Un físico ruso ofrece una hipótesis revolucionaria sobre los extraterrestres
Un físico ruso ofrece una hipótesis revolucionaria sobre los extraterrestres
El hecho de que la humanidad no reciba señales de otras supuestas civilizaciones avanzadas dio lugar a la así llamada Paradoja de Fermi que expone la contradicción de que existan miles de universos que alberguen vida inteligente y que la humanidad todavía no haya sido capaz de ponerse en contacto con ellos.
En un principio, el científico supuso que la primera civilización que llegue a viajar por la galaxia será la que eliminará a todas las otras civilizaciones para garantizar su expansión.
Berezin indica que no es muy relevante cómo sea la vida alienígena: pueden ser organismos biológicos, una inteligencia artificial o una especie de mente con estructura de colmena de tamaño planetario.Lo más importante reside no en el problema de cómo es dicha civilización, sino de qué manera se porta. Según la paradoja de Fermi, la civilización extraterrestre debería ser capaz de viajar por la galaxia o por lo menos mandar señales.
No obstante, para poder hacerlo, una civilización debe ser extremadamente desarrollada. Según Berezin, este desarrollo inevitablemente se vincula con el desplazamiento de las especies menos complicadas.
«No estoy sugiriendo que una civilización altamente desarrollada pudiera exterminar conscientemente a otras formas de vida. Más probablemente, lo harían sin darse cuenta, al igual que un grupo de obreros destruye un hormiguero para construir un edificio, simplemente porque carecen de cualquier estímulo para protegerlo», explica Berezin.
Es decir, una civilización bastante avanzada podría ‘conquistar’ la galaxia y aniquilar a sus vecinos, simplemente porque es capaz de hacerlo.
La idea más peculiar del estudio no es que los humanos estén al borde de encontrarse con una raza más civilizada, sino que podrían ser ellos la propia raza más civilizada que va eliminando otras formas de vida sin ser consciente de ello.
«Por supuesto, espero estar equivocando. La única manera de comprobarlo es seguir estudiando el universo y buscando vida extraterrestre», concluye el investigador.
Fuente sputnik traducido por mundooculto.es

