Libres en la Superficie
Libres en la Superficie
Ya no hay látigos ni cadenas visibles.
Ahora se camina con la espalda recta, pero el alma encorvada.
El amo ya no grita, simplemente factura.
Nos enseñaron a llamar “libertad” a la rutina,
a confundir salario con recompensa,
y a creer que el tiempo vendido puede comprarnos vida.
Pagas por vivir bajo un techo que apenas habitas.
Pagas por comida que engulles entre reuniones.
Pagas por descanso que nunca llega completo.
La nueva esclavitud no necesita barrotes.
Solo necesita que no te preguntes nada.
Que no mires el reloj con sospecha.
Que no recuerdes lo que soñabas antes de fichar.
Y lo más perverso:
te convencieron de que elegiste esto.

