“El OVNI se adelantaba a mis pensamientos”

 

 

 

“Durante el avistamiento del OVNI se pasó el tiempo rápidamente, hubo un silencio inexplicable y tuve una sensación especial, extraña, que no se puede describir con palabras”, dijo Amelio Gómez después de contarme al otro lado del teléfono. En términos generales, ésta es la experiencia que él y su hijo vivieron el último domingo de febrero de 2009, no lejos de Ciudad Rodrigo (Salamanca), en plena Sierra de Camas. Como siempre lo convencí para que me conociera personalmente y allí en el mismo lugar donde todo ocurrió me contaría la historia. Amelio estuvo de acuerdo, pero agregó: “Estamos en medio de las montañas, así que toma tus botas de montaña. Lo vamos a hacer bastante bien”. La verdad es que de poco sirvió porque nos cubrió de barro.

El OVNI sabía de antemano qué movimientos haría con la cámara.

Amelio explicó: “Mi hijo y yo estábamos aquí bajo la lluvia, cazando jabalíes. De repente vi un objeto de forma rectangular que comenzaba a descender de las nubes. Era metálico, brillante y, a veces, destellaba. A su alrededor había muchas pequeñas antenas en forma de erizo rodeadas de cerdas, cuyos extremos se extendían formando una especie de brazo mecánico, y en cuyos extremos aparecían lo que parecían ser dos antenas parabólicas cubiertas de cristal negro. Los ojos parecían estar constantemente mirando a su alrededor y moviéndose.

CONTROL ABSOLUTO

Finalmente, el OVNI se detuvo cerca de unas antenas repetidoras de televisión y telefonía móvil que eran perfectamente visibles desde donde estábamos. Hizo esto durante unos 3 minutos. Entonces pensé: “¡Maldita sea, pensé mientras agarraba mi teléfono que tenia en el bolsillo, y tomaré una foto!” – Básicamente, cuando lo tuve perfectamente enmarcado en la pantalla, y querer pulsar el botón, ese objeto en menos de un segundo estaba tan lejos que no podía verse en la pantalla. Lo intenté tres o cuatro veces más, pero cada vez sucedió lo mismo. Si tienen que moverse para evitar ser fotografiados, ¿Cómo saben el equipo cuánto y cuando moverse?  “Moví el teléfono media pulgada y volvió a estar dentro del alcance”.

Estuvo así varios minutos, jugando conmigo por el espacio aéreo

Sin embargo, Amelio no se rindió y puso su teléfono en modo de grabación de video. Pensé: “No puedes dejarme ahora”. Pero el objeto volador sabía que estaba grabando, y ya no podía fijarlo, así que no sabía qué hacer. Se quedó así unos minutos y jugó conmigo en el aire. Me pregunto: “¿Qué tipo de tecnología podría hacer esto?” Ese objeto tenía total control de los acontecimientos, como si supiera de antemano qué movimientos harían sus manos. Finalmente, el OVNI se elevó en semicírculo, aceleró y entró en las nubes. “Nunca lo había visto antes”, concluyó Amelio.

Redacción por MundoOculto.es

 

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