Lucifer está enterrado en Cerdeña
Lucifer está enterrado en Cerdeña
En la Catedral de Cagliari, la capital de esta región insular de Italia, se encuentra enterrado Lucifer. Aunque pueda sonar extraño, en realidad no lo es tanto. Originalmente, Lucifer no tenía ninguna relación con el Diablo o Satán. El nombre proviene del latín lux (luz) y ferre (llevar), significando “portador de luz”.
Este nombre es una adaptación de un dios de la mitología romana, equivalente al griego Fósforo o Eósforo (Έωσφόρος), conocido como “el portador de la Aurora”. Con el tiempo, el cristianismo transformó a este dios pagano en otro nombre para el diablo. Eósforo estaba asociado con Venus o la estrella Sirio en la mitología egipcia, también conocida como “la estrella de la mañana”.
En los textos bíblicos, Lucifer aún conserva este significado (2 Pedro 1:19) y no el sentido demoníaco que se le atribuyó posteriormente. Los primeros cristianos incluso llamaban a Jesús “el portador de luz” en el rito romano de la liturgia Exultet, un canto de alabanza al cirio pascual. Este nombre fue común en el cristianismo hasta que se asoció con el mito del ángel caído, tomado de la mitología persa.
San Lucifer fue arzobispo de Cagliari en el siglo V y se destacó por su defensa de la ortodoxia católica frente a creencias como el arrianismo. En Cerdeña, su iglesia, la Iglesia de San Lucifer, se encuentra cerca de la Piazza San Cosimo, donde también está la Basílica de San Saturnino, la iglesia más antigua de Cagliari.
En la tumba de San Lucifer, ubicada en la cripta de la catedral, se puede leer su nombre en latín: sanctus Luciferus. Una lápida en la cripta recuerda a este santo de nombre tan peculiar.

