El elemento que dejó entender el idioma y la redacción del antiguo Egipto: La roca de Rosetta

El elemento que dejó entender el idioma y la redacción del antiguo Egipto: La roca de Rosetta

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Los jeroglíficos egipcios fueron durante centenares de años todo un enigma para la ciencia. ninguna persona lograba entender que decían aquellos dibujos y líneas que parecían carecer de sentido. Pero la aparición de la Roca de Rosetta cambió eso para continuamente.

Cuando se produjo la invasión francesa a Egipto de mano de Napoleón Bonaparte a finales del siglo XVIII, se vio una oportunidad única para «redescubrir» la tierra de los faraones. Naciendo así la egiptología.

en cambio, lo que más asombró a todos los especialistas franceses sería la roca de Rosetta. Un objeto que sería hallado por azar mientras se realizaban trabajos de reparación del fuerte francés Jullien, en las proximidades de El-Rashid, metrópoli que además era conocida como Rosette por los franceses.

Pierre-François-Xavier Bouchard comprendió la importancia de la pieza e inmediatamente la trasladó de Alejandría hasta El Cairo, donde fue resguardada para su posterior examen.

La importancia de la Roca de Rosetta

Gracias al escrito en la roca de Rosetta se pudo descifrar la redacción egipcia. Crédito: Paul Hudson/Wikimedia Commons

Los jeroglíficos eran considerados una lengua muerta indescifrable. Pasaron siglos de investigaciones e intentos de transcripción sin éxito alguno.

en cambio, el descubrimiento de la roca de Rosetta otorgaría la clave para descifrarlos. La pieza no es más que un trozo de una estela egipcia donde se grabó un decreto en nombre de Ptolomeo V en el año 196 a. C.

Este decreto fue escrito en tres idiomas distintas: 14 líneas en jeroglíficos egipcios, 32 líneas en redacción demótica y 54 líneas en griego.

Otra ventaja que dió la roca de Rosetta es que sus traducciones eran literales. resumiendo, en los tres idiomas  lo mismo.

Así, este casual hallazgo se transformó en una especie de diccionario que ayudó a los investigadores a traducir los jeroglíficos egipcios, basándose en los textos en griego y demótico.

La carrera por su transcripción

El hombre que pudo traducir el idioma egipcio: Jean-François Champollion. Crédito: Edmond Terakopian/AP / Museo del Louvre

Una de las rarezas que rodea la cronica de la roca de Rosetta es la «carrera» que se hizo para traducir sus escritos.

Los franceses, encabezados por Jean-François Champollion jamás trabajaron sobre la redacción original, sino que hicieron calcos ya que, desde el inicio, la roca fue resguardada.

Por otra parte, los ingleses, a sabiendas de la importancia de la estela, decidieron tomarla como un botín de guerra, llevándola inmediatamente a Londres, donde es exhibida desde 1802 en el British Museum.

Fue ahí donde empezó toda una batalla intelectual por ver qué nación lograba descifrar la redacción egipcia primero.

El ganador fue Jean-François Champollion. El francés, era un apasionado por la civilización de los faraones, consiguió una réplica de la roca de Rosetta y así comparó las tres versiones que tenía el escrito. La versión griega le resultó sencillo pero, debido a su familiaridad con la sociedad faraónica y su dominio idiomático, pudo ser más preciso a la hora de traducir cada trozo.

Champollion logró descifrar completamente los jeroglíficos, descubriendo que los dibujos y figuras que estaban en la redacción no solo representaban una idea, sino que tenían un valor fonético. Aplicando su intuición a una transcripción sacada de un santuario, localizó el nombre de Cleopatra.

Piedra RossetaPublic Domain.

Otra curiosidad del suceso es que debido a la emoción de Champollion mas tarde de darse cuenta de lo que había conseguido, se desmayó cayendo inconsciente durante 5 días.

El 27 de septiembre de 1822, hizo público su hallazgo a través de un informe de 40 páginas que envió a la secretaría de la Academia de Inscripciones y Bellas Artes de París. Después, emprendió la redacción de un escrito sobre la gramática egipcia y un diccionario de egipcio antiguo dando inicio de manera oficial a la egiptología.

Sin ninguna duda una pieza histórica que se ha observado envuelta en rarezas y anécdotas desde el instante de su hallazgo. Pero que aun así fue una pieza en el hallazgo de un planeta completamente desconocido como lo fue la redacción egipcia.

Fuente

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