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Loki, el señor de los cambios de forma

Las leyendas de la antigua cultura escandinava son especialmente ricas en relatos sobre transformaciones y cambios de aspecto en ellas, no sólo los

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Las leyendas de la antigua cultura escandinava son especialmente ricas en relatos sobre transformaciones y cambios de aspecto en ellas, no sólo los grandes dioses como Odín o Freya se mostraban poseedores de tal habilidad sino que otras criaturas como los enanos también se transformaban por voluntad propia o ajena en diferentes animales.

Pero de entre todas las criaturas y seres que aparecen en estos relatos con el impresionante poder para mutar su cuerpo, sin duda el que dominaba este arte era el oscuro y experto en el engaño dios Loki que además de su lengua de plata y su gran astucia se dejaba ver en múltiples y variadas formas.

Los relatos sobre las frecuentes transformaciones de Loki se suceden a menudo en los diferentes textos sobre esta mitología. Este dios adquirió la forma de una yegua y engendró junto al caballo Svaðilfari a la criatura mitológica Sleipnir que tenía la forma de un caballo con ocho patas y que se convirtió en la montura de Odín debido a que cuando Asgard todavía no tenía una muralla que protegiera el reino los dioses se sentían intranquilos y en mitad de su preocupación apareció un albañil que dijo poder construir una muralla con la ayuda de su montura en seis meses y se ofreció a tal labor si a cambio le permitían desposar a la hermosa diosa Freya.

Odín montando a Sleipnir

Los dioses no quisieron aceptar la oferta pero Loki aceptó pensando que no conseguiría acabar la obra a tiempo. Cuando los seis meses estaban prontos a cumplirse, el albañil casi había terminado la construcción de la muralla

y, para no tener que dar a la hermosa diosa en pago por un trabajo de albañilería, Loki resolvió transformarse en yegua y seducir al fuerte caballo del albañil que sin su bestia para transportar los bloques de piedra no pudo dar fin a la obra, montó en cólera y reveló que su verdadera forma era la de un gigante.

En otra ocasión se transformó en una mosca para tratar de impedir sin éxito que los enanos con los que había apostado su cabeza consiguieran realizar sus obras artesanas de forma perfecta. En la forma de este insecto les molestó en la forja sin dejarles trabajar apropiadamente pero los dioses juzgaron que los trabajos finalmente eran perfectos y Loki, para conservar su cabeza, tuvo que aducir que el cuello no había sido parte de la apuesta.

La astucia de Loki le permitía salir indemne de numerosas situaciones

Loki también hace gala de sus habilidades para el cambio de cuerpo en el mito de la muerte de Balder, hijo de Odín. Este dios, muy querido por el resto de sus congéneres, había estado teniendo sueños sobre su propia muerte que le parecieron premonitorios. Su madre, la diosa Frigg, podía leer los sueños y supo, sin lugar a duda, que se advenía la muerte sobre el destino de su bien amado hijo.

Todos los dioses quedaron consternados y realizaron una lista en la que se enumeraban todas las cosas que podían acabar con la vida del hijo de Odín. Con esta lista inmediatamente Frigg viajó por los nueve mundos, que componen la cosmogonía de la mitología nórdica, haciendo jurar a todos los elementos que en ella se hallaban que no herirían a su hijo. Y todos juraron a excepción del muérdago, pero todos lo consideraron inofensivo y nadie le dio mayor importancia.

Paralelamente Loki tenía oscuros pensamientos y mucho resentimiento contra el resto de dioses ya que éstos habían encerrado a sus hijos: la serpiente gigante Jormungandr y el monstruoso lobo Fenrir, para que no desataran el terror sobre el mundo y concluyó que en venganza mataría a Balder.

Lo hijos de Loki: Fenrir, Jormungand y Hela

Así que acudió ante la propia Frigg disfrazado en esta ocasión de una ancianay la acosó con infinitas preguntas hasta que consiguió que ella le revelara el único elemento que no había jurado a favor de su hijo. Con esta información el astuto Loki fabricó una flecha de madera de muérdago y se la entregó al hermano ciego de Balder al que ayudó a disparar con el arco atravesando el pecho del dios.

Todo el panteón quedó desolado y Frigg bajó al mundo de los muertos para rogar a Hela que le devolviera la vida a su vástago. La regente del inframundo estableció entonces que si todas las cosas del mundo lloraban la muerte de Balder ella dejaría que abandonara el reino de los muertos y se internara de nuevo en el de los vivos.

De este modo todos lloraron la desgraciada muerte menos la gigante Thok. Los dioses se internaron en su cueva y le suplicaron que vertiera lágrimas por la muerte del dios para poder traerle de regreso, pero la gigante se negó convirtiéndose en el único ser que no lloró la muerte de Balder e impidiéndole salir del infierno.

Odín susurrando al oído de su hijo Balder las últimas palabras antes de celebrar su funeral

Cuando los dioses descubrieron que la gigante era en realidad Loki disfrazado se llenaron de ira y partieron en su busca. Éste huyó y se escondió en las montañas donde acostumbraba a convertirse en salmón y pasar desapercibido entre las aguas de los ríos. Finalmente los Aesir consiguieron atraparlo y transformaron a uno de sus hijos, Veli, en lobo. El lobo se volvió contra su hermano Narfin matándolo y con las vísceras del difunto ataron a Loki que ha de permanecer cautivo hasta que dé comienzo el Ragnarok.

El ambiguo Loki, en ocasiones perverso y otras veces compasivo, rivaliza en capacidades metamórficas incluso con el propio Odín líder de los dioses escandinavos. ¿Cómo llegaron los dioses a adquirir este poder?, ¿era una facultad inherente? Y ¿por qué lo mostraban sin pudor ante aquellos que no eran sus semejantes?

Historias y Leyendas

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