La vacuna no era obligatoria
En España se afirmó que la vacuna contra el COVID-19 no era obligatoria.
¿Seguro?
✈️ No podías subirte a un avión sin el pasaporte COVID, o debías pagar entre 30 y 35 euros por una PCR cada vez que cruzabas la frontera.
El acceso a bares, restaurantes, gimnasios o conciertos estaba vetado para quienes no estaban vacunados.
Camareros y porteros, sin respaldo legal, exigían certificados médicos que deberían ser confidenciales.
Muchas personas perdieron sus empleos o fueron apartadas de sus funciones por negarse a vacunarse.
Legalmente, la vacunación no fue impuesta. Pero en la práctica, se convirtió en una obligación disfrazada.
Decir hoy que “nadie fue obligado a vacunarse” suena a hipocresía.
La decisión fue libre, sí… pero bajo presión, con chantaje social y económico como telón de fondo.

