Colapso de corriente del Atlántico podría llevar al hemisferio norte a una nueva Edad de Hielo

 

Según nuevas estimaciones, es altamente probable que un escenario similar al de la película “El día después de mañana” ocurra en las próximas décadas.

Colapso de corriente del Atlántico podría llevar al hemisferio norte a una nueva Edad de Hielo

El Impacto Climático de la AMOC: Un Futuro Incierto

La película “El día después de mañana” (2004) ilustra los efectos devastadores que podría tener la interrupción de la Circulación de Vuelco Meridional del Atlántico (AMOC). Este sistema de corrientes oceánicas es crucial para el transporte de calor hacia el Atlántico Norte. El agua cálida de los trópicos fluye hacia el norte, liberando su calor en el Atlántico subpolar, antes de enfriarse y descender a profundidades de entre 2.000 y 3.000 metros, regresando al sur como una corriente fría.

La AMOC es uno de los mayores sistemas de transporte de calor del planeta, moviendo el equivalente a 50 veces el consumo energético humano. Su influencia es especialmente notable en el clima de Europa, la absorción de CO2 y el suministro de oxígeno en los océanos, así como en los patrones de lluvia en los trópicos.

En las últimas décadas, hay indicios de que la AMOC se ha desacelerado debido al calentamiento global. Un signo alarmante es la “mancha fría” en el Atlántico Norte, una región que se ha enfriado en los últimos 20 años, mientras que el resto del planeta se ha calentado. Esto sugiere una disminución en el transporte de calor hacia esa zona, tal como predijeron los modelos climáticos en respuesta a la desaceleración de la AMOC por las emisiones de gases de efecto invernadero.

Otro indicador preocupante es la disminución de la salinidad en el agua marina de la “mancha fría”, alcanzando su nivel más bajo en 120 años. Esto está relacionado con la desaceleración de la AMOC, que transporta menos agua salada y calor desde los subtrópicos. La menor salinidad reduce la densidad del agua, dificultando su hundimiento, un proceso crucial para impulsar la AMOC.

La gran incógnita es cuán cerca estamos del punto de inflexión. Hasta hace unos años, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) estimaba que la probabilidad de cruzar este punto durante este siglo era inferior al 10 %. Sin embargo, estudios recientes sugieren que un colapso podría desencadenarse en este siglo, posiblemente en las próximas décadas.

El Riesgo del Colapso de la AMOC y sus Consecuencias

El mapa topográfico de los mares nórdicos y las cuencas subpolares muestra la circulación esquemática de las corrientes superficiales (curvas sólidas) y las corrientes profundas (curvas discontinuas) que forman parte de la Circulación de Vuelco Meridional del Atlántico (AMOC). Los colores de las curvas indican las temperaturas aproximadas de estas corrientes.

El oceanógrafo expresó su creciente preocupación: «Mi evaluación del riesgo ha cambiado drásticamente. Ahora estoy muy preocupado de que podamos empujar a la AMOC más allá de este punto crítico en las próximas décadas. Si me preguntas por mi instinto, diría que el riesgo de cruzar este punto de inflexión en este siglo es de aproximadamente 50/50».

Consecuencias del Colapso de la AMOC

El colapso de la AMOC tendría múltiples efectos adversos. Entre ellos, un enfriamiento significativo del hemisferio norte, especialmente en el noroeste de Europa. Además, el cinturón de lluvias tropicales se desplazaría hacia el sur, alejando las lluvias de las selvas tropicales hacia regiones no acostumbradas a recibir tanta precipitación, lo que resultaría en sequías en algunas áreas e inundaciones en otras.

El nivel del mar en el Atlántico norte podría aumentar alrededor de medio metro, y el suministro de nutrientes y oxígeno en las profundidades oceánicas se vería alterado, afectando gravemente la biología marina y el ecosistema del Atlántico norte.

Aunque la humanidad no se extinguirá, los riesgos para países como Noruega y Escocia serían existenciales. Esto plantea la cuestión de si las personas podrán seguir viviendo allí o si la mayoría preferirá mudarse, dado que podrían pasar varias generaciones hasta que la corriente se recupere y estas regiones salgan de su Edad de Hielo.

F