La verdadera ayuda

En tiempos de campaña, muchos políticos recorren barrios pobres repartiendo víveres, materiales o ayudas momentáneas. Lo presentan como amor al pueblo, pero en realidad es una inversión para ganar votos. Algo parecido ocurre hoy en redes sociales: algunos ayudan a los necesitados mientras una cámara graba cada gesto, convirtiendo la compasión en contenido y la limosna en un medio para obtener fama, seguidores o dinero.

Incluso hay quienes ayudan discretamente, pero luego lo cuentan con orgullo para recibir reconocimiento. Todas estas formas revelan el mismo problema: una justicia exhibida para ser admirada.