Puma Punku ¿Portal hacia la Eternidad?

Puma Punku ¿Portal hacia la Eternidad?

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Puma Punku ¿Portal hacia la Eternidad?

De todos los enigmas que incluso rodean a TiahuanacoPuma Punku se alza como uno de los más insondables. Año tras año, expertos de todo el planeta se acercan a esos parajes andinos desolados, marcados por una altura cardíaca, únicamente para contemplar aquellas ruinas desperdigadas, y cuyos bloques monumentales, son ejes de interminables discusiones.

Hay quiénes suponen Puma Punku no forma parte a Tiahuanaco, y colocan su construcción en eras incluso más remotas. Estas confirmaciones audaces, se han observado incrementadas por la difusión incesante de proyectos como Ancient Aliens, siendo Puma Punku, fetiche recurrente en mucho de sus polémicos episodios.

Más allá de estas disputas, la verdad es Puma Punku parece desafiar la historia sudamericana conocida, incitando una relectura del pasado no continuamente aceptada desde la óptica académica. Abordemos su misterio.

Ajusten sus cinturones, se avecina un viaje movido.

Puma Punku – Flanqueando las Puertas del León

“De Tiwanaku poco es lo que queda en pie, evidente al ojo curioso del viajero. Sus tesoros ocurrirá que buscarlos en el seno de la tierra, en sus cementerios ocultados, en sus cercanías vírgenes o en los faldeos de los apartados cerros, inexplorables incluso”. Ocurrirá que ir allá con procedimiento, tiempo y contracción, sin prejuicios y con la experiencia que van dando las exploraciones sistemáticas de los yacimientos arqueológicos de América. Más de una divulgación asombroso espera, tal vez, a la ciencia venidera”. Salvador Debenedetti. Influencias de la sociedad de Tiahuanaco en la zona del noroeste argentino, 1912.

Puma Punku se halla enclavada en las cercanías de Tiahuanaco, mítica ciudadela andina erigida a una hora de La Paz, capital de Bolivia. Allí en un valle que se extiende por 11 km de ancho, se hallan restos de un enigmatico santuario divino, el de Puma Punku, atravesado por dos serranías paralelas, Kimsa-Chata hacia el Sur, y Achuta localizada al Norte.

Estas ruinas conforman una de las cuatro construcciones sagradas que tiene Tiahuanaco, que además de Puma Punku, está delimitada por la Pirámide de Akapana, la Plataforma de Kalasasaya, y el Templete Semisubterráneo. La primera observación escrita que se conoce sobre Puma Punku pertenece al cronista español Pedro Cieza de León, 1520-1554, redactor de la imprescindible La Crónica del Perú obra publicada en 1553.

Una de las imágenes más icónicas de Puma Punku, la sagrada H, y que, según los cabalistas hebreos, remite al aspecto femenino y de la fertilidad. 

Allí Cieza de León expone no exento de perplejidad, comentarios que desde por lo tanto provocan murmullos entre los expertos.

“¿Quiénes serían los residentes que hicieron cimientos tan sólidos y grandes, que no se conoce cuanto tiempo ha pasado hasta actualmente, en que no se ve más que una muralla muy bien trabajada? Algunas de estas piedras están muy desgastadas y usadas, y a pesar de todo, son tan grandes, y tan gruesas, que causa admiración pensar que las fuerzas humanas bastaron par

 llevarlas adonde las vemos”.

El etnógrafo boliviano Roy Querejazu Lewis en su Bolivia Prehispánica arrojado en 1989, publica más revelaciones de Cieza de León.

