Así se propaga el envejecimiento
Investigadores de la Universidad de Corea han descubierto que el envejecimiento celular puede propagarse a través del torrente sanguíneo. Se trata de la proteína ReHMGB1, una versión sensible al oxígeno de la proteína HMGB1 (High Mobility Group Box 1), que las células senescentes secretan.
Esta proteína causa efectos similares al envejecimiento en tejidos sanos, afectando su regeneración y el rendimiento muscular. En ratones, al bloquear la ReHMGB1 con anticuerpos, se redujeron los signos de envejecimiento y mejoró la recuperación tras lesiones.
La senescencia celular se propaga de forma sistémica a través de la circulación sanguínea, pero sus mecanismos siguen sin estar claros. La proteína HMGB1, un factor multifuncional asociado al fenotipo secretor de senescencia (SASP), existe en varios estados redox.
Este estudio muestra que el envejecimiento puede ser un proceso sistémico, ofreciendo un objetivo para futuras terapias que frenen el deterioro relacionado con la edad.
Los científicos concluyeron que ReHMGB1 es un factor progerónico dependiente del redox que impulsa la senescencia sistémica. Dirigirse a la HMGB1 extracelular puede ofrecer un potencial terapéutico para prevenir las patologías relacionadas con el envejecimiento.
Fuente:
– «Propagation of senescent phenotypes by extracellular HMGB1 is dependent on its redox state», Metabolism – Clinical and Experimental, DOI: 10.1016/j.metabol.2025.156259

