Encontró la exacta ubicación del objeto robado y convenció a los escépticos

Encontró la exacta ubicación del objeto robado y convenció a los escépticos Un hombre de Arkansas necesitaba un pozo para proveer agua a su famil

Los grados de la Masonería
Avistamientos En La Antiguedad,
¿TECNOLOGÍAS OBTENIDAS DE LOS OVNIS?

Encontró la exacta ubicación del objeto robado y convenció a los escépticos

Un hombre de Arkansas necesitaba un pozo para proveer agua a su familia, él hizo lo que mucha gente en su área hace. Harold McCoy recurrió a la “magia del agua” dejando que las barras de radiestesia lo guiaran hacia el agua subterránea. Este misterioso proceso que aún hoy se practica en muchas partes de Estados Unidos y del mundo, le ayudaría más tarde a encontrar mucho más que agua.

Harold McCoy, ex presidente de la Sociedad Americana de Dowsers. (Cortesía de Gladys McCoy)

En Oakland, California, una profesora de Berkeley con una fuerte fe en la ciencia y poca disposición para cualquier cosa al margen de ella, buscaba desesperadamente un objeto perdido.

Su hija de 11 años estaba angustiada por la desaparición de su arpa después de un concierto e insatisfecha con las convencionales arpas de pedales después de acostumbrarse a su arpa de palanca especialmente elaborada por un maestro arpero.

Mayer recorrió todos los canales usuales para encontrar el arpa especial de su hija: notificó a la policía, revisó la sala de conciertos donde fue vista por última vez, publicó anuncios, visitó a los distribuidores de instrumentos musicales y envió mensajes en un noticiero de televisión de la CBS.

Imagen de archivo

Habiendo agotado los recursos de búsqueda, escuchó a una amiga que le sugirió intentara con un dowser. “Al final intenté algo que equivalía a un desafío”, dijo Mayer durante una charla grabada en 2005, antes de su muerte.

Los dowsers no sólo encuentran agua, algunos de ellos también pueden encontrar objetos perdidos, le dijo un amigo, quien agregó: “Si realmente quieres el arpa, deberías estar dispuesta a intentar cualquier cosa”.

Mayer buscó la ayuda de McCoy, el presidente de la Sociedad Americana de Dowsers.

Dowser con su orquilla rastreadora. (Dominio público)

Gladys, la viuda de McCoy, describió a The Epoch Times cómo trabajó su esposo para encontrar el arpa: consiguió un mapa de Oakland y de su vecina ciudad de Berkeley, dos varillas y un péndulo, e hizo lo que se llama “radiestesia del mapa”.

“Oakland y Berkeley abarcan un área muy grande y el mapa ocupó toda la mesa del comedor”, dijo. “Le tomó mucho tiempo [recorrer el mapa]”. Seccionó partes del mapa usando las varillas y pidió al péndulole indicara si el arpa estaba en el área representada por esa parte del mapa.

El péndulo “osciló hacia adelante y hacia atrás, como cuando una persona sacude la cabeza para un “sí “, indicando dónde estaba el arpa”, dijo Gladys.

Péndulo, otra herramienta de dowser. (Innerwhispers)

Así redujo la búsqueda a una calle y luego a una casa en específico. Y le dijo a Mayer dónde estaba el arpa exactamente.

No podía llamar a la puerta de esa persona y acusarla del robo basándose solo en un dowser. Entonces le dijo a la policía que tenía un “aviso” de que el arpa estaba allí, recordó riendo, pero eso no fue suficiente para enfrentar a los residentes de la casa.

Luego colocó volantes en un radio de dos cuadras alrededor de la casa, ofreciendo una recompensa por el arpa. Tres días más tarde recibió la llamada de un hombre diciéndole que su vecino le había mostrado un arpa que había adquirido recientemente. Era el arpa era la misma del volante.

Buscando ayuda en el poder intuitivo de la radiestesia, Mayer recuperó el arpa en una semana. “Esto cambia todo”, pensó.

Ningún medio normal de búsqueda del arpa pudo encontrarla. Buscando ayuda en el poder psíquico e intuitivo de la radiestesia, Mayer recuperó el arpa en tan solo unos días.

Mayer recordó que en ese momento pensó: “Esto cambia todo”. La precisión de McCoy “cambió totalmente mi familiar mundo basado en la ciencia y mi pensamiento racional”, dijo Mayer.

El incidente del arpa ocurrió en 1991, después del cual Mayer se dedicó a estudiar tales fenómenos. Escribió el libro “Conocimiento Extraordinario: Ciencia, Escepticismo y los Poderes Inexplicables de la Mente Humana”.

Los científicos han intentado probar o refutar los resultados de la radiestesia

(Hermann)

El Dr. Hans-Dieter Betz, profesor emérito de física experimental en la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich, realizó los experimentos más citados de radiestesia en los años ochenta. Su análisis demostró que la radiestesia es eficaz.

