¿Recuperarte del coronavirus te hace inmune? La ciencia no está segura

¿Recuperarte del coronavirus te hace inmune? La ciencia no está segura

¿Cómo y cúando observar el cometa que se acerca a la Tierra y no volverá a ser visible durante los próximos 6.800 años?
El coche volador de Airbus llegará a finales de año
Investigador independiente desarma dispositivos 5G para exponer las armas electrónicas que contienen

¿Recuperarte del coronavirus te hace inmune? La ciencia no está segura

 

La carrera por entender al coronavirus, también conocido como SARS-CoV-2, y la forma en la que este se comporta se sigue desarrollando. Mientras más información sobre este podamos recaudar, mejores serán los resultados de nuestros esfuerzos por erradicarlo.

Recientemente, la OMS ha declarado que el virus es mucho más mortal de lo que se creía. Por lo que, los esfuerzos por encontrar medios para superarlo han aumentado.

Asimismo, el interés en aquellos que han logrado superarlo también se ha vuelto más marcado. Se cree que, al menos quienes se logren recuperar del COVID-19 desarrollen un poco de resistencia a este.

Por lo general, el superar una enfermedad implica que el organismo ha creado anticuerpos que lo vuelven inmune al virus que la causa por un tiempo. Pero, aún es mucho lo que no se sabe sobre el COVID-19 y la forma en la que actúa sobre el cuerpo. Debido a esto, la ciencia incluso hoy se pregunta si efectivamente haber sobrevivido a la enfermedad produce algún tipo de inmunidad a esta.

No todas las enfermedades producen la misma respuesta del sistema inmunológico

Uno de los principales puntos a tomar en cuenta para poder responder esta incógnita es que las reacciones del organismo varían según el tipo de virus que lo ataque. Por ejemplo, en el caso del sarampión se sabe que los anticuerpos creados por el sistema inmunológico durarán toda la vida.

Esto debido a que el cuerpo “recuerda” los elementos que antes lo amenazaron y mantiene dentro de su repertorio las herramientas (anticuerpos) que lo ayudaron a combatirlos. Sin embargo, la memoria que el organismo guarda de estos no siempre se mantiene por toda la vida.

Por ejemplo, en el caso de otro tipo de coronavirus y pariente cercano del actual, el SARS, se vio que el promedio los anticuerpos permanecían en el organismo por tres años. Luego de ello, la persona volvía a ser altamente vulnerable al contagio de la enfermedad.

La vacuna del SARS llegó tan solo un año después de que la epidemia se desatara en el 2002. Fue por ello que, aquellos que ya se habían contagiado una vez, no se vieron en peligro de sufrir las consecuencias de un segundo brote.

Ahora, las miradas se ciernen sobre el COVID-19 y sobre aquellos que sobrevivieron al mismo. Ya que la forma en la que se desenvuelvan en los próximos meses podría darnos información clave sobre el coronavirus y su relación con nuestros anticuerpos. Así, podremos conocer si la posible inmunidad puede llegar a ser vitalicia o si solo será temporal.

¿Luego de tener COVID-19, es posible volver a infectarse?

En el mundo se han generado algunos casos preocupantes de individuos que, después de haber dado negativo en los test del COVID-19, luego de unas semanas volvieron a salir positivos en las pruebas. Esto ha hecho pensar a algunos científicos que, en realidad, el organismo no necesariamente desarrolla los anticuerpos necesarios para defenderse de la enfermedad una vez esta deja el organismo.

No obstante, el debate sigue abierto con respecto a este tema. Algunos teorizan que estas situaciones se han dado debido a errores en las pruebas de coronavirus, ya que estas, por su novedad, aún son propensas a cometer errores.

Por otro lado, otros sugieren que esta “recaída” puede deberse a un repunte de la enfermedad. Es decir que, en realidad, esta posiblemente nunca dejó por completo a su anfitrión sino que redujo sus niveles de concentración –por lo que podría haber sido pasada por alta en las pruebas– o aún se encontraba en reposo, como si se tratara de casos asintomáticos.

