Túneles subterráneos que interconectan los continentes de la Tierra.

Túneles subterráneos que interconectan los continentes de la Tierra

 

Llevamos mucho tiempo contando a nuestros lectores sobre la existencia de antiguos túneles subterráneos que conectan todos los continentes de la Tierra no solo en tierra, sino también bajo el agua.

Dado que la geografía de nuestro planeta ha cambiado, y si reconocemos mapas controvertidos y documentos conocidos, podemos imaginar la existencia de continentes perdidos como la Atlántida, Lemuria e Hiperbórea, por citar sólo algunos de los ejemplos más representativos. Podemos entender este asombroso misterio a través de este texto. Como se detalla en un artículo anterior, estas primeras humanidades, tal como se las define comúnmente, lograron grandes avances, especialmente en tecnología, y se dice que pudieron construir magníficos túneles subterráneos a través del laberinto de la tecnología. Hay gente que cree que no sólo el viento se encuentra bajo tierra, sino que sus huellas se pueden rastrear bajo el mar.

Critias y Timeos. El Dilema de Platón

Cuando el sabio filósofo griego Platón, entre los años 427 y 347 a.C., desveló al mundo el cautivante relato de la existencia de Atlántida a través de sus inmortales diálogos, Timeo y Critias, la historia generó un revuelo sonado en su época. En ese momento, algunas mentes consideraron las palabras de Platón como una astuta alegoría crítica utilizada para transmitir acontecimientos pasados, mientras que otros, reconociendo al filósofo como un iniciado en misterios ocultos, interpretaron sus escritos como la revelación de un tabú largamente silenciado.

En medio de las controversias que han perdurado a lo largo de los siglos, quiero destacar un párrafo particular de los célebres diálogos de Platón. En él, se describe cómo, desde el mar, se cavó un canal de trescientos pies de ancho, cien de profundidad y cincuenta estadios de longitud hasta el anillo exterior, donde se creó un acceso al canal como un puerto, con una desembocadura diseñada para permitir la entrada de las naves más grandes.

Aunque la palabra “túnel” no aparece explícitamente en los escritos platónicos, las líneas son más que evocadoras, sugiriendo construcciones subterráneas emergiendo del mar. Es fácil percibir la conexión con el enigma de los túneles, y, en mi opinión, estas líneas representan una de las pistas más cruciales entregadas por Platón sobre el misterioso pueblo de Atlántida. La ausencia de la palabra no diluye la sugerencia de un intrincado sistema subterráneo que vincula a este enigmático lugar con el oculto mundo de los túneles y pasadizos, sumergiendo a la antigua Atlántida en un aura de misterio que persiste a lo largo del tiempo.

El sueño original de unir España y Marruecos a través del Estrecho de Gibraltar a través de un túnel submarino artificial aún no se ha hecho realidad. Sin embargo, algunos rumores dicen que existe un camino secreto que conecta los dos países.

Sin abandonar a Platón y sus relatos, el famoso Peñón de Gibraltar, uno de los sitios más importantes mencionados en el diálogo, eje de la larga disputa geopolítica entre Inglaterra y España, esconde allí un secreto. Hay algo ahí. El acceso a un túnel muy antiguo que une España con Marruecos estará protegido en el lado británico, según el explorador norteamericano Jonathan Gray.

Estos datos reportados nos ayudan a comprender las enormes implicaciones de la adopción y pueden ayudarnos a comprender algunos de los problemas que abordamos a continuación.

Túneles Submarinos y la conexión Sudamérica

“Según la antigua tradición asiática, la antigua Atlántida tenía una red de túneles y pasajes laberínticos que corrían en todas direcciones, cuando las tierras perdidas de África y el antiguo Brasil estaban conectadas por un lado. Por otro lado, éste seguía así. En la Atlántida. , los nigromantes y las sectas de magia negra tenían túneles que yo usaba. Harold Wilkins. Secretos de la antigua América del Sur, 1946.

Las imágenes captadas durante la inolvidable expedición de Marcel Homet a los rincones más remotos de Brasil en la década de los cuarenta han dejado una huella imborrable. En ese tiempo, Homet afirmó haber descubierto una antigua tumba antediluviana, que albergaba los restos de Mekonen. Este personaje, según las leyendas de la tribu local Macuschi, habría guiado a su pueblo desde la mítica Atlántida hasta Sudamérica, utilizando intrincadas galerías submarinas. Un tesoro de conocimientos resguardado en los recovecos de la historia, revelado cortesía de mihistoriantigua.blogspot.com.

Si nos embarcamos en la búsqueda de la Atlántida, el continente sudamericano emerge como una referencia recurrente. Este reconocimiento se cimienta en una multiplicidad de relatos, tanto escritos como orales, que narran antiguas migraciones desde el “este” después de un cataclismo aterrador. Enfocándonos en la historia de Brasil, la expedición de Homet en 1940 se convierte en un hito significativo.

