Inventores asesinados y conspiraciones: el Gran Complot de la Energía (VÍDEO).
Desde que la energía se convirtió en el pilar esencial para la industria y la vida cotidiana, algunas mentes brillantes han trabajado arduamente para transformar el planeta con sus innovadores inventos. Sin embargo, parece que detrás del negocio de la energía existe un sector poderoso que los percibe como una amenaza para sus intereses.
La energía siempre ha sido sinónimo de poder. Los sacerdotes de las culturas antiguas obtenían su autoridad gracias a la creencia de su pueblo en su control sobre la fuente de energía más evidente y vital: el Sol.
No solo los sacerdotes comprendieron el poder que otorga dominar la energía. Las culturas que primero lograron domesticar la energía mediante el desarrollo de las primeras técnicas agrícolas, al entender los ciclos solares y con los avances en armamentos bélicos gracias al poder del fuego, fueron las primeras en alcanzar el poder y la autoridad.
En el mundo moderno, todo cambió con la nueva y voraz demanda de energía tras el inicio de la Era Industrial. Irónicamente, la energía no solo se convirtió en un recurso primario en este planeta industrial, sino que también se transformó en una industria en sí misma, y con ello, los empresarios se convirtieron en los distribuidores y acaparadores energéticos del mundo.
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Numerosos investigadores e inventores han desafiado intereses económicos implacables, proponiendo nuevas formas de desarrollar alternativas al petróleo. Muchos de ellos, con una visión adelantada a su tiempo y el deseo de llevar a la sociedad hacia un futuro más limpio y justo, han trabajado en innovaciones como la transmisión inalámbrica de energía y el uso de combustibles alternativos. Estos pioneros dedicaron sus vidas a encontrar soluciones a los problemas que enfrentamos como sociedad.
Sin embargo, el negocio de la energía se ha visto amenazado por estas mentes brillantes que intentaron transformar el planeta. Cuando el poder se siente en peligro, es capaz de recurrir a cualquier medio para mantener su dominio.
Nikola Tesla
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Nikola Tesla, el destacado inventor nacido en Croacia, llegó a Estados Unidos para trabajar con Thomas Alva Edison, quien le prometió una gran suma de dinero si resolvía un problema técnico que no había podido solucionar. Tesla lo logró, pero Edison no solo no cumplió su promesa, sino que también lo ridiculizó. Este incidente marcó el fin de su amistad. Tesla decidió establecer su propio laboratorio y, para ahorrar dinero, trabajó incluso como mesero. La competencia tecnológica entre ambos inventores fue feroz, pero Edison fue más agresivo en sus intentos de denigrar y ridiculizar a Tesla. Sin embargo, la notoriedad de Tesla creció gracias a sus inventos, que se conocieron en todo el mundo. Uno de sus mayores logros fue iluminar la Feria Mundial y ser el inventor de varias tecnologías que aún se utilizan hoy en día. Se dice que logró crear electricidad inalámbrica, la teletransportación, y controlar el clima y los movimientos telúricos. A pesar de ser uno de los inventores más prolíficos e increíbles de la historia, Tesla fue marginado y olvidado. La principal razón fue que Tesla quería que sus inventos mejoraran el planeta, pero a los empresarios no les interesaban los proyectos que no generaban ganancias.
Después de su muerte, se intentó destacar a figuras como Marconi, atribuyéndole la invención de la radio, aunque utilizó 17 patentes de Tesla. Algo similar ocurrió con Edison, a quien se le atribuyen varios inventos que aparentemente no fueron suyos.
Entre los numerosos inventos de Tesla se encuentran: la radio, la corriente alterna que se convirtió en el estándar eléctrico actual, la lámpara de pastilla de carbono, el microscopio electrónico, un avión de despegue vertical, la resonancia magnética, el radar, el submarino eléctrico, la bobina Tesla, el rayo de la muerte, el control remoto, los rayos X, el control climático, la transmisión de vídeo inalámbrica, la extracción de energía de la tierra y la propulsión electromagnética.
Tal vez el error de Tesla fue confiar en las verdaderas intenciones de algunas personas. Siempre buscó que la energía fuera gratuita y accesible para todo el mundo, pero los dueños de las industrias energéticas lo vieron como una amenaza. Murió en absoluta soledad en una habitación de hotel en Nueva York el 7 de enero de 1943 debido a una trombosis coronaria. Sus documentos fueron confiscados por personas desconocidas.