Como ya lo hemos dicho, aún no se sabe con certeza si estos casos se han originado por un regreso de la enfermedad o por un error en su detección. En cualquiera de los casos, las noticias no serían tan prometedoras. El primero indicaría que ni quienes ya han superado la enfermedad están a salvo de ella. Luego, el segundo que esta puede permanecer en el cuerpo muchas más semanas de las pensadas y que, por ende, la persona es una fuente posible de contagio por más tiempo.

El recurrente debate de la “Herd Immunity”

Ya muchas veces se ha mencionado a la “inmunidad de rebaño” desde el momento que se supo que Inglaterra podría haberla considerado como una opción para hacer frente al COVID-19. Rápidamente esta idea fue desechada ya que el aplicarla pondría en riesgo millones de vidas.

Sumado a ello, análisis posteriores han dejado claro que utilizarla podría ser más perjudicial que ventajoso. Por si fuera poco, si a estas percepciones se le suma este nuevo dilema con respecto a la posibilidad o no de ser inmunes, nos damos cuenta de que este sistema tiene todas las de perder contra esta enfermedad.

Desde su llegada, el coronavirus ha estado dándonos sorpresas. Sus capacidades de contagio, la velocidad del mismo, su resistencia y su letalidad han sido mayores de las imaginadas. Así que, hasta ahora, los hechos nos hablan de un virus que no suele ir de la mano con los conocimientos que ya tenemos en cuanto a virología y epidemias.

¿Superar el coronavirus te confiere inmunidad?

Esta es la pregunta del momento y, lastimosamente, aún no tiene una respuesta exacta. En efecto, se ha detectado que, luego de sufrir la enfermedad, el organismo del sobreviviente tiene nuevos anticuerpos diseñados para hacer frente al virus.

Pero, no se ha podido comprobar en qué cantidades son estos eficientes y bajo qué concentraciones no pueden hacer frente a las amenazas. Tampoco se tiene totalmente claro qué tan eficientes serían estos sufriendo un nuevo embate del virus.

Por si fuera poco, aún falta realizar estudios para conocer cuánto tiempo el organismo recuerda el virus y puede defenderse de él. Sumado a lo anterior, también hay dudas sobre si la edad del paciente influye en la fortaleza del anticuerpo o si estos son más eficientes al lidiar con casos leves o graves del coronavirus.

Como es posible observar, son muchas más las incógnitas que las respuestas que se tienen hasta el momento. Sin embargo, entre todas estas dudas se alza una tercera posibilidad que nos habla de otro escenario probable que no hemos considerado.

Un panorama inesperado y una posibilidad preocupante

A medida que el tiempo pasa, ha sido posible observar que el organismo aumenta la cantidad de anticuerpos a medida que los síntomas de la enfermedad se hacen más graves. En efecto, ello puede ser una reacción normal en la que, para hacer retroceder a las células infectadas, se requieren más anticuerpos.

Pero, ¿y si fuera la producción excesiva de estos la que ocasionara que los síntomas del COVID-19 se agravaran? Esta pregunta tampoco tiene respuesta aún, pero el mundo de la ciencia ya está comenzando a pensar en formas de contestarla.

Por ahora, los científicos consideran que es demasiado pronto para sacar conclusiones. Cualquier estudio lanzado dentro de esta temporada inmediata tendrá una gran falla: la falta de tiempo. Opinan que, de acá a los próximos meses, podría haber una oportunidad para que las pruebas se refinen, los datos obtenidos se pulan y, entonces, los estudios puedan contar con una base más firme con la que trabajar.

En cualquier caso, hasta ahora, la única conclusión unánime es que, el medio más apropiado y definitivo para hacer frente al coronavirus sigue siendo una vacuna. Muchos países ya se encuentran trabajando en ella y haciendo pruebas para poder descubrir la combinación perfecta. Por lo que, tal vez para finales de este año o inicios del siguiente podamos escuchar noticias favorables sobre ella.

AVISO DE USO JUSTO: Esta página contiene material con derechos de autor cuyo uso no ha sido específicamente autorizado por el propietario de los derechos de autor. Esta web distribuye este material con el propósito de reportar noticias, investigación educativa, comentarios y críticas, constituyendo el Uso Justo bajo 17 U.S.C § 107.

¿Te gustó este artículo?

Descarga nuestra app para Android y no te perderás ninguno.

COMMENTS