Las diez plagas de Egipto

La décima y última plaga fue la muerte de todos los primogénitos de Egipto.

Los israelitas fueron instruidos por Dios, a través de Moisés, a marcar con sangre de cordero los dinteles de sus puertas. Esa señal indicaba al ángel de la muerte que debía «pasar por alto» (en hebreo, pesaj) esas casas, salvando así a sus primogénitos.