Cada año se gastan 200 mil millones

en «investigación del cáncer» y lo único que hemos conseguido es un aumento del 75% en los casos desde 1990. Es una estafa total. Todo ese dinero se ha desperdiciado. En lugar de malgastar miles de millones en esta supuesta investigación, ¿qué tal si dejamos de rociar el cielo con productos químicos, los alimentos con pesticidas, el agua con toxinas, a nuestros bebés con vacunas y empezamos a decirle a la gente la verdad sobre cómo curarse y mejorar su salud, para que estas cosas no ocurran en primer lugar?