Un pulso electromagnético es una amenaza latente: ¿podría traer el fin del planeta moderno?.

Un pulso electromagnético es una amenaza constante que podría poner fin al mundo moderno.

Un pulso electromagnético es una amenaza latente: ¿podría traer el fin del mundo moderno?

Un pulso electromagnético es una amenaza latente: ¿podría traer el fin del planeta moderno? (Imagen referencial)

Un pulso electromagnético podría acabar con la tecnología actual, algo que, al igual que el fin del mundo moderno, solo vemos en películas o imaginamos, pero que podría hacerse realidad algún día.

Siempre tenemos una espada de Damocles sobre nuestras cabezas, un posible fin del mundo que podría acabar con la sociedad. Sin embargo, vale la pena profundizar en estos posibles escenarios, no con la inquietud que pueda generar imaginarlos ni con alarmismo, sino porque nos permite extraer información interesante. A veces, esto nos ayuda a darnos cuenta de aspectos de nuestra vida y sociedad que de otro modo no habríamos notado.

Así, nos planteamos qué sucedería si ocurriera un pulso electromagnético, que en términos generales se define como una emisión de energía de gran intensidad.

Escenario muy posible

No sería un escenario inusual, ya que la naturaleza de estas emisiones puede ser de dos tipos:

Natural: como resultado de una tormenta solar. De hecho, esto ya ha ocurrido antes, como en el famoso evento Carrington de 1859.

Un pulso electromagnético es una amenaza latente: ¿podría traer el fin del mundo moderno?

Un pulso electromagnético (EMP) también podría ser provocado por una tormenta solar extremadamente poderosa.

Artificialmente: mediante armamento diseñado específicamente para causar estos efectos, algo que se sospecha que algunas naciones han estado desarrollando durante décadas.

Un pulso electromagnético es una amenaza latente: ¿podría traer el fin del mundo moderno?

El EMP podría ser causado con la detonación de una bomba nuclear en la atmósfera.

¿Qué efectos tendría?

La dependencia de diversos factores, como la intensidad y la duración, influiría en los efectos, pero enfoquémonos en un escenario particularmente intenso.

La consecuencia más destacada sería que un pulso electromagnético con ciertas características podría inutilizar cualquier dispositivo electrónico o eléctrico a su alcance. En un escenario extremadamente intenso, donde la tecnología quedara inservible, deberíamos preguntarnos: ¿cuán dependientes somos de ella? ¿Qué pasaría si de repente no pudiéramos usar ningún dispositivo tecnológico? ¿Cómo reaccionaríamos?

Si el pulso tuviera una intensidad moderada, es posible que no inutilizara todo a gran escala. Aunque la sociedad experimentaría varios contratiempos y cierto caos, esto ocurriría durante el tiempo necesario para reparar los elementos dañados. Si no fueran demasiados y dependiendo de la capacidad de cada nación para gestionarlo, las reparaciones podrían realizarse en un período de tiempo no muy prolongado.

Un pulso electromagnético es una amenaza latente: ¿podría traer el fin del mundo moderno?

Un apagón general dejó sin electricidad a Argentina, Uruguay, algunas ciudades de Chile y el sur de Brasil. Usuarios en Internet sugirieron que pudo haber sido causado por un pulso electromagnético.

En cambio, la situación y las repercusiones serían muy diferentes si el pulso fuera de gran intensidad, dejando inutilizados componentes básicos para el funcionamiento de nuestras sociedades.

Cualquier dispositivo tecnológico dejaría de funcionar repentinamente. Los aviones en vuelo caerían al suelo, la mayoría de los coches quedarían inutilizados, impidiendo el transporte de alimentos y productos de necesidad. Tampoco funcionaría la red eléctrica si los transformadores se vieran afectados, y con ello, se perdería el acceso a uno de los recursos más básicos: el agua corriente, ya que las bombas tampoco funcionarían.

¿Qué haríamos si nos viéramos incomunicados, sin agua y sin comida? Las consecuencias variarían según el tiempo necesario para llevar a cabo las reparaciones pertinentes y restablecer los servicios básicos.

¿Estamos preparados para enfrentar un evento de este tipo? Varios informes indican que no, aunque debemos tener en cuenta que siempre hay un posible fin del mundo esperando, y aquí seguimos.

Autor MundoOculto.es