La batalla de Kadesh: Enfrentamiento por las deidades Anunnaki
Una de las luchas entre ejércitos rivales más épicas de todos los tiempos fue la batalla de Kadesh. Ocurrió alrededor del año 1274 a.C. y sus protagonistas fueron las hordas del faraón Ramsés II contra los guerreros hititas liderados por Muwatalli II. Actualmente bien, ¿cabe la probabilidad de que los auténticos instigadores de este encuentro fueran entes extraterrestres?
La gran batalla entre Los Soberanos de Oriente y Occidente
Por el año 1530 a.C., los hititas empezaron una operación para expandir sus dominios después que reemplazaron a los babilonios como la principal potencia en Mesopotamia. En su avanzada militar, los hititas se aproximaron de reciente a la frontera con Egipto, nación que no había sabido lidiar con dicha amenaza desde el reinado de Akenatón.
Si bien era cierto que el territorio de Kadesh o además denominado Qadesh, y sus alrededores estaba bajo el control egipcio para 1279 a.C., los hititas seguían merodeando el sitio e invadiendo algunas zonas. De tal forma que toda aquella zona se disputaba entre ambos gobernantes.
Por lo tanto, para el año 1274 a.C., fue el turno de Ramsés II de intentar aclarar la disputa por la tierra de Kadesh. Con este fin, inició una expedición militar para suprimir la presencia hitita de todo dominio egipcio, incluyendo Kadesh y las regiones circundantes.
Imagen ilustrativa de la Batalla de Kadesh.
Una batalla sin canto de victoria
El encuentro entre los dos ejércitos fue impactante y enérgico. Con todo, ambos dirigentes militares cometieron fallos tácticos que afectaron el ejercicio de sus hombres.
Si bien Ramsés II logró derrotar al ejército de Muwatalli II, no fue capaz de recuperar la tierra de Kadesh. Por otra parte, el ejército hitita retuvo el dominio de la metrópoli, pero su desempeño no fue el esperado y sufrieron cuantiosas bajas.
Un resultado inesperado
La gran batalla produjo un resultado completamente inesperado. Ambos imperios, el hitita y el egipcio, firmaron el tratado de Kadesh en 1258 a.C., poniéndole fin a decenios de enfrentamientos.
Versión egipcia (Der.) del tratado de Kadesh.
A partir de por lo tanto, las naciones que anteriormente eran enemigas iniciaron una relación de paz, en donde el intercambio cultural y económico beneficiaría a ambos pueblos. La historia concluiría con este final feliz, a no ser que detrás de todo haya habido la influjo de entes extraterrestres.
Las autenticas intenciones de Ramsés II
Tanto egipcios como hititas adoraban a entes divinos que los dirigían y protegían durante sus luchas. Para varios historiadores y amantes de la ufología, todo ese panteón de dioses no eran más que entes extraterrestres conocidos como los Anunnaki.
Relieve de Ramsés II en la batalla de Kadesh. Public Domain
De ser así, la campaña militar de Ramsés II contra los hititas fue un intento de revertir las reformas religiosas que su predecesor Akenatón y el líder hitita Muwatalli II arribaron a cabo. Dichas reformas afectaron a las deidades principales de ambos pueblos, o en diferentes palabras, a los extraterrestres que dominaban cada zona.
¿Reformas religiosas o enfrentamientos alienigenas?
En el quinto año de su reinado, el faraón Akenatón fundó una nueva capital en su imperio e introdujo una reforma religiosa asombroso. Promovió el culto de Atón y eliminó del Panteón egipcio a los demás dioses, incluyendo al dios principal Amón Ra.
Por su parte, Muwatalli, el líder hitita, además fundó una nueva capital en Tarhuntassa e introdujo reformas en el plano religioso. Promovió el culto al dios de la tormenta y el rayo, excluyendo a las diferentes debidas principales de los hititas.
Se ha sugerido a la luz de los textos de Zechariah Sitchin, que la deidad Amón Ra de Egipto era el príncipe Anunnaki Marduk perteneciente al clan de Enki (en varios escritos figura como su hijo). Igualmente, la deidad hitita de la tormenta y el rayo era además un príncipe Anunnaki y líder de la expedición terrestre, Enlil.
Un enfrentamiento con repercusiones en el ámbito terrestre

Ilustración de varios dioses Anunnaki.
Ambos clanes, el de Enki y el de Enlil, arrastraban una enemistad que hundía sus raíces en los inicios de los tiempos. Sus intereses estaban conducidos hacia el dominio de toda la Tierra, y su rivalidad se vio reflejada una vez más en la batalla de Kadesh.
Diferentes ocasiones en las que el enfrentamiento alienigena tocaría nuestro mundo fueron los sucesos del Jardín de Edén, El Diluvio Universal, la torre de Babel y la destrucción nuclear de Sumer. Todo ello da para pensar que los entes humanos podrían ser observados como sencillos títeres de fuerzas extraterrestres superiores.
La Batalla de Kadesh no solo pasó a la historia por ser la mejor documentada de la Antigüedad, sino que dio paso a la firma del primer tratado de paz de la historia. en cambio, es factible que haya hecho parte del enfrentamiento que marcó el final de la era gloriosa de la veneración a los viejos dioses Anunnaki.
