La última jirafa blanca

 

La jirafa blanca —una variación muy rara del camuflaje leucístico— es única en su especie. Tras un trágico suceso en 2020, donde cazadores furtivos matar*n a una hembra blanca y su cría, las autoridades kenianas tomaron una medida extraordinaria: mantener bajo vigilancia permanente (24 horas) a la única jirafa blanca que queda en el mundo.

Esta jirafa vive ahora en un santuario especial en Kenia, escoltada por guardias armados día y noche, cámaras de monitoreo y cercos de seguridad. Se ha convertido en un símbolo viviente de la fragilidad de la biodiversidad cuando una sola criatura puede ser objeto de atención extrema para sobrevivir.

Su caso llama la atención no solo por su rareza fenotípica (piel muy pálida), sino por los riesgos que enfrenta: desde la caza furtiva hasta posibles efectos de genética limitada. Su supervivencia dependerá del cuidado humano y del compromiso con la conservación.

Fuente:
– «The Last Two Giraffes Have Been Rescued From a Vanishing Kenyan Island», Gizmodo.