En su obra de 1972, “Los Hijos del Sol”, Homet comparte el fascinante relato de los Macuschi. Según ellos, Mekonen, conocido como “el rey del tiempo del Diluvio”, lideró a su pueblo a través de galerías submarinas que conectaban las islas del Atlántico con Sudamérica. Este relato se entrelaza con el enigma de la Tierra hueca, vinculando a los Macuschi con las teorías que exploran los misterios bajo la superficie terrestre.

Siguiendo este hilo intrigante, Homet no solo recopiló esta importante narración, sino que también hizo un descubrimiento asombroso: la tumba de Mekonen. En una fotografía que ha llegado hasta nuestros días, se observa un dolmen esculpido en forma de tortuga, símbolo de la Tierra, coronando el sepulcro. Las inscripciones que adornan este monumento aún aguardan ser descifradas, ocultando secretos que podrían arrojar luz sobre la historia y el legado de Mekonen.

Esta conexión entre el pasado y el presente, entre mito y realidad, nos invita a explorar más allá de los límites establecidos, desentrañando los misterios enterrados en las profundidades de Brasil y conectándonos con las huellas de civilizaciones antiguas que dejaron su marca en la tierra y en las leyendas que persisten en el tiempo.

Los misteriosos Macushi y sus contactos con los habitantes de la tierra hueca han sido motivo de especulación y fascinación.

En el trasfondo de este enigma, surge una curiosidad intrigante: la palabra “Mekonen”, desglosada en “Mekone” en su acepción griega, no solo evoca la imagen de una planta adormidera, sino que también se asocia como el epicentro de una antigua ciudad troyana de importancia significativa.

En el año 2013, se produjo un descubrimiento revelador que añadió un toque más especulativo al relato. Un sumergible japonés anunció la detección de depósitos de granito en el lecho del Océano Atlántico, muy cerca de las costas de Río de Janeiro. Este hallazgo avivó la posibilidad de la existencia de un antiguo continente en estas ubicaciones, desatando una oleada de rumores y teorías. Este evento marca el inicio de una constante que se repetirá a lo largo de nuestro informe, una sucesión de descubrimientos que despiertan la imaginación y cuestionan las percepciones establecidas sobre la historia y geografía de nuestro planeta.

A medida que avanzamos en nuestra investigación, nos adentraremos en las conexiones entre los Macushi y los gigantes de la tierra hueca, explorando las leyendas, hallazgos arqueológicos y fenómenos geológicos que han alimentado este intrigante relato. La búsqueda de respuestas nos llevará por senderos inexplorados, donde la frontera entre la realidad y la leyenda se desdibuja, y donde la verdad se oculta en las profundidades de la historia no contada. Prepárense para sumergirse en un viaje que desentrañará los secretos enterrados en el tejido mismo de nuestra comprensión del mundo que habitamos.

Allec Maclellan y sus mapas subterráneos

En su poco conocido libro de 1984, El mundo perdido de Agarty, el enigmático escritor británico Allec MacLellan, que asumió su verdadera identidad bajo un seudónimo, sigue un camino instintivo a través de estos pasajes internos de su vasta y muy aclamada obra. Como veremos, los secretos y las ramas subterráneas no atraviesan simplemente tierra firme.

Recreación de la idea de Allec Maclellan, volcada en un cómic de la popular revista mexicana Duda.

Según relata Maclellan uno de esos túneles:

En su extremo más septentrional se extiende bajo el estrecho de Bering hasta Rusia. En el extremo sur atraviesa la antigua Atlántida, que desaparece en Brasil y de allí aparece en África.

Para respaldar su tesis, Maclellan cita el influyente libro de Harold Bayley Inglaterra arcaica (1919), un influyente estudio de la prehistoria británica y estudios mundiales de gran actualidad.

Acerca de África, Hayley, expone lo siguiente:

La presencia de senderos subterráneos parece no ser una rareza exclusiva de África. El capitán Grant, que acompañó al célebre capitán Speke en su exploración de la fuente del Nilo, nos brinda relatos intrigantes sobre un túnel colosal excavado bajo el río Kaoma. En una conversación con su guía nativo, Grant indagó si había presenciado algo similar en aquellas tierras. La respuesta del guía resonó con misterio: “Este país me recuerda a lo que vi en el país del sur de Tanganika”. El guía describió un túnel o pasaje subterráneo bajo otro río llamado también Kaoma, un túnel de dimensiones tan extraordinarias que una caravana necesitaba desde el amanecer hasta la medianoche para atravesarlo.

