Misteriosas señales sugieren la presencia de un planeta habitable a 22 años luz

Las señales fueron descubiertas en 2010, pero el año pasado un grupo de científicos de la Universidad del Estado de Pensilvania reexaminaron los datos y concluyeron que en realidad era solo ruido de estrellas distantes causado por estallidos magnéticos. Ahora, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de las universidades británicas de Queen Mary y Hertfordshire afirma que la investigación del año 2014 se basó en «un análisis inadecuado de los datos» y que Gliese 581d sí existe.
La reciente investigación, con un modelo más preciso en los datos existentes, argumenta que el método utilizado por sus colegas de Pensilvania era solo aplicable a planetas grandes, por lo que fácilmente pasaría por alto a pequeños como GJ 581d.

«La existencia (o no) de GJ 581d tiene una elevada transcendencia debido a que se trata nada más y nada menos que del primer planeta como la Tierra hallado en la zona ‘ricitos de oro’ alrededor de su estrella, y constituye un punto de referencia para la técnica Doppler», dice el principal autor del estudio Guillem Anglada-Escudé. «Siempre hay discusiones entre los científicos acerca de las maneras en que interpretamos los datos, pero estoy seguro que GJ 581d ha estado orbitando a Gliese 581 todo el tiempo».
El candidato a planeta fue descubierto usando un espectrómetro que mide la ‘oscilación’, pequeños cambios en la longitud de onda de la luz emitida por una estrella, causada cuando un planeta orbita alrededor.
