Sería más fácil encontrar extraterrestres en un universo paralelo que en el nuestro, sugiere nuevo estudio
El fracaso en nuestra búsqueda de señales de vida extraterrestre en el espacio profundo puede deberse a varias razones. Recientemente, científicos de la Universidad de Durham han propuesto una nueva teoría: es posible que estemos viviendo en el universo incorrecto.
Un nuevo modelo teórico inspirado en la ecuación de Drake sugiere que la vida extraterrestre podría ser más común en ciertos universos paralelos dentro de un multiverso infinito. Esto implicaría que nuestro universo no es el más favorable para detectar civilizaciones alienígenas.
La ecuación de Drake, formulada en 1961 por el astrofísico Frank Drake, estima la probabilidad de encontrar vida extraterrestre en la Vía Láctea. Se basa en factores como el número de estrellas y la posibilidad de que estas tengan planetas habitables. Sin embargo, la paradoja de Fermi plantea la contradicción entre la alta probabilidad de vida extraterrestre y la falta de evidencia de su existencia.
En un estudio reciente publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, los investigadores han ampliado esta idea al multiverso. Han calculado cómo las variaciones en la densidad de la energía oscura, la fuerza que impulsa la expansión del universo, podrían influir en la formación de estrellas en diferentes universos paralelos.
El modelo sugiere que una densidad óptima de energía oscura permitiría que hasta un 27% de la materia no oscura se convierta en estrellas. En nuestro universo, este porcentaje es del 23%, lo que implica menos estrellas y, por ende, menos oportunidades para la vida extraterrestre.
Estos hallazgos son hipotéticos y dependen de la existencia del multiverso, una teoría aún no comprobada. Sin embargo, explorar cómo la vida podría surgir en diferentes universos podría ofrecer nuevas perspectivas sobre nuestro propio universo, según Lucas Lombriser, cosmólogo de la Universidad de Ginebra y coautor del estudio.
La energía oscura es una fuerza desconocida que causa la expansión acelerada del universo. Su cantidad en distintos universos paralelos afectaría la formación estelar: menos energía oscura resultaría en una expansión más lenta y una mayor formación de estructuras estelares, mientras que más energía oscura dispersaría la materia, reduciendo la formación de estrellas.
El modelo calcula que la densidad óptima de energía oscura para maximizar la formación estelar es ligeramente superior a la de nuestro universo. Esto sugiere que en otros universos, la vida inteligente podría tener más oportunidades de desarrollarse y encontrarse.
Los investigadores también creen que la densidad óptima de energía oscura sería más común en el multiverso que otras configuraciones posibles, lo que implica que nuestro universo podría no ser uno de los más comunes, según Daniele Sorini, cosmólogo de la Universidad de Durham y autor principal del estudio.

