Naves triangulares: ¿Ovnis o tecnología inversa?
La patente de una nave espacial con un diseño triangular, que desafía nuestra comprensión actual de la física, sugiere el uso de ingeniería inversa de tecnología ovni.
Patentes con ingeniería inversa
Los inventores suelen tener grandes sueños y, como es natural, intentan patentar casi cualquier cosa imaginable. Sin embargo, algunos de estos dispositivos registrados pueden resultar inquietantes cuando se convierten en parte de nuestra realidad.
El 20 de diciembre de 2004, un individuo patentó una nave espacial con un casco triangular. Según el registro del invento, el diseño generaría cargas electrostáticas lineales verticales en cada vértice. Estas cargas crearían un campo eléctrico horizontal que, junto con una onda plana emitida por antenas en el costado del casco, podría generar una fuerza por volumen que proporciona una combinación única de sustentación y propulsión.
El inventor, John Quincy St. Clair, no es un nombre ficticio. St. Clair vivió en San Juan, Puerto Rico, y fue un prolífico solicitante de patentes inusuales en los primeros años del nuevo milenio. Entre sus solicitudes se encuentran el generador de energía hiperespacial de petróleo cavitado, el amplificador de energía chi y un sistema de entrenamiento para atravesar paredes1. Muchas de estas solicitudes fueron rechazadas por la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos (USPTO), pero la patente de la nave espacial triangular fue aceptada.
El diseño de la patente US 20060145019 A1 incluye una antena parabólica en el centro de la parte inferior del casco y hemisferios de control de movimiento en cada una de las tres esquinas. Estos elementos coinciden con muchos vídeos de ovnis triangulares reportados, incluso por la Armada estadounidense.
Algunos han relacionado estos avistamientos con la nave triangular TR-3B Black Manta, un supuesto avión espía subsónico equipado con tecnología de baja detectabilidad, que habría sido diseñado en secreto por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Se dice que el prototipo fue desarrollado por Northrop Grumman, una empresa acusada de emplear tecnología inversa de naves no humanas2.
Luis Elizondo, quien estuvo vinculado al Programa de Identificación de Amenazas Aeroespaciales Avanzadas (AATIP) hasta 2017, reveló la existencia de un vídeo de 23 minutos que muestra un ingenio triangular transmedia (que habría salido del mar). El Pentágono mantiene este vídeo en secreto, y aunque ha circulado entre la Comunidad de Inteligencia, no se ha divulgado ningún fotograma. Quienes han visto el vídeo lo describen como “extremadamente convincente”, “definitivo” y “desconcertante”.
¿Podría estar relacionado con la patente de St. Clair? No lo sabemos con certeza. El inventor falleció el 13 de septiembre de 2021 a los 76 años, pero parece que sus ideas inspiraron a la Armada a patentar dispositivos basados en la energía electrostática.
En la naturaleza, existen cuatro fuerzas fundamentales que controlan la materia y la energía: la fuerza nuclear fuerte, la fuerza nuclear débil, la fuerza electromagnética y la fuerza gravitatoria. La fuerza electromagnética puede manipular las otras tres. Una carga eléctrica estacionaria genera un campo eléctrico (electrostático), mientras que una carga en movimiento genera tanto un campo eléctrico como un campo magnético (de ahí el nombre de campo electromagnético). Esta es la base de la patente de la nave triangular desarrollada por el Dr. Salvatore Cezar Pais para la Armada estadounidense3.
Pais trabaja en los Programas de Sistemas Estratégicos (SSP) de la Armada, en tareas de investigación, desarrollo y apoyo operativo continuo de misiles balísticos Trident lanzados desde submarinos (SLBM). Algunos de los dispositivos desarrollados por este ingeniero coinciden con avistamientos ovni, lo que los convierte en algo real, no solo en una idea registrada en la USPTO para evitar el plagio.
Pais está detrás de patentes de la Armada capaces de generar campos electromagnéticos de alta intensidad que podrían conducir a avances en la generación de energía y propulsión avanzada mediante una “nave híbrida aeroespacial-submarina”. Dado que actualmente no existe tecnología capaz de realizar la transición entre viajes aéreos y sumergibles, ¿podría haber sido “copiada” de naves no humanas?
El coronel Philip J. Corso, el controvertido Bob Lazar y, más recientemente, David Grusch, alegan que estos diseños y capacidades fantásticas son el resultado de ingeniería inversa de naves de origen no humano en posesión de programas secretos militares y sus contratistas privados. Sin embargo, tanto el Departamento de Defensa como el último informe de la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) niegan la existencia de programas secretos de recuperación de ovnis o sus tripulantes. ¿Quién dice la verdad?
