Charlie Hebdo: Inspector ‘suicidado’ quiso hacer llamada urgente antes de «suicidarse»

Charlie Hebdo: Inspector ‘suicidado’ quiso hacer llamada urgente antes de «suicidarse»

El comisario de policía francés Helric Fredou, encargado de las investigaciones sobre el atentado contra el semanario Charlie Hebdo y hallado mue

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El comisario de policía francés Helric Fredou, encargado de las investigaciones sobre el atentado contra el semanario Charlie Hebdo y hallado muerto en la Comisaría de Limoges (centro) la misma noche del día del asesinato múltiple, quiso hacer una llamada “muy urgente” momentos antes de morir, ha revelado el periodista independiente local Hicham Hamza.
“Nos quitaron los ordenadores y su teléfono móvil personal”, relató a Hamza la hermana de Fredou, en una entrevista realizada el día posterior al entierro del comisario, publicada el viernes. “Se llevaron todo. Nos chocó pero nos dijeron que era el procedimiento habitual”, añadió.

Fredou, cuyo nombre ni siquiera ha sido mencionado en varios diarios de referencia franceses (sí en prensa extranjera) debía indagar el entorno familiar de una de las víctimas, no nombrada oficialmente, pero que Hamza identifica con facilidad en su reportaje como Jeanette Bougrab, periodista, alta funcionaria del Estado francés y miembro de la derechista ‘Unión por un Movimiento Popular’ (UMP).
Bougrab se presentó en los días posteriores al atentado en los platós de distintas cadenas televisivas como compañera sentimental del caricaturista asesinado Stéphane Charbonnier, alias ‘Charb’, e hizo una serie de declaraciones emocionales de corte islamófobo.
La relación ha sido desmentida, sin embargo, por el hermano del dibujante, Laurent, de manera categórica y por la consejera municipal parisina Clémentine Autain, allegada a Charb, que llegó a calificar a Bougrab de “usurpadora”.
Hamza señala en su investigación distintos elementos que apoyan las dudas sobre la existencia de la relación, como titubeos en el número de años que supuestamente estuvieron juntos; declaraciones previas de Bougrab, soltera, en las que afirmaba que su hija adoptiva lamentaba “no tener padre”; la soledad de Charbonnier en su última fiesta de cumpleaños y un largo etcétera.
La presunta compañera, cuya familia empuñó las armas contra el Frente de Liberación de Argelia en defensa del colonialismo galo en el país norteafricano, es bien conocida por sus diatribas antislámicas y su integración en las redes sionistas, de gran influencia en los círculos del poder en Francia.
Además, la primera figura pública francesa que avaló la relación de Charbonnier con Bougrab fue la periodista Caroline Fourest, conocida por la divulgación de falsedades de intención difamatoria contra la religión islámica, como la afirmación de que los asesinos de Charlie Hebdo obligaron a una empleada superviviente a recitar el sagrado Corán, fantasía desmentida después por la propia empleada.
Todas estas contradicciones e implicaciones políticas del asesinato de Charbonnier eran por tanto, según Hamza, lo que investigaba el comisario Fredou, cuya muerte apenas ha sido evocada por la prensa francesa, extrañamente dada la importancia para la seguridad nacional francesa, y acaso internacional, de los recientes atentados.
En las pocas horas que duró la investigación, declaró la hermana de Fredou, “el día había sido muy tenso” y policías de la capital se habían desplazado a Limoges, que lo hicieron acudir a la Comisaría hacia las 23.30. Fredou “debía redactar un informe pero hubo fricciones, no sé sobre qué…”, explica la hermana.
Tras esas fricciones, continuó la entrevistada, “les dijo que debía hacer una llamada telefónica con total urgencia y, como vieron que no volvía, un colega fue a buscarlo a su despacho y lo halló muerto”. Al día siguiente, “vino gente de París a explicarnos cómo había sucedido”, detalló.
Informados del fallecimiento a las 5 de la mañana, la familia debió insistir hasta conseguir ver el cadáver “al final del día”. Pese a que Fredou se disparó, según la versión oficial, un disparo en la cabeza, “tenía una venda sobre la frente. En el costado, habían perforado para la autopsia. La parte posterior del cráneo no tenía nada”, relata la hermana.
Helric Fredou había hallado anteriormente los cuerpos de dos personas suicidadas. Tras uno de ellos, recoge la entrevista, “le había dicho a mamá: ‘yo jamás te haré algo así’, o sea matarse y dejarla sola”.

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