“En otro punto más hacia el poniente de este edificio (Kalasasaya), están diferentes mayores antiguallas, porque hay múltiples portadas grandes con sus quicios umbrales y portales, todo de una sola roca. Lo que yo más noté cuando anduve mirando y escribiendo estas cosas fue que de estas portadas tan grandes salían diferentes mayores piedras, sobre que estaban formadas, de las cuales poseían alguna treinta pies de ancho, y de largo quince más, y de frente seis, y esto y la portada y sus quicios, marcos,  y umbrales eran una sola roca, que es cosa de abundante grandeza, bien considerada esta obra, la cual yo no alcanzo ni  entiendo con qué instrumentos y herramientas se labró, porque bien se puede tener que anteriormente que estas tan grandes piedras se labrasen ni pusiesen perfección mucho mayores debían estar para dejarlas como las vemos, y nótese así pues se ve de estos construcciones que no se acabaron de realizar, porque en ellos no hay más que estas portadas y diferentes piedras de insolita grandeza, que yo vi labradas algunas y aderezadas para poner en el edificio, del cual se encontraba algo desviado un water pequeño, donde está puesto un vasto ídolo de roca en que debían adorar, y incluso es fama que al lado a este ídolo se encontró alguna cantidad de oro, y en torno de este santuario había otro número de piedras grandes y pequeñas, labradas y tallada

 como  la ya dichas”.

Incomprensibles ruinas que, en cambio, desvelan al hombre despierto, remanentes de un antiguo orden espiritual incluso activo. 

Aporte fascinante es el de Bernabé Cobo, 1580-1657, quién fuera un investigador español, y sacerdote jesuita que en 1653 escribiera Historia del Reciente PlanetaCobo hace una extensa crónica de Puma Punku, detallando lo siguiente:

“Lo principal de esta fábrica se denomina Pumapunku, que es tanto como ‘puerta del león’; que es un terraplén o mogote hecho a mano de altura de dos estados, fundado sobre grandes y bien labradas piedras, que poseen forma de losas que nosotros ponemos sobre las sepulturas. Esta el terraplén puesto en cuadro con los cuatro lienzos iguales, que cada uno tiene cien pasos de esquina a esquina rematase en dos andenes de grandes losas, muy parejas y llanas; entre el primero y segundo andén existe un cosmos como una grande grada de seis pies de ancho, y eso tiene menos el segundo cuerpo que el primero. El haz o frente de este edificio, es el lienzo que mira al Oriente y a diferentes grandes ruinas que después diré”.

Anteriormente de avanzar en estos paradigmas legados por los cronistas españoles, se hace necesario enfocar el primer inconveniente que presenta el ensayo de Puma Punku. Se trata de decodificar el concepto tras su nombre, tarea que divide a los lingüistas. Si se acepta la versión quechua y aimara, Puma Punku remite a Puerta del Puma o además del León. Se nos señala así para comprender esta denominación, es imprescindible pensar Puma Punku como un antiguo santuario lunar, revestido su interior por pumas sagrados consagrados a la enigmatica Selene.

Remanentes de una de las tres Puertas del Sol, encontradas en Puma Punku. 

Sin embargo, Manuel Rigoberto Paredes Iturri, 1870-1951, folclorista, etnógrafo, historiador, ensayista y político boliviano, en su texto de 1914, Tiahuanaco y la provincia de Ingavi, propone una tesis no menos asombroso indicando Puma Punku podría tratarse de una alteración o corrupción lingüística precolombina, siendo su autentica definición Tunka Punku, un antiguo palacio adoratorio flanqueado por diez puertas monumentales (incluso por revelar), donde la élite coya rendía tributo, anteriormente de seguir su ruta hacia el “semidiós reinante”.

Otra definición es la de Uma Punku (Puerta de Agua), señalando a la presencia de agua en los pórticos y canales de desagües existentes.

En cuestión de la función cumplida por Puma Punku en el interior del complejo de Tiahuanaco, hay además varias discrepancias dividiendo a los investigadores. Como ejemplo, el notable arqueólogo boliviano Carlos Ponce Sanginés, 1925-2005, en su texto de 2003 El Sistema Sociocultural en Tiwanaku, manifiesta:

“Pumapunku era un centro cívico administrativo-religioso, consagrado como núcleo de oficiales guerreros con máscaras de gato y donde se habían colocado estatuas del chachapuma, que representaba a aquellos”.

