Causa polémica filmación de un tigre de Tasmania, un animal extinguido en 1936 (video)
Causa polémica filmación de un tigre de Tasmania, un animal extinguido en 1936 (video)
Foto: Internet
Un nuevo clip que acaba de hacerse público parece mostrar un ejemplar de tigre de Tasmania moviéndose entre las densas selvas del sur de Australia.
El último tigre de Tasmania conocido murió en el Zoológico de Hobart en 1936, convirtiéndose así en una de las tantas especies extinguidas por la acción humana. En este caso, la desaparición se debió principalmente a los agricultores, quienes, indignados por las pérdidas de sus ovejas, cazaron sistemáticamente a estos animales.
Desde entonces, han sido numerosos los reportes de avistamientos, aunque ninguno tan impactante como el video grabado en 2008, en las mismas selvas del sur de Australia. Este material, recién divulgado, despierta la fascinación y la esperanza de quienes sueñan con que el mítico tigre de Tasmania aún pueda existir, oculto entre la vegetación australiana.
Foto: Animales en peligro de Extinción
¿ZORRO O LOBO?
Podría tratarse de un zorro o quizá de un lobo, pero las características descritas por el narrador apuntan a algo mucho más enigmático: un tigre de Tasmania, también conocido como tilacino.
Aunque la grabación fue realizada hace varios años, el video ha salido recientemente a la luz gracias al Grupo de Conciencia sobre el Tilacino, una organización dedicada a investigar supuestos avistamientos del animal. En las imágenes, algo borrosas y tomadas en plena naturaleza australiana, puede distinguirse a un animal moviéndose entre la maleza. A simple vista podría parecer un cánido común, pero algunos detalles llaman la atención de los observadores.
El narrador del video destaca su cola larga y rígida, similar a un hueso, su cuello robusto y su peculiar forma de caminar, rasgos que encajarían con la descripción del extinto tigre de Tasmania. Incluso su comportamiento, en un momento específico de la grabación, parece inusual: “Busqué en Google cómo orinaba un zorro o un perro normal —explica Neil Waters, investigador aficionado y miembro del grupo—. Pero este animal se apoya sobre unas cañas y utiliza una técnica que solo un gato macho emplearía.”
La comunidad de entusiastas del tilacino ha recibido el video con entusiasmo, pues cada nuevo fragmento visual reaviva la esperanza de que la especie no esté completamente extinta. Sin embargo, los expertos se mantienen escépticos. A principios de este mismo mes se difundió otro video grabado en el sur de Australia, también atribuido al mítico tigre de Tasmania. Pero, una vez más, la calidad de las imágenes resulta demasiado baja y confusa como para considerarlo una prueba concluyente.
Los biólogos y zoólogos insisten: no basta con un video borroso para demostrar la existencia del tilacino. Además, señalan que, si realmente una población sobreviviera en libertad, ya deberían haberse encontrado restos biológicos, huellas o presas cazadas que respalden su presencia.
Aun así, el misterio permanece. Cada nuevo avistamiento, cada grabación dudosa, mantiene viva la pregunta que fascina a naturalistas y soñadores por igual:
¿Podría el legendario tigre de Tasmania seguir oculto en algún rincón remoto de Australia?
