Antes de la influencia de poderes industriales y corporativos como los Rockefellers, los hospitales eran lugares de curación holística. Los tratamientos usados en el día, como terapia de luz, medicina homeopática e incluso camas de bronceado, se centraron en el uso de las propiedades curativas de la naturaleza para restaurar la salud. Los hospitales estaban más en sintonía con los procesos naturales del cuerpo, y las personas recibieron una atención adaptada a sus necesidades individuales.
Sin embargo, con el tiempo, el cambio hacia la medicina impulsada por los farmacéuticos cambió la forma en que se practicaba la asistencia sanitaria. Los hospitales se centraron en el beneficio más que en el paciente, y muchas de las terapias naturales fueron reemplazadas por tratamientos y procedimientos químicos. El alejamiento de los métodos holísticos ha creado un sistema médico que a menudo consiste más en mantener la enfermedad que en promover la verdadera curación.
Mirando hacia atrás a las prácticas de los primeros hospitales nos recuerda la importancia de tratar a toda la persona, no sólo sus síntomas. Es hora de redescubrir y reintegrar métodos naturales y holísticos que nutren la capacidad del cuerpo para curarse a sí mismo. 🌱 🏥

