En Ucrania creaban virus para expandirlos por medio de aves, murciélagos y reptiles

El jefe de las Tropas de Protección Radiológica, Química y Biológica de Rusia, Ígor Kiríllov, ofreció este jueves detalles sobre los proyectos que se realizaban en laboratorios biológicos en Ucrania con financiación de EE.UU. donde investigaban la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, los hantavirus en Ucrania, los patógenos del ántrax, los agentes patógenos del carbunco y la peste porcina africana.

El portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Ígor Konashénkov, declaró este jueves que, según documentos descubiertos, EE.UU. planeaba en 2022 investigar en Ucrania patógenos de aves, murciélagos y reptiles para luego estudiar la posibilidad de transmitir la peste porcina africana o el ántrax a través de ellos. Se estudiaron 145 especies y determinaron que al menos dos de estas vuelan principalmente a través del territorio de Rusia.

De todos los medios para desestabilizar la situación epidemiológica que fueron desarrollados en EE.UU., este es “el más imprudente e irresponsable, ya que no permite controlar el desarrollo posterior de la situación”, destacó Kiríllov.

Además, se dio a conocer sobre el proyecto P-781, en el marco del cual se investigó el uso de murciélagos como agentes de armas biológicas.

Uno de los documentos descubiertos confirma que todos los estudios de mayor riesgo se realizaron bajo la dirección de especialistas de EE.UU.

Asimismo, se confirmó la financiación de estudios por parte del Departamento de Defensa de EE.UU.

Otros archivos incluyen propuestas para ampliar el programa biológico militar de Washington en territorio ucraniano.

Kiríllov señaló que más de 140 contenedores con ectoparásitos de murciélagos fueron entregados del laboratorio en Járkov al extranjero.

Las Fuerzas Armadas de Rusia consiguieron también documentos que confirman numerosos casos de entrega de muestras biológicas de ciudadanos ucranianos al extranjero. En particular, 1.000 muestras de suero sanguíneo de residentes de varias regiones de Ucrania que pertenecen a la etnia eslava fueron entregadas al Instituto Bernhard Nocht de Medicina Tropical, con sede en Hamburgo, Alemania, dijo Kiríllov.

“Con gran probabilidad se puede hablar de que una de las tareas de EE.UU. y sus aliados es la creación de bioagentes, capaces de afectar de manera selectiva a diversos grupos étnicos”, indicó el alto cargo militar.

Según el informe del Ministerio de Defensa ruso, se han conocido los detalles del proyecto UP-4, realizado con la participación de los laboratorios de Kiev, Járkov y Odesa, diseñado para el periodo hasta 2020.

El objetivo del proyecto era estudiar la propagación de infecciones especialmente peligrosas a través de las aves migratorias, incluida la gripe altamente patógena H5N1, que tiene una tasa de mortalidad de hasta el 50% en humanos, así como la enfermedad de Newcastle.

Se han identificado al menos dos especies de aves migratorias cuyas rutas pasan principalmente por Rusia, y también se ha resumido la información sobre las rutas migratorias a través de los países de Europa del Este, según el informe.

“De todas las formas desarrolladas en Estados Unidos para desestabilizar la situación epidemiológica, esta es una de las más imprudentes e irresponsables, ya que no controla el desarrollo posterior de la situación”, denuncia el ministerio.

Según el ente, se ha estado desarrollando también el proyecto P-781, que considera a los murciélagos como transmisores de potenciales agentes de armas biológicas.

El jefe militar ruso llamó la atención sobre el hecho de que la investigación se llevaba a cabo en las inmediaciones de las fronteras de Rusia, en las regiones de la costa del mar Negro y en el Cáucaso.

Según Kirílov, el proyecto en cuestión se está implementando con la participación no solo de los ucranianos, sino también de un laboratorio biológico georgiano controlado por el Pentágono, en cooperación con el Instituto Politécnico de Virginia y el Servicio Geológico de EEUU.

Además, el ministerio sostiene que los materiales sobre el proyecto UP-8 para estudiar el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo y los hantavirus en Ucrania refutan la afirmación pública de Estados Unidos de que los biolaboratorios del Pentágono en Ucrania están dirigidos exclusivamente por científicos ucranianos sin la intervención de biólogos estadounidenses.

