Las videollamadas en los años 60

 

No, no es una escena sacada de una película retro de ciencia ficción.
Décadas antes de que Zoom, FaceTime o WhatsApp se convirtieran en parte de nuestra rutina, ya existía la posibilidad de ver y hablar con alguien que estaba a kilómetros de distancia.

En 1964, Western Electric —sí, la misma que fabricaba los teléfonos para Bell— presentó el Picturephone: un aparato con pantalla que permitía realizar videollamadas en tiempo real desde oficinas o cabinas públicas.
Era el futuro… pero nadie lo estaba esperando.

El servicio costaba más que el salario mensual de muchas personas, y la idea de que alguien pudiera verte mientras hablabas resultaba extraña, incluso incómoda.
La sociedad aún no estaba lista para ese tipo de conexión.

Hoy, 60 años después, no solo aceptamos las videollamadas: las hemos convertido en parte esencial de nuestras vidas. Las usamos para trabajar, estudiar, enamorarnos, sanar… y también para despedirnos.

La tecnología no se equivocó. Solo llegó antes de que el mundo estuviera preparado para recibirla.