El Torio la nueva fuente de energía

Un fragmento de torio del tamaño de una pelota de golf podría cubrir las necesidades energéticas de una persona durante toda su vida. Este elemento ha sido considerado durante décadas como una posible revolución dentro de la energía nuclear, y no sin motivo. Es entre tres y cuatro veces más abundante que el uranio, está ampliamente distribuido en la corteza terrestre y genera residuos radiactivos de vida mucho más corta. En teoría, una pequeña cantidad bastaría para alimentar a una sola persona durante décadas.

A diferencia del uranio-235, el torio no es fisible de manera natural, pero puede convertirse en un material apto para mantener una reacción en cadena cuando absorbe un neutrón y se transforma en uranio-233. Este proceso se desarrolla en reactores avanzados, como los de sales fundidas, que operan a presión atmosférica, incorporan mecanismos de seguridad pasiva y son capaces de aprovechar casi por completo el combustible introducido.

Sin embargo, también existen desafíos importantes. No hay aún reactores comerciales basados en torio y el desarrollo de los MSR implica resolver problemas técnicos complejos, como la corrosión causada por las sales fundidas. Además, la infraestructura nuclear mundial está fuertemente orientada al uranio, por lo que un cambio de rumbo exigiría grandes inversiones. A esto se suman preocupaciones en materia de proliferación, dado que el uranio-233, aunque difícil de emplear con fines bélicos, podría teóricamente utilizarse en armas. Aun así, la creciente necesidad de energía limpia y de alto rendimiento mantiene vivo el interés de países como India y China, que continúan investigando su potencial.

En conjunto, el torio representa una alternativa prometedora, aunque todavía lejana, para diversificar las fuentes de energía nuclear. Si los avances tecnológicos logran superar los retos actuales y se consolida un marco económico viable, este elemento podría convertirse en un recurso clave en la transición hacia sistemas energéticos más sostenibles y eficientes.

Fuente:
– «Thorium Energy Alliance», Thorium Trend Journal