Sin embargo, James Enright, profesor emérito de fisiología del comportamiento en la Scripps Institution of Oceanography de la Universidad de California, publicó su propio análisis con los datos de Betz, afirmando que no mostraba que la radiestesia fuera eficaz.

Suitbert Ertel, de la Universidad de Göttingen, publicó otro análisis con los datos de Betz en la revista alemana Naturwissenschaften. El artículo “The Dowsing Data Defy Enright’s Unfavorable Verdict” no sólo refutó las conclusiones de Enright, incluso encontró un efecto de radiestesia más fuerte que Betz.

El argumento más común contra la radiestesia del agua es que hay agua por todas partes y por lo tanto existe una buena probabilidad de que un dowser la encuentre accidentalmente. Las varillas se moverían por la llamada “acción ideomotora”, un movimiento involuntario de las manos. La misma explicación se aplicaría a las tablas de la Ouija.

Gladys, quien ahora también es dowser y les enseña a otros, dijo: “Hay agua en todas partes, eso es cierto… Pero un dowser no solo encuentra agua, también encuentra corrientes subterráneas de agua que fluyen durante todo el año y nunca se secan”. Y añadió que las varillas ni siquiera son necesarias, es simplemente seguir la intuición.

Algunos dowsers como McCoy podrían haber sido capaces de revivir manantiales que han dejado de fluir y desviar arroyos subterráneos para que fluyan en direcciones diferentes.

“No creo que se pueda probar”, dijo Gladys, agregando que el Dowsing se basa en la intuición personal, las creencias y un enfoque mental único para hacer la tarea. Sería prácticamente imposible encontrar suficientes dowsers que pudieran completar una tarea uniformizada establecida por científicos.

Gladys añadió que la radiestesia suele ser eficaz, aunque no siempre lo es: “No lo soy al cien por ciento y no conozco a un dowser que lo sea al cien por ciento”.

Mayer expresa en su libro una opinión similar con respecto a los estudios científicos convencionales de tales fenómenos:

[Buscan] averiguar con las reglas de la ciencia convencional antes que preguntar si realmente pueden aplicarse a las capacidades mentales especiales. Tal vez las peculiaridades están en su naturaleza, porque eso es lo que las hace especiales.

Hace más de cien años William James identificó el problema brillantemente, mucho antes que los cursos para la investigación experimental del conocimiento extraordinario. Recurrió al estudio científico de esas capacidades para “ampliar el alcance de la ciencia e incluir el estudio de fenómenos aleatorios, no repetibles y dependientes de las capacidades y disposiciones personales universales”. 

Había acudido a una ciencia que pudiera manejar todas las vías en que las capacidades mentales especiales podrían jugar sin seguir las reglas. Al nombrar las variables clave como aleatorias y no repetitivas, afirmaba que habría una peculiaridad en una ciencia de tales capacidades que quebraría la médula del método científico convencional tal como él lo conocía y como aún hoy lo conocemos.

El Dowsing sigue siendo popular dijo Gladys, quien incluso sabe de dowsers que trabajan para compañías petroleras encontrando petróleo. El uso más temprano de la práctica es el de los mineros alemanes que utilizaron el dowsing para encontrar mineral, llevando la práctica a Inglaterra en el siglo XVI. Posteriormente se extendió a las colonias inglesas.

En 1692 la radiestesia se utilizó para encontrar un asesino, creando una gran sensación.

Representación de dowsers en “De re metallica” del año 1580.

Un campesino de Dauphiny, Francia, llamado Jacques Aymar, usó una orquilla para seguir el rastro de tres hombres que habían huido de una bodega después de un asesinato en 1692. Aymar llevó a las autoridades hasta uno de los hombres que confesó el asesinato, siendo la última persona en Europa en sufrir el brutal castigo de la rueda.

El físico inglés Sir William Barrett escribió en su libro “Psychical Research” en 1911: “Curiosamente, las declaraciones del juicio demostraron que cada detalle de Aymar fue correcto, los testigos dieron  testimonio de la huida y detención de los culpables en los mismos lugares que Aymar había indicado.

Barrett dijo que Aymar “sin embargo, fue desacreditado posteriormente debido a su fracaso en algunas pruebas ideadas por el príncipe de Conde”. Aymar enfrentó el mismo problema de replicación que enfrentan los dowsers en la actualidad. Pero los dowsers dicen que los resultados en sí mismos son una prueba suficiente.

“No sentimos que necesitemos demostrarlo”, dijo Gladys. “Sabemos que funciona porque mostramos la evidencia de que funciona cuando se perfora un pozo y sale el agua”.

Content Protection by DMCA.com

COMMENTS