Portales dimensionales
La NASA reconoce que lo que antes se consideraba ciencia ficción es ya una realidad. En un reciente comunicado de la NASA han informado que enviarán una sonda llamada “MMS” (Misión Multiescala Magnetosférica) que estudiará portales de espacio-tiempo.
Una singularidad creada artificialmente
De acuerdo a Oxalc, un Xendra es una “puerta” que logran abrir “artificialmente” al concentrar la luz, o energía, en grandes cantidades en un punto específico. Es como ver a cuatro personas estirando un mantel desde sus cuatro esquinas, y una quinta persona deposita en el medio del mantel una bola de hierro o cualquier otro elemento pesado: el mantel se hundirá en su centro por el peso del objeto. En termino físicos, la “realidad” del objeto distorsiona el espacio que lo contiene. Se le podría llamar, si queremos, “singularidad”.
Guardando las distancias con el concepto de los agujeros negros (cuya gravedad es tan intensa que ni la luz escapa a ellos), un Xendra es en suma una gran cantidad de energía que al ser concentrada puede “abrir” pliegues en el espacio tiempo. En los grupos de contacto se conocieron estas experiencias donde más de una persona pudo cruzar los umbrales, siendo “trasladadas” a otra realidad, física o interdimensional, como parte de una preparación. Aquel adiestramiento era más que importante para los extraterrestres, pues constituía un anticipo de lo que viviría el planeta en un futuro próximo al integrarse a otra esfera de conciencia, o como se le denomina actualmente, al Real Tiempo del Universo. Como fuese, aquella tecnología no humana, que parece sacada de un guión de ciencia ficción, ha inquietado a nuestros científicos desde todos los tiempos.
Uno de los ejemplos más emblemáticos lo hallamos en las investigaciones del fisico y matemático de origen yugoslavo Nikola Tesla, descubridor de la corriente eléctrica alterna (que superó los estudios del inglés Tomas Alva Edison) y de la hoy aceptada Resonancia Schumann. Tesla logró concentrar grandes cantidades de energía y formar inmensas bolas de luz y rayos lumínicos que se disparaban al cielo pudiendo ser vistos desde importantes distancias. Afincado en los Estados Unidos, a su muerte, en enero de 1943, el Gobierno ingresó a su despacho de Nueva York e incautó todos los folios y material disponible sobre sus investigaciones. Se dice que fruto de todo ello, luego de siete meses de intensas pruebas previas, los militares norteamericanos intentaron un primer experimento con puertas dimensionales utilizando grandes cantidades de energía para “abrir” un pliegue. Nos referimos al experimento Filadelfia (agosto de 1943).
Al parecer, la clave para abrir aquellas presuntas puertas era la concentración de energía, algo que en 1947, a pesar del conocimiento que brindó la Bomba Atómica, aun resultaba difícil de manejar.
Por esta razón en fechas tan recientes como el pasado agosto de 2003, se procuró emplear la energía que abastece a grande ciudades, sin éxito en el experimento, pero generando un gigantesco apagón que tuvo como centro la Central Eléctrica del Niagara (supuestamente el eje del incidente). No deja de ser curioso que fuera precisamente en las cataratas del Niágara donde se construyó la primera central hidroeléctrica gracias a los desarrollos de Tesla en 1893, consiguiendo en 1896 transmitir electricidad a la ciudad de Búfalo. Toda historia, aparentemente, nos lleva al gigantesco Acelerador de Hadrones en Suiza y un nuevo experimento que se llevará a cabo este mes de agosto, aunque, según la información oficial, con otros fines.
¿Estamos ante un futuro cercano a un “Stargate” o podremos viajar en el tiempo, o por lo contrario esta noticia es tan solo la punta del iceberg de lo que llevan años ocultando?
