NO FUE LOCURA, FUE SILENCIO …. EN MEMORIA DE QUIENES VIERON Y FUERON BORRADOS….
“Comieron humanos”. Eso fue lo que dijo. Así, sin rodeos. “Ellos comieron humanos”. Esa frase cruda, directa, imposible de digerir ,quedó registrada en video el 3 de agosto de 2009, frente a un hotel en Monterrey, Nuevo León. La joven que la pronunció tenía 21 años y se llamaba Gabriela Rico Jiménez. No hablaba en símbolos ni en un lenguaje pulido ; hablaba alterada, desde el impacto, como alguien que acaba de ver algo que no encaja en el mundo conocido.
Los datos verificables son pocos y precisos; fue intervenida por la policía, retirada del lugar y, según reportes periodísticos de la época, derivada a atención psiquiátrica. A partir de ahí, no hay registros públicos. No hubo investigación amplia sobre lo que dijo. No hubo seguimiento periodístico sostenido. No hubo una entrevista posterior donde pudiera explicar con claridad, ya fuera para ratificar, matizar o retractarse. Solo hubo desaparición del espacio público.
Ese es el punto clave. No se la contradijo con pruebas. Se la desactivó. Cuando alguien se sale del guion y señala estructuras de poder ,políticas, financieras, mediáticas, farmacéuticas el sistema no discute el contenido, discute la salud mental del mensajero. El diagnóstico reemplaza al debate. El expediente clínico reemplaza a la pregunta incómoda.
A Gabriela Rico Jiménez se la convirtió en “caso”. En “episodio”. Y luego, en nada. El silencio como destino. No sabemos dónde está. No sabemos si vive. No sabemos si pudo reconstruir su vida. Y ese no-saber no es neutral, es una forma de borrado.
Este texto no afirma como hechos lo que nunca fue probado. Afirma algo más inquietante y comprobable ,el patrón. Cuando alguien ve demasiado, cuando nombra lo que no debe nombrarse, cuando roza a la élite sinárquica ,esa que se infiltra en gobiernos, bancos, farmacias y espectáculo, el sistema activa su protocolo: ridiculizar, aislar, medicar, desaparecer simbólicamente. Si no pueden llevarte al redil, te sacan del mapa.
Traigo esto a colación porque el Espíritu, cuando se manifiesta, no interpreta ni elabora, constata. Y cuando esa constatación atraviesa un mundo construido sobre negaciones, lo que queda expuesto no es el Espíritu, sino el mecanismo que intenta cubrirlo. Hablo de esto porque lo que aquí se señala no solo es una persona, sino toda una maquinaria de control y la forma como reaccióna el sistema ante lo que no puede absorber.
Por eso este post no es solo por una en particular . Es en honor de muchos. De quienes vieron, hablaron y fueron borrados. De quienes quedaron reducidos a un diagnóstico. De quienes pasaron de testigos a sombras. por no aceptar el silencio como respuesta, pro aquellos que han sido ridiculizados por mostrar la verdad y no olvidar que recordar es resistencia. Y dejar abierta la pregunta ,la que nunca quisieron investigar, es negarse a que el olvido haga su trabajo.
Porque a veces, en este mundo, no desaparecen las verdades. Desaparecen a quienes se atrevieron a mirarlas de frente, y podrán apagar el cuerpo pero al Espíritu jamás !!!

