¿Qué es el Proyecto Viroma Global?
Por MuyInteresante

El GVP lanzó su ‘carta de presentación’ al mundo en un artículo que publicó la revista Science en 2018 y en el que los autores afirmaban, de forma muy clarividente, lo vulnerables que somos a las enfermedades emergentes, muchas de ellas con impactos económicos y sanitarios masivos: “Nuestro conjunto de herramientas de adaptación, basado en gran parte en vacunas y terapias, a menudo es ineficaz porque el desarrollo de contramedidas puede ser superado por la velocidad de aparición y propagación de nuevos virus”, indicaban en el artículo. “Después de cada brote, las autoridades de salud pública lamentan la falta de previsión, pero tras décadas reaccionando a cada evento con un enfoque muy pobre en la mitigación, seguimos desprotegidos contra la próxima epidemia. Nuestra capacidad para mitigar la aparición de enfermedades se ve socavada por nuestra escasa comprensión de la diversidad y la ecología de las amenazas virales y de los impulsores de su aparición”.
De un enfoque reactivo a una estrategia proactiva
La idea es cambiar radicalmente el enfoque de lucha contra las nuevas enfermedades y pasar de una estrategia de tipo reactivo, que consiste en reducir el impacto de las mismas después de su aparición, a una estrategia proactiva, que permita anticiparse a las próximas amenazas mediante el conocimiento y caracterización de los virus que potencialmente puedan hacernos daño.
Según sus impulsores, la ciencia y la tecnología ya nos ofrecen las herramientas adecuadas para llevar a cabo un proyecto de tal envergadura: la bioinformática, por ejemplo, permite la búsqueda eficiente de nuevas estrategias para desarrollar vacunas, antivirales y todo tipo de contramedidas que estén listas ante futuras epidemias. Además, es imprescindible fortalecer las capacidades globales y locales para monitorear y responder a las amenazas virales mientras todavía están evolucionando en poblaciones animales para permitir una mejor prevención de la propagación de las mismas.
La idea del GVP empezó a gestarse en 2016, tras brotes de virus como el SARS, el Ébola y el Zika, que demostraron que no estamos preparados y que somos extremadamente a las enfermedades virales emergentes. Desde mediados del siglo XX, han surgido enfermedades nuevas y mortales a un ritmo alarmante y las amenazas de este vasto grupo de virus desconocidos se están acelerando exponencialmente, impulsadas por nuestra población en expansión y los viajes globales.
Según calculan sus responsables, en la fauna silvestre circulan en torno a 1,6 millones de virus distintos, y entre 631 000 y 827 000 de ellos podrían ser zoonóticos. Además, debido al cambio global estamos cada vez más expuestos a estos virus, por lo que las amenazas se multiplican. El problema fundamental es que la inversión necesaria para caracterizar y conocer tal diversidad vírica es enorme. Paradójicamente, y como explica Mike Davis en el libro Llega el monstruo (Ed. Capitán Swing), pocos meses antes de la aparición del brote de Wuhan, la administración de Trump redujo sustancialmente los fondos del proyecto Predict del Programa de Amenazas Pandémicas Emergentes. Este programa se puede considerar el precedente del GVP, ya que muchos de los investigadores que trabajaban en él forman parte del Global Virome Project, y era un sistema pionero de alerta de temprana viral, así como un programa de ayuda a la formación de profesionales médicos para reconocer nuevas infecciones y monitorizar zoonosis.