Rudolf Diesel
Cortesía: elblogdelaingenieria.com
Rudolf Diesel nació en París el 18 de marzo de 1858, hijo de una pareja de emigrantes alemanes. Cuando estalló la guerra franco-prusiana en 1870, la familia tuvo que abandonar Francia y Rudolf fue enviado a Augsburgo.
En 1875, Diesel se matriculó en el Instituto Politécnico de Múnich y se graduó en ingeniería a los 22 años. Antes de cumplir los 30, ya había amasado una fortuna gracias a diversas representaciones industriales en Francia.
El 28 de febrero de 1892, patentó su “medio de trabajo y tipo de realización de motores de combustión interna”, que sentó las bases del motor diésel. Sin embargo, el primer prototipo explotó y Diesel resultó herido, pero no se rindió. Cinco años después, logró que uno de sus motores funcionara correctamente.
Pese a los resultados obtenidos Diesel malgastó su salud en las disputas y sufrió un fuerte estrés psicológico, que le obligó a someterse a varios tratamientos.
En 1897, con el patrocinio de la Maschinenfabrik Augsburg y de las industrias Krupp, Diesel había producido una serie de modelos cada vez más eficientes que culminó con la presentación de un motor de cuatro tiempos capaz de desarrollar una potencia de 25 caballos de vapor. Los motores Diesel reportaron a su creador importantes beneficios económicos debido a su alta eficiencia y a su diseño facil.
El 29 de septiembre de 1913 Rudolf Diesel estaba a bordo del Dresden, un buque que unía Amberes en Bélgica y el puerto de Harwich. Tras la cena, el inventor se despidió de sus colaboradores y se fue hacia su cabina. Diez días después fue hallado muerto en el Mar del Norte por la tripulación del barco holandés Coertsen. El cuerpo se encontraba en tan avanzado estado de putrefacción que el capitán del navío se negó a que lo subieran a bordo. Fue arrojado nuevamente al mar, no sin antes recoger de sus bolsillos una serie de objetos personales que permitieron identificarle posteriormente.
Hasta el día de hoy, las causas de la muerte de Rudolf Diesel siguen siendo un misterio. Se sabe que sufría frecuentemente de migrañas, y una teoría sugiere que, debido a un fuerte dolor de cabeza, perdió el conocimiento y cayó al agua.
Otra hipótesis es que Diesel se suicidó, ya que los primeros motores diésel no eran muy fiables y el inventor tuvo que reembolsar a muchos de sus clientes debido a las frecuentes averías. Esto le generó más deudas que ganancias, lo que podría haberlo llevado al suicidio.
Sin embargo, la teoría del asesinato es la que más fuerza ha cobrado. Se sabe que Diesel se dirigía al Reino Unido para reunirse con industriales ingleses y negociar sobre sus motores. En 1913, las tensas relaciones diplomáticas entre Inglaterra y Alemania hicieron sospechar a algunos teóricos del complot que fue eliminado por orden del complejo industrial-militar alemán.
Sin embargo, las tres hipótesis se enfrentan a argumentos que las contradicen:
- Diesel no habría caído al agua accidentalmente, ya que su abrigo fue encontrado en la cubierta, doblado y colocado de manera ordenada.
- Diesel no se habría suicidado, pues estaba entusiasmado con su viaje al Reino Unido. Había escrito una carta optimista a su doncella y soñaba con que su invento pudiera beneficiar a toda la sociedad.
- Finalmente, Diesel no puede haber sido asesinado, ya que parecía saber que iba a morir el 29 de septiembre. En su diario personal, esa fecha estaba marcada con una inusual X, lo que podría indicar que había decidido terminar con su vida en ese momento. Además, dejó una bolsa con una gran suma de dinero para su esposa.
Así, más de un siglo después, la muerte de Diesel sigue siendo un misterio. Lo que es indiscutible es que su invento revolucionó el mundo.
Eugene Mallove
Eugene Mallove, nacido el 9 de junio de 1947, mostró desde su adolescencia una notable capacidad intelectual, una pasión por la investigación y una persistencia comparable a la de genios como Tesla. Obtuvo doctorados en aeronáutica y astronáutica, así como en ciencias de salud ambiental por la Universidad de Harvard. Trabajó en prestigiosas instituciones científicas como los laboratorios TASC y el MIT, desarrollando motores energéticos modernos y revolucionarios.
