ELECTRICIDAD EN LA ANTIGÜEDAD

ELECTRICIDAD EN LA ANTIGÜEDAD

culto Edad de Bronce descubierto en colinas de Judea pudo haber sido dedicado a Baal
LAS CIVILIZACIONES QUE EXISTEN EN EL UNIVERSO
Los grandes laboratorios siguen “gratificando” a los médicos

ELECTRICIDAD EN LA ANTIGÜEDAD


     Borrador automático

Uno de los misterios más grandes que nos plantea la antigüedad con su cúmulo de misteriosos objetos “fuera de su tiempo”, es sin dudas las referencias a la posibilidad del uso de la luz eléctrica (o algo similar) que aparecen en muchos textos antiguos, avalados por personajes destacados e importantes como para no tenerlos en cuenta.

Ya hemos hablado de las pilas que el ingeniero alemán Wilhelm Köning encontró en Bagdad en 1936, ignoradas y olvidadas en un anaquel de museo; pero son muchas las pruebas del uso de algún tipo de energía lumínica usada por nuestros antepasados:

En la Antigua Roma y también en la Antigua Grecia se hablaba de “bombillas incandescentes”, de color rojizo que servían para iluminar ambientes.

San Agustín asegura haber visto una bombilla que no podía ser apagada ni por los vientos ni por la lluvia.

    ELECTRICIDAD EN LA ANTIGÜEDAD

Las antiguas crónicas cuentan también que en Antioquía se encontraba una fuente de luz que permaneció encendida por más de 500 años.

El templo de Numa Pompilio (en Roma) fue muy famoso porque en su cúpula brillaba una enigmática luz permanentemente encendida.

En el templo de Minerva (alrededor del año 170) se encontraba una lámpara de oro que ofrecía luz durante un año sin ser alimentada con ningún tipo de combustible, según lo que afirma Pausanias en sus crónicas.

En su obra «Edipo Egipcíaco» (1565), el jesuita Atasnasio Kircher incluye el trozo de un antiguo documento hindú donde se detalla la forma de construcción de lo que hoy conocemos como una batería eléctrica.

En el siglo I, Plutarco escribió sobre una «lámpara perpetua», que pudo ver en el Templo de Júpiter-Amón. Los sacerdotes del lugar se la mostraron pero se negaron a contarle el secreto de su funcionamiento y origen.

El griego Luciano (180- 120 a .C.) dejó una asombrosa descripción de una bella alhaja que tuvo oportunidad de ver en Hierápolis (Siria). La joya estaba engarzada en una cabeza de oro de la diosa Hera y de ella emanaba una potente luz que iluminaba todo el templo.

La Figura De Denderah

Pero sin lugar a dudas, la más conocida y que ha promovido discusiones, teorías y desmentidas es la figura que se encuentra en el templo egipcio de Denderah.

En las paredes de éste templo se encuentran enigmáticas pinturas y jeroglíficos que muchos asocian con naves espaciales (aviones, helicópteros, ovnis circulares, naves cigarro, etc.) y que algunos egiptólogos explican como la alteración del nombre de un antiguo faraón por otro más cercano a este tiempo, con la consiguiente deformación en la figura pintada originalmente en la pared. Pero ese no es el motivo de este análisis, sino una figura en particular que trataré de describir:

    ELECTRICIDAD EN LA ANTIGÜEDAD

Un egipcio sostiene en su mano un elemento de grandes dimensiones en forma de pera alargada que en su interior tiene una serpiente ondulante. Este elemento tiene una prolongación similar a un cordón que lo une a un pedestal. En la pintura están presentes el dios del aire y un mono babuino con un cuchillo en cada mano.

Ante la vista de aquellos que entienden que hay que reinterpretar los vestigios de la antigüedad, ésta figura no es ni más ni menos que la representación estilizada de una bombilla de luz desproporcionada en su tamaño con referencia a quien la sostiene en su mano para demostrar la importancia de ese “artefacto” (¿qué nombre se le podría dar?).

La serpiente ondulante del interior no es otra cosa que el filamento de este “foco”.
Como dije, este elemento emerge de una flor de loto en forma de «casquillo» y se une (mediante un cable) a un pilar (llamado djed) que para los antiguos egipcios era símbolo de energía, estabilidad y poder.

Junto al pedestal se encuentra el dios del aire y custodiando todo, un babuino con un cuchillo en cada mano, representando al dios Thot; el protector del conocimiento y las ciencias (por lo que se infiere que ese aparato está relacionado con un descubrimiento científico o un conocimiento brindado por el dios).

El arqueólogo alemán Alfred Waitakus y su colega, el inglés John Harris afirman haber interpretado los jeroglíficos que rodean las representaciones, los cuales hablan de luminosidad, conocimiento y del inmenso poder de Isis.

¿Te gustó este artículo?

Descarga nuestra app para Android y no te perderás ninguno.

COMMENTS

https://cdn.hyperpromote.com/bidvertiser/tags/active/bvpprtr.html?pid=701583&bid=2005034&subid=[SUBID]&kw=[KEYWORD_ENCODED]&url=[REFERRER_ENCODED]&mincpc=[MIN_CPC]&flback=[FALLBACK_ENCODED]