En el templo de Karnak, en Egipto, antiguos artesanos dejaron grabado en piedra un símbolo que hoy muchos comparan con tecnología moderna. Miles de años después, en Estados Unidos, ingenieros desarrollaron el cohete Delta DM-19 para conquistar el espacio. Dos mundos, dos épocas, dos civilizaciones… separadas por el tiempo, pero unidas por una forma que sigue despertando preguntas.