La grandiosidad de este túnel se manifestaba en su altura insondable; se decía que incluso montando camellos, no se alcanzaba a tocar su techo. En el interior, crecían altos juncos con el grosor de un bastón de paseo, y el suelo estaba cubierto de guijarros blancos. La magnitud del túnel era asombrosa, con una amplitud de 400 metros que permitía una visión clara del interior mientras se lo atravesaba. La disposición de las rocas sugería un ordenamiento que desafiaba la casualidad, dando indicios de intervención humana con propósitos desconocidos.

Estas narraciones pintan un cuadro de maravilla y enigma, revelando la existencia de pasajes subterráneos en las profundidades africanas que desafían las comprensiones convencionales. ¿Qué secretos yacen en las entrañas de estos túneles colosales? ¿Quiénes fueron los arquitectos de estas obras subterráneas, y cuál era su propósito? Las respuestas, perdidas en el tiempo, solo añaden un manto de misterio a estos enigmáticos caminos subterráneos que cruzan continentes y desafían la lógica establecida.

Publicado en 1919, el emblemático trabajo del autor británico Harold Bayley continúa ofreciendo sorprendentes conocimientos sobre el pasado de la Tierra.

Desafortunadamente, no existe una traducción al español del libro de Harold Bayley, y hoy la obra está catalogada como una obra rara de su época. El lector deberá armarse de paciencia a la hora de estudiar esta obra. Esto se debe a que los cambios en la mayor parte de la nomenclatura presentada hacen difícil rastrear muchos de los lugares mencionados por este antiguo estudioso.

En otra notación sorprendente Bayley escribe:

Se sabe que la comunicación entre Oriente y Occidente existía mucho antes de que Colón descubriera América, de ahí su tradición Votan en Chiapas. Después de hacer negocios en Occidente, estuvo en España y Roma. Según la leyenda, Votan “recorrió el camino abierto por sus hermanos culebres”. Aunque hoy en día existe mucho debate sobre la conexión de Votan con Chiapas, su realidad como dios mitológico es innegable y jugó un papel importante en la historia de esta ciudad mexicana. Además, Votan parece haber estado asociado con el culto a Chan (el famoso pueblo serpiente), que era muy venerado en el mundo maya.

Desde las profundidades de la Bahía de Guanabara, en Río de Janeiro, Brasil, emergió una sorprendente reliquia: un ánfora romana que desencadenó un revuelo en los círculos académicos. La pregunta resonaba en el aire: ¿Habían llegado los antiguos romanos a las costas sudamericanas? Este intrigante descubrimiento, planteó incógnitas que desafiaron las narrativas históricas convencionales.

Pero centrémonos nuevamente en el enigma de nuestro túnel, una conexión subterránea que enlaza Europa con Centroamérica. Resulta intrigante observar que Chiapas, México, se erige como el epicentro de una leyenda peculiar: la existencia de una ciudad subterránea misteriosa, gobernada por una tribu maya perdida de la etnia lacandona. Se dice que en este lugar se resguardan planchas de oro grabadas, que relatan eventos pasados y futuros cruciales para la humanidad. Esta historia está intrínsecamente vinculada con la mítica Cueva de los Tayos, y exploraremos a fondo los secretos de Chiapas en futuras conversaciones.

Antes de apartarnos de Harold Bayley, es relevante rescatar brevemente su peculiar perspectiva sobre los contactos del legendario Votan, quien, según las leyendas, habría visitado España y Roma en sus olvidados periplos. Aunque el descubrimiento que vamos a analizar se sitúa en Brasil, no deja de resultar intrigante por sus connotaciones. En 1976, en la Bahía de Guanabara, frente a las costas de Río de Janeiro, se desenterraron reliquias inimaginables: 200 ánforas romanas rescatadas en un estado impecable. Este hallazgo no solo capturó la atención, sino que también generó controversia debido a sus implicancias históricas. ¿Habían caminado los antiguos romanos por Sudamérica? La incredulidad reinaba y el tema fue silenciado en los círculos oficiales, sumergiéndose en el misterio de las aguas de la historia no contada.

Los secretos de Nad Madol. La Ciudad de Nadie

Estos edificios en Oceanía son uno de mis misterios favoritos y creo que aportan pistas importantes sobre el tema que estamos desarrollando. Aunque las ruinas fueron descubiertas oficialmente en el siglo XVII, las investigaciones conocidas no comenzaron hasta principios del siglo XX. Su situación no se diferencia de cualquier otro enigma en Sudamérica y es muy fácil de identificar.

Las ruinas de Nad Madol, cuyas columnas rotas recuerdan a las exploradas en Puma Punku en Bolivia. Hay rumores de túneles submarinos construidos por una de las primeras razas de gigantes donde se esconden sus verdaderos secretos.

Estamos en una ciudad muerta, su pasado desconocido y desafiando todo lo conocido. Como parte de la base se embellecieron basalto, piedra caliza y coral, lo que dio lugar a miles de hipótesis sobre cómo se desarrolló Nad Madol. Historias legendarias dicen que la estructura fue construida por la familia Sandel, una misteriosa familia de gigantes que usaban su poder de levitación para levantar bloques de piedra.