Durante los últimos 15 años de su vida, se dedicó a la investigación de la fusión fría, una hipotética fuente de energía ilimitada. Sin embargo, tuvo que enfrentarse a la oposición de sus colegas, quienes preferían la fisión (el método clásico de los reactores nucleares) y ridiculizaban sus investigaciones.
El 14 de mayo de 2004, Eugene Mallove fue encontrado asesinado en su casa mientras realizaba tareas de limpieza. Las evidencias del brutal crimen mostraban que alguien lo había golpeado mortalmente con un bate de béisbol. Aunque inicialmente se pensó que el móvil del crimen era el robo, no se encontraron indicios de que faltaran objetos de valor.
El día anterior a su asesinato, el Dr. Mallove escribió una carta a su amigo, el ingeniero Oagland, en la que le comunicaba sus planes de presentar un proyecto completamente viable de fusión fría. Según sus palabras, “ya se puede oler en el aire… la fuerza inminente de esta revolución energética”.
En julio de 2004, fueron detenidos José R. Kelly y J. McAvoy como sospechosos del asesinato. Uno de ellos era un hombre corpulento de casi dos metros de altura y más de cien kilos. Sin embargo, posteriormente fueron absueltos, ya que el juez determinó que no se les consideraba capaces de haber cometido el crimen.
Hasta ahora, el asesinato sigue sin resolverse, ya que se desconoce la identidad de los perpetradores y el motivo detrás del crimen. Sin embargo, el caso está rodeado de sospechas de conspiración, ya que, de haber sido viable su hipótesis e investigación, podría haber resultado en un descubrimiento capaz de transformar la sociedad y afectar intereses poderosos.
Paul Pantone
Paul Pantone, un ingeniero estadounidense, patentó en 1998 un innovador motor de combustión que podía funcionar con una mezcla de agua y diversos combustibles, como petróleo crudo, solventes, diluyentes de pintura, alcoholes y aceite de motor. Esta tecnología permitiría ahorrar hasta un 50% de combustible y reducir las emisiones en un 90%. Desde entonces, varios sectores con intereses ocultos habrían intentado suprimir su invento, pero sus seguidores continúan promocionándolo por diversos medios.
Esta historia, que podría parecer un típico rumor conspirativo de los que circulan por Internet, es en realidad cierta. Tanto es así que el diario El País publicó un artículo explicando cómo se está implementando esta tecnología en Galicia, donde se utiliza aceite usado de restaurantes. Además, la patente está registrada en la Oficina Europea de Patentes bajo el nombre “FUEL PRETREATER APPARATUS AND METHOD” (MX9703267).
El invento de Paul Pantone, el procesador de combustible GEET que se puede aplicar a un coche para que funcione con agua al 80% o más. Su suceso se ha convertido en un terrible ejemplo sobre los abusos que puede recibir un inventor por funcionarios corruptos y hombres de negocios de Utah.
En diciembre de 2005, Paul Pantone fue internado en el Hospital Estatal de Utah, a pesar de múltiples evaluaciones que confirmaban su competencia mental. Debido a que un médico estatal lo declaró incompetente, perdió casi todos sus derechos civiles. Utah es conocida por la supresión de derechos humanos, permitiendo a los funcionarios del estado aplicar la ley de manera arbitraria.
La intervención de su hijo David fue crucial para liberar a Paul, ya que publicó entrevistas de audio grabadas con él, demostrando su plena capacidad mental y el maltrato que sufría. Finalmente, un político intervino en su favor y fue liberado. Paul falleció en diciembre de 2015 tras una larga enfermedad.
Los planos de sus inventos están disponibles en su sitio web para que cualquier persona pueda acceder a ellos y utilizarlos.
Stanley Meyer
Stanley Meyer, un ingeniero de investigación y desarrollo de Ohio, dedicó 30 años a sus investigaciones, lo que le permitió crear un mecanismo que generaba oxígeno e hidrógeno a partir del agua mediante electricidad, utilizando los principios de la electrólisis del agua. En 1985, Meyer apareció en televisión para anunciar al mundo que había desarrollado un motor que podría liberarnos del uso del petróleo.
El sistema de Meyer funcionaba descomponiendo la molécula del agua mediante impulsos positivos de varios kilovoltios. La mezcla resultante se inyectaba en el motor, y la combustión producía nuevamente agua. Meyer aseguraba que su circuito podía operar sin necesidad de añadir más agua, ya que la que salía por el tubo de escape se reciclaba.
