Los romanos también VIERON OVNIS. Descubre aquí las CLARAS EVIDENCIAS

 

Cuando era un chaval, me encantaba leer historias de avistamientos de OVNIS, muy en boga en aquellos días de guerra fría. Nunca me creí ninguna de las historias, aunque creo que es muy posible que exista vida en otros planetas, o eso me dicen las estadísticas, pero me apasionaba leer cómo la imaginación de los seres humanos tienen el poder de hacernos creer que estamos viendo lo que no estamos viendo. Aquellos fueron los días del máximo apogeo OVNI, cuando incluso la Fuerza Aérea estadounidense creó un cuerpo de investigación para intentar dirimir los avistamientos reales de los falsos, el llamado Proyecto Libro Azul.

Para muchos no era sino un intento de ocultar la presencia de alienígenas en nuestro planeta, disfrazados de políticos, empresarios y personajes del mundo del deporte y el espectáculo. A decir verdad, los primeros casos de supuestos objetos voladores no identificados de la época moderna tuvieron lugar durante la Segunda Guerra Mundial, cuando varios pilotos informaron haberse topado con extrañas “luces” o fenómenos que no podían explicar, pero ya en la antigüedad se habían reportado casos de extraños e inexplicables sucesos. Ahora bien, la limitación de espacio no me permitiría mencionarlos todos, por lo que he decidido centrarme en nuestros amigos de los baños públicos y el detergente a base de orina. Eso, los romanos.

Gran legado

La relativa cercanía en el tiempo, el amplio espacio de tiempo que cubrieron tanto república como imperio y el poder del latín como lingua franca,  nos han dejado un legado enorme sobre la cultura romana en todos sus aspectos, militares, sociales, económicos, científicos, y como no podía ser de otra manera en una civilización que se extendió por veinte siglos, existen informes de avistamientos de OVNIS. He aquí una breve lista de ellos.

El primer “encuentro” del que tenemos registros, nos lo relata el historiadorJulius Obsequens en su libro De Prodigiis, aunque citando a su colega . Segú ambos, en invierno del año 214 a. C., se observaron sobre Roma las apariciones de extraños visitantes, “navium speciem de caelo adfulsisse” (“las naves fantasma habían sido vista brillando en el cielo”).No importa que Tito Livio escribiese los eventos de oídas, pues ocurrieron doscientos años de su propio paso por esta vida, ni que como historiador objetivo dejase mucho que desear, pues hasta sus compatriotas consideraban que sus relatos exageraban un poco para glorificar al máximo la civilización romana. Lo importante ya no es si es cierto o no, sino cuánta gente se lo haya creído.

Plutarco

, famosos por sus obras “Vidas Paralelas” en las que comparaba las biografías de un romano famoso con la de otro griego, “Vidas de Emperadores”,  es un cronista con mayor prestigio que el anterior, pero también escribió mucho “de oídas” y no podemos asegurar que todo lo escrito es cierto, y menos de acontecimientos extraños. Este historiador nos cuenta en la vida de Lúculo, un cónsul y general del siglo I a.C., este se preparaba para enfrentarse en el campo de batalla contra Mitriades de Ponto en el año 74, uno de los mayores enemigos de Roma en la época, cuando de repente “el cielo se encendió a lo lejos y un cuerpo enorme en forma de llama cayó entre los dos ejércitos. Tenía la forma de una jarra de vino y el color de plata fundida”. Una clara referencia a ovnis.

Josefo

Cuatro años después del avistamiento anterior, durante el , el historiador Josefo nos habla de “una luz brillante sobre el Templo”, y unos días más tarde, habiendo el general y futuro emperador romano Tito entrado en la ciudad, “aparecieron en el aire sobre todo el territorio carros de guerra y tropas avanzando sobre las nubes, rodeando las ciudades”. Nuevamente, este es el único informe conocido, por lo que debería tratarse con una pizca de sal.En el año 150 de la época cristiana, nos encontramos con un libro de parábolas muy respetado entre los seguidores de la nueva religión, Se trata de , en

referencia al antiguo esclavo cuyas visiones y encuentros con seres sobrenaturales explicaban e intentaban confirmar algunos de los preceptos que la iglesia proponía a sus seguidores. En uno de estos “encuentros” con ovnis, en el camino entre Roma y Capua, Hermas declaró haber visto “una ‘bestia’ como una pieza de cerámica de unos treinta metros de altura, de varios colores en la cabeza y disparando rayos de furia, que golpearon el suelo con una nube de polvo y acompañada por una dama vestida de blanco” (Visión 4.1-3).

Cassius Dio

El cónsul e historiador romano Cassius Dio, autor de una Historia de Roma que cubría 1.400 años, también nos dejó la crónica de un extraño suceso ocurrido a finales del siglo II. Cassius describió “Una fina lluvia parecida a la plata descendió de cielos claros sobre el Foro de Augusto, y este la utilizó para darle un baño a sus monedas de bronce”. Cuatro días después, el supuesto baño de plata había desaparecido.

