Una orca llamada Tahlequah del Pacífico Noroeste, fue observada portando el cuerpo de su cría sin vida durante 17 días y recorriendo una distancia de más de 1.600 kilómetros.
La escena ocurrió en las aguas del Pacífico Norte, cerca de las costas entre los estados de Washington (EE. UU.) y la Columbia Británica (Canadá), en la región conocida como el mar Salish / el estrecho de Juan de Fuca / Islas San Juan, donde habita el grupo de orcas Southern Resident.
La cría, denominada Tali, nació viva pero falleció poco después. Desde ese momento, Tahlequah mantuvo el cuerpo sobre su hocico o rostro mientras nadaba, realizando inmersiones para recuperar el cuerpo de su cría cuando se hundía, y avanzando con su grupo acompañándola.
Los investigadores estiman que el trayecto acumulado fue de alrededor de 1.600 km (lo que equivale a más de 1.000 millas), aunque las mediciones exactas pueden variar según la ruta real.
Este episodio ha sido interpretado como un ejemplo de conducta epimélica —cuando un animal cuida o acompaña a otro que está herido, enfermo o sin vida— algo conocido en cetáceos y otros mamíferos sociales.
Una gran muestra de amor de madre en el mundo animal.
Fuente:
– «This orca is carrying around another d*ad calf. Here’s what we know about how orcas grieve», National Geographic; por Michelle Martin.

