene cualquier zorro común como el poder de la transformación.
La historia de la leyenda es la siguiente:
Una cortesana japonesa llamada Tamamo-no-Mae,  tenía la fama de ser la mujer más bella e inteligente de todo Japón. Ésta vivía bajo el mandato del Emperador Konoe (1142-1155). Aunque Tamamo-no-Mae  aparentaba ser sólo una veinteañera, no había pregunta que no pudiese contestar, fuera cual fuera la materia. Además desprendía siempre un olor maravilloso, y sus ropas nunca se arrugaban o ensuciaban. Debido a todo esto, todos en la corte imperial la adoraban, incluido el emperador Konoe.
Después de un tiempo, con el Emperador Konoe demostrando todo el tiempo su afecto a la hermosa Tamamo-no-Mae, éste repentinamente cayó enfermo. Fue a muchos sacerdotes y adivinos para buscar el motivo, pero ninguno tenía respuestas.
Finalmente, un astrólogo llamado Abe no Yasuchika, fue el encargado de diagnosticar la misteriosa enfermedad del Emperador Konoe, y tras descubrir que Tamamo-no-Mae era de algún modo responsable, se encargó de perseguirla. Durante la persecución, Abe no Yasuchika descubrió su verdadera identidad, como zorro de nueve colas.
El astrólogo, le dijo al emperador que la causa de sus males no era otra que Tamamo-no-Mae, le explicó que la hermosa joven era de hecho una especie de zorro de nueve colas trabajando para un maligno daimyô, que quería hacerlo enfermar para tomar el trono. Tras ser descubierta, Tamamo-no-Mae abandonó  la corte y desapareció.
Un tiempo después el zorro de nueve colas fue encontrado de nuevo tras matar y comerse a mujeres y viajeros, en la zona de Nasu. El Emperador Konoe, envió a 80.000 soldados a la zona para que dieran caza y muerte al zorro de nueve colas. Entre ellos estaban Kazusa-no-suke y Miura-no-suke, dos de los guerreros más poderosos de ése tiempo.
Tras un tiempo huyendo de los guerreros, el zorro se le apareció en sueños tomando la forma de la hermosa Tamamo-no-Mae a uno de ellos, a Kazusa-no-suke, y le advirtió sobre las intenciones de Miura-no-suke, que no eran otras que las de matarlo al día siguiente. Kazusa-no-suke trató de evitarlo llegando incluso a rogar al otro guerrero por su vida, pero Miura-no-suke no tuvo piedad y, como el zorro había profetizado, acabó con él.
Temprano al día siguiente, en las llanuras de Nasu el ejército del Emperador Konoe encontró de nuevo al zorro de nueve colas. Miura-no-suke disparó y mató a la mágica criatura con su flecha y ésta se transformó en una piedra llamada Sesshoseki (piedra asesina). Esta piedra libera continuamente un gas venenoso que mata a todo lo que entra en contacto con ella. Se decía que la piedra había sido destruida en el periodo Nanboku-chô por Gennoh ShinShou, y los fragmentos se perdieron por diferentes partes del país.
Los japoneses basan muchísimos personajes de los manganime en su mitología y el ejemplo más claro es: Naruto, dónde el Kyûbi es el mismo Naruto. Pero el estiritu que habita en el interior del ninja más famoso de la actualidad no es en el único manganime en el que sale un personaje basado en esta leyenda, en Sonic tenemos a Tails, en Pokemon a Ninetales (nueve colas) o en Digimon a Kyubimon, una evolución de Renamon. Además, existen infinidad de personajes de mangas, animes y videojuegos basados en la leyenda del zorro de nueve colas
Content Protection by DMCA.com

COMMENTS