La Leyenda de los Cinco Soles (Resumida)

La Leyenda de los Cinco Soles (Resumida)

Les Contare Ahora de la Leyenda Sobre las Eras del Pueblo Azteca, «Los Soles», Aunque es Muuuuuy Larga, se las Resumire Para No Cargarles de Tanto Texto.

Para los Antiguos Aztecas los Dioses Creadores Fueron «Ometecuhtli y Omecihuatl», que Representan al Cielo «Masculino» y la Tierra «Femenino». Procrearon a Cuatro Hijos, Tezcatlipoca Blanco, «Quetzalcóatl», Tezcatlipoca Negro, «Tezcatlipoca», Tezcatlipoca Rojo, «Xipe-Tótec» y Tezcatlipoca Azul, «Huitzilopóchtli o Tláloc».

De Acuerdo con la Interpretación del «Calendario Azteca», Esta Cultura Creía que se Regia por Ciclos o Eras, a las que denominaron «Soles», Hubo «Cuatro Soles», antes de la Era Actual y la Transformación del Mundo Correspondiente a Cada Uno, Estaba Marcado a Desaparecer en Un Cataclismo.

Cada Uno de los Cuatro Soles Representaba a Uno de los Puntos Cardinales y El Quinto era Considerado el Centro.

1. Primer Sol. Era «Nahui-Ocelotl», En Náhuatl, «Cuatro-Jaguar». Su Dios Regente Fue «Tezcatlipoca». había sido destruido, después de tres veces cincuenta y dos años, por los Jaguares.

2. Segundo Sol. Era «Nahui-Ehécatl», Traducido, «Cuatro-Viento». Fue Reinado por «Quetzalcóatl». Desapareció después de siete veces cincuenta y dos años al desatarse un gran huracán, que transformó a los sobrevivientes en monos.

3. Tercer Sol. Era «Nahuiquiahuitl, Significa, «Cuatro-Lluvia». Controlado Por «Tláloc». Fue Eliminado Por Una lluvia de Fuego, Provocada por Tláloc, Los Que Sobrevivieron a la Misma se Volvieron Pajaros.

4. Cuarto Sol. Era «Nahui-Atl», Sginificado, «Cuatro-Agua». Cuya regente fue Chalchiuhtlicue acabó con un terrible diluvio, después de tres veces cincuenta y dos años, al queCsólo sobrevivieron un hombre y una mujer, que se refugiaron bajo un enorme ciprés (en realidad, ahuehuete). Cada uno de estos soles corresponde a un punto cardinal: Norte, Oeste, Sur y Este, respectivamente. En él sucedió que todo se lo llevó el agua y la gente se convirtió en peces.

5. Quinto Sol. Es «Nahui-Ollin», Siginifica, «Cuatro Movimiento». Es el Periodo Actual, El Dios Reinante es, «Tonatiuh», El Nombre Movimiento Quiere Decir, Qué está destinado a desaparecer por la fuerza de un movimiento o temblor de tierra, momento en el que aparecerán los monstruos del Oeste, tzitzimime, con apariencia de esqueletos, y matarán a toda la gente. Quetzalcóatl, junto con Xólotl, creó a la humanidad actual, dando vida a los huesos de los viejos muertos con su propia sangre. El Sol presente se sitúa en el centro, quinto punto cardinal y se atribuye a Huehuetéotl, dios anciano del fuego, porque el fuego del hogar se encuentra en el centro de la casa.

Para los aztecas y mayas el Quinto Sol fue creado en la antigua ciudad de Teotihuacan

¿Vivimos en el Fin de los Tiempos? El Enigma de los Cinco Soles Aztecas

La historia que nos enseñaron en la escuela es lineal, cómoda y, probablemente, falsa. Mientras nosotros medimos el tiempo en segundos y minutos, las civilizaciones antiguas de Mesoamérica lo hacían en Soles: eras de creación y destrucción absoluta.

¿Es posible que nuestra «realidad» sea solo el quinto intento de una simulación divina que ya ha fallado cuatro veces?

