El astrónomo que predijo la llegada del planeta errante
Carlos Muñoz Ferrada no era un vidente, sino un científico que afirmaba poder predecir terremotos solo observando el cielo.
Pero su predicción más inquietante fue la de un cuerpo celeste que llamó… el “Cometa-Planeta.”
Según él, era un astro híbrido: con la masa de un planeta gigante, pero la órbita de un cometa.
Decía que viajaba entre el Sol y algo que llamó el “Sol Negro”, moviéndose a velocidades de hasta 300 km por segundo.
Y que algún día pasaría a tan solo 14 millones de kilómetros de la Tierra, lo suficientemente cerca como para alterar su campo magnético…
provocando terremotos, erupciones y tormentas colosales en una zona que bautizó como el “triángulo catastrófico”: Chile, España y Sumatra.

