Las sombras que nunca se fueron.
Las sombras que nunca se fueron.
En Hiroshima, cuando el cielo estalló en fuego, hubo algo que el tiempo no logró borrar: *las sombras humanas grabadas en piedra*.
El calor de la explosión fue tan brutal que las superficies quedaron quemadas al instante… salvo por donde un cuerpo humano se interpuso. Allí, la figura de esa persona quedó marcada para siempre. Como un negativo fotográfico del horror. Como un grito silente impreso en muros y aceras.
No eran simples manchas: eran las últimas huellas de quienes desaparecieron en un parpadeo.
Hoy, esas sombras siguen ahí. Recordándonos que detrás de cada cifra hay un nombre, un latido, una historia. Y que la paz no se mendiga: se construye.
#Hiroshima #MemoriaHistórica #NuncaMás