"Los Reinos Perdidos" libro del polémico estudioso ruso Zecharia Sitchin, donde se arriesga a Tiahuanaco como un antiguo asentamiento minero Anunnaki

“Los Reinos Perdidos” texto del polémico estudioso ruso Zecharia Sitchin, donde se arriesga a Tiahuanaco como un antiguo asentamiento minero Anunnaki. Cortesía: todocoleccion.net

Una fascinante interpretación es la ofrecida por el enigmatico “marino, cosmógrafo, matemático, escritor, soldado, historiador, filólogo, astrónomo, investigador, humanista, explorador y conquistador español del siglo XVI”, Pedro Sarmiento de Gamboa, 1530-1592, que, en su Historia de los Incas, 1570-1575, señala:

“Tupac Inca Yupanqui, después de visitar todo el imperio, regresó al Cuzco donde fue adorado y servido, siendo tiempo de descanso, él recordó que su padre llamaba al Cuzco, metrópoli del león. Él manifestó que ese lugar, extensión, extremidad, se encontraba donde dos ríos se unían y causaban un torrente”.
(Este distrito del Cuzco continuamente se ha denominado Puma Chupan, o Cola del Puma).

copia de uno los bloques de Puma Punku, en base a los inexplicables bloques H. Archivo / Internet

No puede faltar la palabra del controversial “militar, ingeniero naval, héroe de guerra, constructor, urbanista, cineasta, fotógrafo, experto, escritor, historiador, minero, explorador, empresario, aventurero, paleontólogo, antropólogo y arqueólogo de origen austro-húngaro”, Arthur Posnansky, 1873-1946, considerado uno de los expertos más prolíferos en cuestión de Tiahuanaco, quién además se inclina por una vinculación lunar en cuestión de Puma Punku, donde en sus recintos internos, según declarara Posnansky, se adoraba a este astro.

La experta francesa Simone Waisbard en su texto sobre Tiahuanaco. Diez mil años de misterios incas, 1971, recoge un apunte no menos sugerente sobre de Puma Punku, y que le fuera transmitido por su acompañante aimara. Según se le revelara, Puma Punku habría sido un antiguo Palacio de Justicia, y perteneciente nada menos que a la “Metrópoli de los Dioses”. Más adelante retomaremos esta pista.

Tiahuanaco – La Tierra de donde vienen los Lingotes

“La plata se extrae de las minas, y el oro se refina en el crisol. Del polvo de la tierra se saca el hierro, y el cobre se aparta de la escoria. Con el fuego se ha puesto fin a las tinieblas, y el hombre examina con detalle cada roca que hay en esa densa oscuridad. Abre minas en zonas no habitados, en sitios donde nadie ha plantado el pie, y entran los mineros, balanceándose con sogas. De la tierra se obtiene el alimento, y abajo de ella todo se transforma en fuego. En su seno se localizan zafiros, y aun el polvo de la tierra es oro» Son zonas que las aves desconocen, y que nunca observaron los ojos de los buitres. Jamás pasaron por allí las fieras, ni tampoco el león feroz pisó ese sitio. Con el duro pedernal en la mano, el hombre cava la raíz de las montañas. Hace túneles en las rocas, y sus ojos descubren piedras preciosas. Explora el sitio donde nacen los ríos, y saca a la luz múltiples cosas escondidas» Pero ¿dónde se halla la sabiduría? ¿En qué sitio está la inteligencia? ninguna persona conoce lo que vale, pues no se halla en este planeta”. El Texto de Job. Antiguo Testamento.

Puma Punku. Cortesía: Elias Rovielo / Flickr

En 1990 se publica Los Reinos Perdidos, cuarto texto de la saga Crónicas de la Tierra, obra del estudioso ruso Zecharia Sitchin, 1920-2010, donde en uno de sus capítulos se pregunta sobre la autentica realidad de Tiahuanaco, y sobre todo Puma Punku. El defensor de antiguos visitantes estelares en la antigüedad terrestre, llamados Anunnakis, presentó en aquel trabajo asombroso teoría no liberados de controversia. Según Sitchin, Tiahuanaco significaría en verdad Metrópoli del Estaño, siendo Puma Punku centro de una alta actividad minera. Para Sitchin es inaceptable pensar Puma Punku como un santuario ritual, y desecha además su señalamiento como antiguo puerto, según describiera el arqueólogo y atlantólogo alemán Edmund Kiss, 1886-1960. Sitchin no se priva de especular además, sobre la monumental arquitectura rodeando Puma Punku, donde cree ver antigua tecnología anunnaki. Allí en esas canteras a firmamento abierto, los viajeros espaciales habrían procesado además de estaño, metales como el cobre y plomo.

