El lo descubrió y otros se enriquecieron
Edmond Albius: el niño africano que revolucionó la industria de la vainilla, y cuya historia no debe ser olvidada.
En 1841, Edmond Albius, un niño de 12 años esclav¡zado y sin educación formal, descubrió una técnica rápida y eficiente para polinizar orquídeas vainilla. Su método resolvió un problema que había desconcertado a importantes botánicos. Sin esta técnica, la vainilla no tendría la misma popularidad hoy.
Los colonos franceses trajeron vainas de vainilla a la Isla Reunión en la década de 1820, pero se dieron cuenta de que no había insectos para polinizar la orquídea vainilla. En la década de 1830, un botánico belga desarrolló un método manual de polinización que, aunque efectivo, era lento y requería mucho trabajo. Albius ingeniosamente encontró una manera más rápida utilizando un palo delgado o una hoja de hierba y sus pulgares para polinizar las orquídeas.
Su técnica se sigue utilizando hoy, ya que la mayor parte de la vainilla es polinizada a mano. Después de su descubrimiento, la Isla Reunión se convirtió en el principal proveedor de vainilla, y su técnica fue llevada a Madagascar, que ahora es el mayor productor mundial.
Aunque Albius fue liberado de la esclav¡tud en 1848, tuvo una vida difícil y murió en la pobreza en 1880 a los 51 años en un hospital público, a pesar de su importante contribución. Como reportó el periódico local Moniteur: «El mismo hombre que, para gran provecho de esta colonia, descubrió cómo polinizar las flores de vainilla, ha muerto en el hospital público de Sainte-Suzanne. Fue un final indigente y miserable».
Su trabajo recién fue reconocido solo mucho después de su muerte, y hoy es importante recordarlo.
Madagascar es uno de los mayores proveedores de vainilla y todavía utiliza la técnica de Albius.
Fuente:
– The Linnean Society of London – «Edmond Albius: the boy who revolutionised the vanilla industry».

