Nueve estremecedoras evidencias físicas de la reencarnación
Además de que la reencarnación se menciona en algunas religiones, se han registrado casos que hacen suponer que un alma podría haber pasado a un cuerpo nuevo.
AntojosEn algunas partes de Asia, cuando muere una persona, sus familiares le ponen una marca sobre el cuerpo -frecuentemente usando hollín- con la esperanza de que su alma se reencarne en la misma familia. Se dice que la marca se convierte en este caso en una mancha de nacimiento en un bebé que nacerá después.
‘The Journal of Scientific Exploration’ menciona varios casos de bebés nacidos con manchas correspondientes a las marcas dejadas sobre los cuerpos de sus familiares muertos, entre ellos está el caso de un bebé birmano, que a los dos años también llamó a su abuela de manera peculiar, igual que su difunto marido.
Uno de esos casos fue el de un bebé turco que, al parecer, llevaba vestigios de la vida de un hombre asesinado con una escopeta de un tiro en la parte derecha de la cabeza. El niño nació con una oreja deformada y la parte derecha facial subdesarrollada, defectos registrados en uno de cada 6.000 y en uno de cada 3.500 bebés respectivamente.
Meses después de la hipnosis, Diane, quien trabaja de enfermera, se enamoró de un paciente suyo que sufría ataques de asma y que resultó tener la misma mancha de nacimiento en forma de media luna que su bebé ‘de la vida pasada’. El doctor Weiss asegura que conoce a varias personas con asma que tienen recuerdos de ahogamiento ‘de la vida anterior’.
Relató que era estudiante de noveno curso cuando falleció en un accidente de tráfico, y que llevaba 30 rupias en la cartera y libros que quedaron manchados con su sangre.
Al oír esta historia tan extraña, su padre Ranjit comprobó que en el pueblo mencionado un adolescente llamado Satnam Singh sí fue atropellado por un motociclista. Ranjit se encontró con dicha familia, que le confirmó los detalles mencionados por Taranjit. El último además identificó correctamente a Satnam en las fotos de la familia Singh.
El experto forense Vikram Raj Chauhan comparó la escritura del cuarderno de notas de Satnam con la de Taranjit y las encontró semejantes.

La mujer dijo haber sido un ciudadano sueco llamado Jensen Jacoby. Su vocabulario contenía cerca de 100 palabras, pero expertos confirmaron su acento como sueco y el habla como mezclada con noruego.
Entrevistas con los familiares de la mujer excluyeron que hubiera aprendido algún idioma escandinavo.
Robin, un niño de edad preescolar, contó haber estudiado hacía muchos años en un monasterio donde aprendió este idioma.
La historia del niño llevó al profesor a viajar al Tíbet, donde encontró el monasterio descrito por Robin en la cordillera de Kunlun.
La niña tenía defectos congénitos en ambas manos: su dedo medio y anular de la mano derecha estaban entrelazados y libremente unidos al resto de la mano. Le faltaban varios dedos o tenían anillos de constricción. Su muñeca tenía depresiones similares a las dejadas por una cuerda quemada.
Doce años después, la madre de Kevin, quien se había divorciado y vuelto a casar, dio a luz a Patrick, quien desde su nacimiento tenía semejanzas con su hermano difunto. Tenía una señal parecida a una incisión en el lado derecho de su cuello, donde la cánula había entrado en el cuerpo de Kevin.
Lo que es aún más extraño, tenía un nódulo en el mismo lugar donde lo había tenido Kevin. Igual que su hermano, Patrick tenía un problema con su ojo izquierdo, en el que encontrarían leucoma corneal. Cuando Patrick empezó a andar, lo hacía cojeando, aunque no había razones para ello.
El estado de William mejoró tras una serie de cirugías y tratamiento. Lo asombroso es que la patología de William reflejaba los daños que había recibido su abuelo, a quien una de las balas le entró por la espada, perforando su pulmón izquierdo y la principal arteria pulmonar de su corazón.
Un día en su afán para faltar a la escuela, William dijo a su madre: «Cuando eras una niña y yo tu padre, te comportabas mal de vez en cuando, pero nunca te golpeaba».
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Además de que la reencarnación se menciona en algunas religiones, se han registrado casos que hacen suponer que un alma podría haber pasado a un cuerpo nuevo.