En su libro Civilizaciones Perdidas publicado en 2019, el escritor español Rafael Andrés Alemañ Berenguer, escribe:

Nad Madol sería el lugar de acceso al reino sumergido de Kanimeiso, o ‘ciudad de nadie’, porque las leyendas aseguran no tenía orígenes humanos”.

En otra revelación fascinante de sus escritos, Alemañ Berenguer hace alusión a la presencia de una intrincada red de túneles que se presume se extiende a lo largo de los subterráneos de la Isla en una disposición marítima. Este aspecto particular cobra vida en el año 2004 cuando un intrépido explorador ruso, Andrei Marevich, emprende un viaje a Nad Madol con el objetivo de documentar un especial.

Los túneles de Pohnpei, según las exhaustivas investigaciones de Marevich, efectivamente continúan bajo la costa en profundidad, sus galerías sumergiéndose en las aguas marinas. El equipo de exploradores también corrobora la existencia de islotes que descansan sobre estructuras verticales, estableciendo contacto con el lecho marino a decenas de metros por debajo del nivel del océano.

Sin embargo, lo más sorprendente de las afirmaciones de Marevich es la insinuación de que las enigmáticas edificaciones de Nad Madol, compuestas por “cristales de basalto magnetizado”, datan de una era antediluviana, aproximadamente del año 12.000 a.C. Aunque esta declaración pueda parecer fantasiosa a primera vista, no resulta tan increíble cuando se considera que en todo el océano Pacífico abundan ruinas misteriosas, subrayando una perturbadora coincidencia arquitectónica.

La controversia persiste en torno a la posibilidad de que un continente perdido sea la causa de estas pruebas incómodas, y el debate cuenta con un notable participante que abordaremos próximamente: el destacado investigador español Andreas Faber-Kaiser, quien exploró las majestuosas ruinas en la década de los ochenta.

Durante su estancia, Faber-Kaiser llevó a cabo una minuciosa investigación, recopilando pistas de importancia sobre Nad Madol, que posteriormente plasmó en la obra fundamental “Sobre el Secreto” en 1985. Una de las pistas más intrigantes, central en nuestro análisis, sugiere, según relatos escuchados por Faber-Kaiser, que los constructores misteriosos llegaron a la isla desde Sudamérica. ¿Podría ser que siguieran un túnel submarino misterioso, que, según algunos investigadores, también tiene presencia en la Isla de Pascua y otros enclaves del Pacífico? La incógnita persiste, y la respuesta yace quizás en las profundidades de estos túneles, guardando secretos ancestrales que desafían la comprensión convencional de la historia.

¿Una raza de gigantes artificiales bajo las Islas Salomón?

En 2017 entrevisté al investigador australiano Mairus Boirayon, cuyo libro “Misterios de las Islas Salomón, 201” provocó un verdadero terremoto en el mundo de los misterios tras su publicación. No hace falta decir que Boirayon tardó mucho en aceptar mi solicitud. Entiendo que esto ha causado cierta confusión ya que estos temas no resuenan mucho en el mundo de habla hispana. Pero al final rompí el hielo y le conté a Boirayon algunos de sus secretos.

Escuché con mis propios oidos varios incidentes que tuvieron lugar en las Islas Salomón, cerca de Nad Madol. Boyrayon habló de un guardián subterráneo gigante parecido a un yeti que era el resultado de la genética artificial de laboratorio reclamada por los antiguos lemurianos.

Las inquietantes revelaciones de Marius Boirayon, acerca de las Islas Salomón, Oceanía. Y a quién logré entrevistar en 2017.

Estos gigantes peludos poseen habilidades aéreas y se dice que están en guerra constante con una infame raza de reptiles que se dice que evolucionó en la Tierra. ¿Estás hablando de dinosaurios antiguos?

Para los lectores, este testimonio puede parecer sacado de una película de ciencia ficción, pero aún así logré obtener algunos datos impactantes que de alguna manera respaldan las afirmaciones de Boirayon. Por supuesto, las Islas Salomón están geográficamente alejadas, lo que dificulta la investigación de campo. Esto nos lleva a creer que aún hay más por descubrir de civilizaciones antiguas con tecnología que nos asombra.

Conclusión

Como siempre escribimos, esta es nuestra primera revisión de un tema en el que seguiremos trabajando y al que dedicaremos varios capítulos. A diferencia de otras conferencias, este método se centró en el aspecto controvertido de la existencia de un túnel marítimo que conecta los continentes. Desafía todo conocimiento de que cualquier especie desconocida en la memoria histórica pudiera haber realizado una maravilla de ingeniería tan imposible. Todavía tenemos mucho que superar.

Redacción por MundoOculto.es