Bruce Gernon vivió para contarlo en el Triángulo de las Bermudas. Otros pilotos tuvieron menos suerte…

Bruce Gernon vivió para contarlo en el Triángulo de las Bermudas. Otros pilotos tuvieron menos suerte…

Bruce Gernon vivió para contarlo en el Triángulo de las Bermudas. Otros pilotos tuvieron menos suerte… Nos trasladamos a una de las zonas

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Nos trasladamos a una de las zonas más enigmáticas y misteriosas de nuestro planeta Tierra, una zona donde el misterio y las continuas desapariciones no tienen, a día de hoy, ni respuestas lógicas ni hipótesis físicas o científicas sobre sus causas, ni han podido ser explicadas de manera alguna. Bienvenidos al Triángulo de las Bermudas…

  Viajemos a uno de los lugares que encierran más incógnitas de nuestro planeta. Entre las Islas Bermudas, Puerto Rico y Florida se encuentra situado el famoso Triángulo de las Bermudas, una zona delimitada triangularmente por esos tres puntos geográficos. El interés por la región comenzó cuando un grupo de aviones militares, el famoso caso del enigmático escuadrón de vuelo norteamericano que llevaba por nombre «Vuelo 19″ con una tripulación de 14 hombres, desapareció para siempre e inexplicablemente en las costas del Sur de Florida en Diciembre de 1945.

 

5 de Diciembre de 1945. Despega de Fort Lauderdale, en Miami, Florida, el Teniente Instructor Charles Caroll Taylor, dirigiendo un escuadrón de vuelo denominado «Vuelo 19» con 14 hombres, Tiempo de vuelo aproximado de la misión: 2 horas. Todos los aviones estaban llenos de combustible y sus instrumentos de vuelo en perfecto estado. Los 5 aviones del Vuelo 19 jamás regresaron.

 

Antes de perder contacto radial, que luego se hizo público, se lanzó por parte del líder del escuadrón un último mensaje que decía: Entramos en aguas bravas; nada parece normal”. Casi inmediatamente, un hidroavión con 13 tripulantes enviados como unidad de búsqueda y salvamento también desapareció durante las labores de búsqueda del Vuelo 19. Ninguno de los grupos fue encontrado y así nació la leyenda del Triángulo de las Bermudas. Otras numerosas desapariciones, incluidas la de un buque súper petrolero, la de un yate y un avión privado con pocos pasajeros, fueron atribuidas también a las fuerzas paranormales del área que se encuentra dentro de este triángulo geográfico.

Pero hoy os voy a contar el importante caso de un superviviente que sí logró escapar a esas fuerzas paranormales y enigmáticas ausentes de toda lógica y explicación racional o científica. El 4 de Diciembre de 1970 sucedió un episodio que pasaría a convertirse en el testimonio más preciso que existe sobre el misterio del Triángulo de las Bermudas. El protagonista se salvó de una tormenta rara y espectacular. Así sucedió todo aquel día.

 

Hoy hablamos en el artículo de uno de los lugares que encierran más incógnitas de nuestro planeta. Entre las Islas Bermudas, Puerto Rico y Florida se encuentra situado el famoso Triángulo de las Bermudas, una zona delimitada triangularmente por esos tres puntos geográficos.

 

Su historia está totalmente demostrada con sus planes de vuelo y la traza radar del aviónEl aviador Bruce Gernon, el piloto protagonista de esta historia, despegó con su avión Beechcraft Bonanza desde las Islas Bermudas. Voló sobre la zona de Bíkini y se encontró con una nubosidad no anunciada en el pronóstico de meteorología aeronáutica para su vuelo y su ruta. La formación que se encontró en vuelo era como una nube elíptica característica de la alta montaña. Gernon se desvió con su avión para tratar de rodear esa masa nubosa, llegó a rodear una primera parte de la nube y cuando pensaba que la había librado se encontró de frente con más nubosidad.

En un nuevo intento de rodearla y sin saber cómo, acabó envuelto él mismo y su avión por esa formación nubosa. Una vez volando dentro, comentó que volaba con la sensación de estar atravesando un túnel de algún tipo en forma de caverna, viendo un claro al final de esta zona. Describió como pudo el túnel y dijo que tenía aproximadamente 1 kilómetro de diámetro. Dirigió su avión hacia esa salida y consiguió salir de la formación nubosa después de recorrer 15 kilómetros aproximadamente.

 

El aviador Bruce Gernon, el piloto protagonista de hoy en nuestro artículo, que despegó con su avión Beechcraft Bonanza desde las Islas Bermudas. Voló sobre la zona de Bíkini y se encontró con una nubosidad no anunciada en el pronóstico de meteorología aeronáutica para su vuelo y su ruta. En la foto, junto al avión que protagonizó aquel incidente.

 

Le comunicó al controlador aéreo que estaba a 150 kilómetros de Miami pero el controlador no lo localizaba en el radar en el punto en el que Bruce Gernon decía estar. Y de repente, nada más y nada menos que, aparece volando en la vertical de Miami cuando por fin lo confirma el controlador con los datos de radar. Toda esta información prueba que, en 3 minutos exactos de vuelo, consiguió hacer con su pequeño monomotor unos 200 kilómetros de distancia, avión que solo alcanzaba un máximo de 320 Km/h. Se ha calculado que tendría que haber volado a más de 3.000 Km/h para conseguir aquello. Aterrizó en el aeropuerto de Palm Beach y concluyó que un vuelo de 75 minutos lo hizo en menos de 47 minutos recorriendo un total de 470 kilómetros de distancia en vuelo.

Al bajarse del avión descubrió como todo el fuselaje tenía una capa de neblina grisácea pegada a la estructura como una burbuja. Y describió el túnel dentro de la nubosidad como si volara por dentro de un tornillo, con esos trazos curvados en los laterales. Le fallaron las 2 brújulas de abordo, le falló el sistema eléctrico del avión y le falló también el motor por momentos.

 

Al bajarse del avión descubrió como todo el fuselaje tenía una capa de neblina grisácea pegada a la estructura como una burbuja. Y describió el túnel dentro de la nubosidad como si volara por dentro de un tornillo, con esos trazos curvados en los laterales.

 

Declaró que veía todo gris desde las ventanillas del avión, del mismo color que esa niebla extraña y pegajosa que cubría el fuselaje a su llegada al aeropuerto. Bruce Gernon contó que sintió algo así como un empujón al entrar en ese túnel de la formación nubosa y que él mismo se sentía flotando sobre su asiento dentro del avión, a pesar de llevar su arnés de seguridad ajustado y atado. Cuando salió de la formación nubosa, todo funcionó de nuevo perfectamente. Pero SORPRESA… Estaba prácticamente lleno el depósito de combustible de su pequeño avión sin haber gastado apenas unos litros. Muchos científicos hablaron por aquel entonces de un pliegue espacio temporal o algún tipo de agujero de gusano. Y muchos calcularon que para impulsar algo material en un tubo como aquel túnel sería necesaria la energía de varias bombas atómicas. Todo esto es un planteamiento científico, de todas formas, estrictamente TEÓRICO.

Y así nació uno de los primeros testimonios sobre el Triángulo de las Bermudas, de un ser humano que vivió una experiencia tan extraña como enigmática sobre esa zona geográfica, al mismo tiempo que vivió para contarlo. Existen muchos expedientes sin resolver de aeronaves en vuelo que han vivido situaciones anómalas o han desaparecido para siempre en esta zona del planeta.

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