El costo de esta transformación era significativamente menor que el del combustible necesario para hacer funcionar el motor. Se requerían 7.4 litros de agua para la explosión, ya que el agua contiene casi tres veces más energía que la gasolina.
Stanley implementó su sistema en un vehículo pequeño, obteniendo resultados sorprendentes. De inmediato, varias empresas petroleras le ofrecieron un millón de dólares en efectivo por la patente. Incluso el Pentágono mostró interés en su innovador sistema, pero Stanley nunca aceptó ninguna oferta.
En 1993, fue reconocido como el segundo mejor inventor del siglo, solo detrás de Edison. Todo estaba preparado para la producción masiva de su obra maestra, que prometía acabar con la dependencia del petróleo.
El 21 de marzo de 1998, Stanley Meyer falleció misteriosamente en su coche después de cenar en un restaurante. Un día antes, había firmado un contrato con el Ministerio de Defensa de Estados Unidos. La autopsia concluyó que murió a los 57 años debido a un aneurisma cerebral, aunque muchos creen que fue envenenado.
El hermano de Stanley Meyer denunció tiempo después que tanto el vehículo, al igual que su equipo experimental, fueron robados de su domicilio. Al final, el desarrollo del invento de Stanley Meyer quedó hundido en el misterio, al igual que el fin de su existencia.
Daniel Dingel
Cortesía: alchetron.com/Daniel-Dingel
Daniel Dingel, un ingeniero filipino, desarrolló un motor de agua hace más de 30 años. Desde entonces, perfeccionó su invento y lo utilizó para modificar motores de coches, como el Toyota Corolla que conducía. Sus pruebas convirtieron aproximadamente 100 motores de combustión de gasolina en prototipos de motores de hidrógeno que funcionaban con agua de grifo o de mar.
Empresarios de diferentes países lo visitaron para conocer su invento, aunque un año después, uno de ellos afirmó que se trataba de un fraude. Daniel solicitó a las autoridades filipinas que evaluaran su invento y realizó varias demostraciones que lo respaldaban.
El coche de agua de Daniel Dingel apareció en numerosas portadas de periódicos de la época. En 1985, Daniel condujo su coche desde Metro Manila hasta Laguna, una distancia de 167 kilómetros, utilizando 15 litros de agua y medio litro de gasolina. Durante un viaje a Estados Unidos, tuvo la oportunidad de hacer otra demostración, viajando desde Detroit hasta Florida con 60 litros de agua y 2 litros de gasolina.
Cortesía: alchetron.com/Daniel-Dingel
El motor diseñado por Daniel utilizaba gasolina solo para arrancar, y luego el coche funcionaba únicamente con agua. El sistema se basaba en la electrólisis: el agua pasaba por dos reactores y se separaba en hidrógeno y oxígeno. Estos gases se quemaban en el motor, que era de combustión.
Además, Daniel creó un nuevo lubricante/aditivo llamado EMF Fluxy Fluid 2000, hecho a base de plantas, flores, árboles y resinas. Este fluido garantizaba la limpieza y durabilidad del motor, eliminando los residuos de carbono producidos por la combustión.
En noviembre de 2000, John Ding Young, del Formosa Plastics Group (FPG), contactó a Dingel y, convencido de la autenticidad del invento, firmó un “entendimiento preliminar” con él para varios proyectos. Su objetivo era encontrar socios comerciales para obtener una “patente internacional” y comercializar la tecnología.
En diciembre de 2008, Daniel Dingel, de 82 años, fue condenado a un máximo de 20 años de prisión por un caso de estafa presentado por Young y FPG. El juez Rolando How lo encontró culpable de haber recibido $410,000 de FPG, alegando que Dingel “defraudó a Young al no cumplir con su obligación de desarrollar su ‘reactor de hidrógeno’ y crear autos experimentales en el año 2000”.
Quizás el futuro será muy diferente al que imaginamos. Los vehículos de transporte cambiarán, las economías y los gobiernos se transformarán, y las energías limpias ganarán protagonismo. Es fascinante saber que en el universo, la energía está presente en todo, incluso en el ser humano, quien tiene la capacidad de modificar su propia realidad. ¿Podremos algún día encontrar una fuente de energía que reemplace al petróleo? ¿Qué destino les espera a aquellos que dedican su vida a investigar teorías que desafían los intereses de los más poderosos?
De la patente de la celda de combustible de agua de Stanley Meyer, que según él producía más energía de la que consumía. Patente de Estados Unidos 5.149.407. (Public domain)















