Por qué los que menos saben son los que más gritan

Vivimos en la era de los estómagos llenos y las mentes desnutridas. Mientras el cuerpo grita por necesidad, la ignorancia sube al podio con un micrófono en la mano. No confundas tener voz con tener la razón. El hambre se queja, pero la ignorancia siempre tiene un discurso preparado.