Si bien Sitchin no fue el primer creador en develar intervención alienigena en la antigüedad de Tiahuanaco, tesis que comenzó a ganar fuerza en la década de los sesenta, sin dudas su propuesta caló hondo y en los últimos años recibió abundante atención. A mi comprender sintetizar la historia de Tiahuanaco desde la óptica extraterrestre, es desconocer su autentica realidad, sobre todo si se elige ignorar el asunto espiritual-esotérica, punto clave si lo hay. observemos.

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Misterios olvidados de los confines terrestres

En 2019 presenté una noticia sobre Tiahuanaco en clave esotérica, en un intento por desvelar la autentica naturaleza de la además llamada Taypicala. Este último vocablo brinda claves relevantes, siendo su principal razón la de comunicar los enigmas de un antiguo centro del planeta, y autentica fuerza espiritual. Si seguimos esta ruta podemos por lo tanto comprender mejor el papel contemplado por Puma Punku, en el interior del contexto señalado.

Nitidamente hablamos de una configuración espacial donde nada fuera establecido al azar, por más que bastantes vean desorden reinante, o interpreten bloques sin sentido. Nada más lejano. Cuando cité a Simone Waisbard dije la misma brindaba con su divulgación una pista notable, señalando Puma Punku como “antiguo Palacio de Justicia”. Desde luego estamos tentados a tomar la frase como algo literal, puesto su decodificación encierra mucho más. Y de nuevo atendamos a Waisbard, que en su imprescindible Tiahuanaco. Diez mil años de misterios incas, 1971, se pregunta sobre ciertas peculiaridades en cuestión de Puma Punku, al ver pequeñas puertas interiores rodeando sus remanentes, pareciendo referirse a un tribunal juzgando almas.

Remanentes del antiguo santuario de Puma Punku, cuyos cortes perfectos develan a los investigadores. Cortesía: ufo-contact.com

Escribe Waisbard:

“¿Se podría pensar que en Tiahuanaco como en el antiguo Egipto, bajo la cuarta dinastía, estas puertas pequeñas y bajas eran el signo del “camino hacia la eternidad, que franqueaba Ra al alma en el curso de sus peregrinaciones en las profundidades tenebrosas? O ¿como la hendidura de los Espíritus en la vieja China o el Tao de la India?”.

Estamos ante un lugar fundamental de alta calificación espiritual. Reiteramos un concepto citado. Puma Punku tiene en su religiosidad una vinculación lunar, que remite al aspecto femenino, y a su vez subterráneo. Estos aspectos adquieren más importancia cuando sondeando en la orientación donde Puma Punku fue edificado, no siendo otro que el sector Hurin Pacha, una división jerárquica divina, enlazando los espacios celestes y terrestres. Como es arriba, es abajo. Otro apunte fascinante es que Puma Punku fue erigido con piedras de arenisca, representativa del causa lunar, al igual que signo de fertilidad.

Como escribiera el estudioso y sacerdote jesuita padre Federico Aguiló en El Idioma del Pueblo Puquina difundido en el 2000:

“En el Pumapunku se ascendía de la tierra al firmamento y se conectaba con los antepasados, por medio de las puertas. Y otro elemento era el agua, que además servía para purificaciones, representado por dos serpientes entrelazadas: una cabeza implantada en el Hanan Pacha (planeta de arriba), y la otra en el Uku Pacha (planeta de abajo)”.

Agreguemos que quién se iniciaba en los misterios de Puma Punku, se convertía en un reciente ser, la “serpiente amaru”, o, mejor mencionado, comunicador celestial, adquiriendo la capacidad para interactuar en los distintas planos. Planeta SubterráneoTerrestre y Cósmico.

Hasta Aquí.

Puma Punku – Cruz andina. Cortesía: Orlando Contreras López / Flickr

Conclusión

Sin dudas Puma Punku simboliza, una de las manifestaciones más importantes del planeta andino. Tras su eterna incomprensión, se ocultan misterios de alta importancia en lo espiritual, y cuya real misión refieren un antiguo orden divino incluso vivo en la memoria. Un guiño a los “despiertos”. Continuará.

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