El Origen: La Dualidad que Todo lo Creó

En el vacío absoluto, antes de que existiera el «ahora», surgieron Ometecuhtli (la esencia masculina del cielo) y Omecihuatl (la matriz femenina de la tierra). De esta unión de opuestos nacieron los cuatro pilares del cosmos, los Tezcatlipocas:

  • Blanco (Quetzalcóatl): La sabiduría y el viento.

  • Negro (Tezcatlipoca): El espejo humeante, el destino y la oscuridad.

  • Rojo (Xipe-Tótec): La renovación y el sacrificio.

  • Azul (Huitzilopochtli): La voluntad y la guerra.

Estos dioses no buscaban la paz, sino el equilibrio a través del caos. Cada uno dominó una era, y cada era terminó en una pesadilla.


El Registro de las Extinciones: Los Cuatro Soles Anteriores

El Calendario Azteca no es un simple reloj; es un expediente de catástrofes. Según la cosmogonía náhuatl, la humanidad ha sido borrada del mapa sistemáticamente:

1. Nahui-Ocelotl (Cuatro-Jaguar)

  • Regente: Tezcatlipoca.

  • El Fin: Tras 156 años (tres ciclos de 52), la oscuridad devoró la luz. Gigantes que habitaban la Tierra fueron cazados y devorados por jaguares misticos.

  • La Duda: ¿Eran estos «gigantes» una rama olvidada de la evolución humana?

2. Nahui-Ehécatl (Cuatro-Viento)

  • Regente: Quetzalcóatl.

  • El Fin: Huracanes tan violentos que arrancaron los árboles de raíz y desintegraron las montañas. Los supervivientes, obligados a aferrarse a la naturaleza, se transformaron en monos.

  • La Duda: ¿Un cambio climático radical que la memoria colectiva mutó en leyenda?

3. Nahuiquiahuitl (Cuatro-Lluvia)

  • Regente: Tláloc (Dios del Rayo y la Lluvia).

  • El Fin: No llovió agua, sino fuego. Un cataclismo volcánico o una lluvia de meteoritos calcinó el mundo. Quienes no murieron, desarrollaron alas para escapar: se volvieron pájaros.

  • La Duda: ¿Testigos presenciales de un impacto asteroide?

4. Nahui-Atl (Cuatro-Agua)

  • Regente: Chalchiuhtlicue.

  • El Fin: El Gran Diluvio. Un concepto que se repite en todas las culturas del mundo (Noé, Utnapishtim, Manu). Aquí, el cielo se desplomó y los humanos se convirtieron en peces para no ahogarse. Solo una pareja sobrevivió bajo la sombra de un ahuehuete milenario.


El Quinto Sol: Nahui-Ollin (Nuestra Frágil Realidad)

Llegamos al presente. Nuestra era es la del «Cuatro Movimiento», nacida en las sombras de Teotihuacán. El sol que nos alumbra hoy, Tonatiuh, fue creado mediante el sacrificio de los dioses en el fuego sagrado.

Pero no te confíes. Este sol tiene una fecha de caducidad escrita en piedra:

  • El Destino: Nuestra era no terminará con agua ni con viento, sino con Nahui-Ollin: Terremotos.

  • La Profecía: Se dice que la Tierra se abrirá y los Tzitzimime (seres esqueléticos del espacio, monstruos del oeste) descenderán para devorar lo que quede de la humanidad.

«El Quinto Sol se sitúa en el centro, protegido por Huehuetéotl, el fuego antiguo. Pero el centro es el lugar más inestable de todos.»

¿Por qué deberías dudar de tu seguridad?

Si las cuatro eras anteriores terminaron con una precisión matemática de ciclos de 52 años, ¿qué nos hace pensar que somos la excepción? Quetzalcóatl tuvo que bajar al Mictlán (el inframundo) para recuperar los huesos de los muertos y rociarlos con su propia sangre para crearnos. Somos seres hechos de restos de fracasos anteriores.

Estamos viviendo en tiempo prestado. La pregunta no es si el mundo terminará, sino si escucharemos el primer crujido de la tierra antes de que los Tzitzimime lleguen por nosotros.