Ovnis por todas partes

Hay algunas historias más de objetos o visiones extraños en los cielos de la república y el imperio, pero creo que estos son los más representativos. Los romanos no fueron los únicos que en la antigüedad informaron de avistamientos celestiales y fenómenos parecidos, también lo hicieron los chinos, persas, egipcios y prácticamente todas las civilizaciones dignas de llevar ese apelativo. Pero bueno, los romanos venden y venden bien. Yo lo he pasado muy bien haciendo mis indagaciones y escribiendo, así que espero este relato igualmente os llene de curiosidad y os entretenga un poco

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Cuando era un chaval, me encantaba leer historias de avistamientos de OVNIS, muy en boga en aquellos días de guerra fría. Nunca me creí ninguna de las historias, aunque creo que es muy posible que exista vida en otros planetas, o eso me dicen las estadísticas, pero me apasionaba leer cómo la imaginación de los seres humanos tienen el poder de hacernos creer que estamos viendo lo que no estamos viendo. Aquellos fueron los días del máximo apogeo OVNI, cuando incluso la Fuerza Aérea estadounidense creó un cuerpo de investigación para intentar dirimir los avistamientos reales de los falsos, el llamado Proyecto Libro Azul.

Para muchos no era sino un intento de ocultar la presencia de alienígenas en nuestro planeta, disfrazados de políticos, empresarios y personajes del mundo del deporte y el espectáculo. A decir verdad, los primeros casos de supuestos objetos voladores no identificados de la época moderna tuvieron lugar durante la Segunda Guerra Mundial, cuando varios pilotos informaron haberse topado con extrañas “luces” o fenómenos que no podían explicar, pero ya en la antigüedad se habían reportado casos de extraños e inexplicables sucesos. Ahora bien, la limitación de espacio no me permitiría mencionarlos todos, por lo que he decidido centrarme en nuestros amigos de los baños públicos y el detergente a base de orina. Eso, los romanos.

Gran legado

La relativa cercanía en el tiempo, el amplio espacio de tiempo que cubrieron tanto república como imperio y el poder del latín como lingua franca,  nos han dejado un legado enorme sobre la cultura romana en todos sus aspectos, militares, sociales, económicos, científicos, y como no podía ser de otra manera en una civilización que se extendió por veinte siglos, existen informes de avistamientos de OVNIS. He aquí una breve lista de ellos.

El primer “encuentro” del que tenemos registros, nos lo relata el historiadorJulius Obsequens en su libro De Prodigiis, aunque citando a su colega . Segú ambos, en invierno del año 214 a. C., se observaron sobre Roma las apariciones de extraños visitantes, “navium speciem de caelo adfulsisse” (“las naves fantasma habían sido vista brillando en el cielo”).No importa que Tito Livio escribiese los eventos de oídas, pues ocurrieron doscientos años de su propio paso por esta vida, ni que como historiador objetivo dejase mucho que desear, pues hasta sus compatriotas consideraban que sus relatos exageraban un poco para glorificar al máximo la civilización romana. Lo importante ya no es si es cierto o no, sino cuánta gente se lo haya creído.

Plutarco

, famosos por sus obras “Vidas Paralelas” en las que comparaba las biografías de un romano famoso con la de otro griego, “Vidas de Emperadores”,  es un cronista con mayor prestigio que el anterior, pero también escribió mucho “de oídas” y no podemos asegurar que todo lo escrito es cierto, y menos de acontecimientos extraños. Este historiador nos cuenta en la vida de Lúculo, un cónsul y general del siglo I a.C., este se preparaba para enfrentarse en el campo de batalla contra Mitriades de Ponto en el año 74, uno de los mayores enemigos de Roma en la época, cuando de repente “el cielo se encendió a lo lejos y un cuerpo enorme en forma de llama cayó entre los dos ejércitos. Tenía la forma de una jarra de vino y el color de plata fundida”. Una clara referencia a ovnis.

Josefo

Cuatro años después del avistamiento anterior, durante el , el historiador Josefo nos habla de “una luz brillante sobre el Templo”, y unos días más tarde, habiendo el general y futuro emperador romano Tito entrado en la ciudad, “aparecieron en el aire sobre todo el territorio carros de guerra y tropas avanzando sobre las nubes, rodeando las ciudades”. Nuevamente, este es el único informe conocido, por lo que debería tratarse con una pizca de sal.En el año 150 de la época cristiana, nos encontramos con un libro de parábolas muy respetado entre los seguidores de la nueva religión, Se trata de , en

referencia al antiguo esclavo cuyas visiones y encuentros con seres sobrenaturales explicaban e intentaban confirmar algunos de los preceptos que la iglesia proponía a sus seguidores. En uno de estos “encuentros” con ovnis, en el camino entre Roma y Capua, Hermas declaró haber visto “una ‘bestia’ como una pieza de cerámica de unos treinta metros de altura, de varios colores en la cabeza y disparando rayos de furia, que golpearon el suelo con una nube de polvo y acompañada por una dama vestida de blanco” (Visión 4.1-3).

Cassius Dio

El cónsul e historiador romano Cassius Dio, autor de una Historia de Roma que cubría 1.400 años, también nos dejó la crónica de un extraño suceso ocurrido a finales del siglo II. Cassius describió “Una fina lluvia parecida a la plata descendió de cielos claros sobre el Foro de Augusto, y este la utilizó para darle un baño a sus monedas de bronce”. Cuatro días después, el supuesto baño de plata había desaparecido.

Ovnis por todas partes

Hay algunas historias más de objetos o visiones extraños en los cielos de la república y el imperio, pero creo que estos son los más representativos. Los romanos no fueron los únicos que en la antigüedad informaron de avistamientos celestiales y fenómenos parecidos, también lo hicieron los chinos, persas, egipcios y prácticamente todas las civilizaciones dignas de llevar ese apelativo. Pero bueno, los romanos venden y venden bien. Yo lo he pasado muy bien haciendo mis indagaciones y escribiendo, así que espero este relato igualmente os llene de curiosidad y os entretenga un poco

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