Uno de los documentos confirma que todas las investigaciones serias de alto riesgo se llevan a cabo bajo la supervisión directa de especialistas estadounidenses, dijo el organismo.

El Ministerio de Defensa también apuntó que se confirma el hecho de que el Pentágono ha efectuado pagos directos por la participación en las investigaciones. Lo que llama la atención es la modesta remuneración, según los estándares estadounidenses, que demuestra una baja valoración de la profesionalidad de los especialistas ucranianos, según el ente.

Expansión del programa militar-biológico de EEUU en Ucrania

Los documentos contienen propuestas para la expansión del programa militar-biológico de EEUU en Ucrania, precisó el ministerio ruso. Así, hay pruebas de la continuación de los proyectos biológicos finalizados UP-2, UP-9, UP-10, cuyo objetivo es estudiar los patógenos del ántrax y la peste porcina africana.

“Los datos estudiados contienen propuestas para ampliar el programa biológico-militar de EEUU en el territorio de Ucrania. Así, se detectó la evidencia de que se reanudaron los proyectos biológicos finalizados UP-2, UP-9, UP-10, destinados al estudio de los agentes patógenos del carbunco y la peste porcina africana”, dijo Kirílov.

El organismo castrense ruso afirmó que el Pentágono también está interesado en los insectos portadores de infecciones peligrosas, el análisis de los documentos confirma que más de 140 contenedores con ectoparásitos de murciélagos —pulgas y garrapatas— fueron transferidos al extranjero desde un laboratorio biológico en Járkov.

En la década de 1940 se llevaron a cabo investigaciones similares para la creación de componentes de armas biológicas por parte de la unidad japonesa 731, cuyos miembros huyeron posteriormente a Estados Unidos para evitar ser procesados por crímenes de guerra, según el ente ruso.
Creación de patógenos capaces de afectar a determinadas etnias.

El Ministerio cree que es muy probable que una de las tareas de EEUU y sus aliados sea crear bioagentes capaces de atacar selectivamente a diversos grupos étnicos.

“Los documentos existentes, relacionados con los programas biológicos militares realizados por Estados Unidos y sus aliados en el territorio de Ucrania, confirman numerosos casos de entrega de muestras biológicas de ciudadanos ucranianos al extranjero, por lo que se puede afirmar con un alto grado de probabilidad que una de las tareas de EEUU y sus aliados consiste en crear agentes biológicos capaces de afectar de manera selectiva a distintos grupos étnicos de población”, refirió el militar.

Kirílov citó ejemplos de entregas de material biológico.

“Desde el Centro de Salud Pública del Ministerio de Sanidad de Ucrania, fueron entregados a un laboratorio del Instituto Peter Doherty para la Infección y la Inmunidad [Instituto Doherty], en Australia, un total de 350 criocontenedores con muestras del suero de la sangre bajo el pretexto de que se necesitaba determinar los tipos de anticuerpos”, apuntó.

El militar también mencionó el proyecto № 68727 ЕN, financiado por Alemania. En el ámbito de ese proyecto se entregó al Instituto Bernhard Nocht de Medicina Tropical, en Hamburgo, un millar de muestras del suero sanguíneo de los habitantes de distintas regiones de Ucrania que pertenecen exclusivamente a la etnia eslava.

El ministerio señaló que los representantes de los países occidentales se mostraron cautelosos a la hora de transferir sus biomateriales, pero los documentos confirman numerosos casos de transición al extranjero de muestras biológicas de los ciudadanos ucranianos.

Según el organismo castrense, los estadounidenses ya han conseguido evacuar la mayor parte de la documentación, incluidas las bases de datos, los biomateriales y los equipos de los laboratorios de Kiev, Járkov y Odesa, al Instituto de Investigación de Epidemiología e Higiene de Lviv y al Consulado de Estados Unidos en Lviv. No se descarta la posibilidad de trasladar parte de la colección a Polonia, subrayó el organismo militar ruso.


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