¿Eran realmente las antiguas deidades seres de otros planetas?
A lo largo de las décadas, investigadores, teóricos y expertos han debatido sobre el origen de los antiguos dioses. ¿Fueron simplemente productos de la imaginación de las culturas antiguas o realmente fueron observados? Sus descripciones tan precisas sugieren lo segundo. Entonces, ¿es posible que estos dioses provinieran de otros planetas?
Hay un aspecto de nuestra sociedad que la comunidad científica aún no ha podido explicar: ¿cuándo dimos el salto a una civilización avanzada? Se cree que en algún momento de la historia, el ser humano dejó las cavernas, comenzó a usar herramientas, aprendió a cultivar, y adquirió conocimientos matemáticos y astronómicos. Pero, ¿cómo sucedió esto?
Según los registros encontrados en los restos de antiguas civilizaciones, todo esto se atribuye a sus dioses. Seres divinos con características únicas, capaces de viajar entre planetas y poseedores de habilidades sobrenaturales.
Si consideramos que estos antiguos dioses enseñaron a la humanidad todo lo que sabemos hoy, permitiendo un salto en nuestra evolución y desarrollo, surge la misma pregunta: ¿quiénes eran estos dioses y de dónde venían?
¿Antiguos cosmonautas o dioses ancestrales?
Existe una hipótesis que sugiere que los seres humanos descienden o fueron creados por entidades alienígenas que, hace miles de años, aterrizaron en nuestro planeta con sus naves. El conocimiento, la sociedad y las religiones se basan en esos viajeros que dejaron su esencia para formar lo que hoy conocemos como civilización. A estos “viajeros” se les denomina “cosmonautas”.
Uno de los principales defensores de la hipótesis de los Antiguos Cosmonautas es Carl Sagan. En su obra “Vida Inteligente en el Cosmos”, el astrónomo menciona que las deidades adoradas por las sociedades antiguas podrían haber sido seres de otros mundos.
Asimismo, en la India, antiguos escritos relatan historias sobre grandes ciudades flotantes que rodeaban la Tierra, de las cuales emergían pequeños vehículos voladores llamados Vimanas, que pueden interpretarse como naves espaciales.
Dioses y armas
Es posible que nuestros antepasados confundieran a seres de otros planetas con dioses, ya que esa era su única forma de explicarlo. Un ejemplo de esto se encuentra en la antigua Grecia, donde existían importantes relatos y zonas dedicadas a sus deidades. Lo más curioso es que en diferentes culturas alrededor del mundo hay muchas similitudes entre estos dioses. Por ejemplo, los romanos tenían un panteón de deidades muy similar al de los griegos.
Además, las deidades nórdicas y griegas poseían armas parecidas: Thor, Odín y Zeus dominaban el rayo, un objeto que hoy podríamos interpretar como armas que emitían energía dirigida.
Evidencia del contacto alienigena
Numerosos teóricos, expertos y divulgadores de la teoría de los Antiguos Cosmonautas sostienen que las evidencias de contacto alienígena en el pasado se encuentran en antiguas esculturas y monumentos.
Por ejemplo, Erich von Däniken afirmó que estructuras como Puma Punku, Stonehenge y las Pirámides de Egipto son creaciones extraterrestres.
El escritor llegó a esta conclusión al analizar a Ra, la deidad más importante para los antiguos egipcios. Según la leyenda, Ra tenía la capacidad de “volar por los cielos en un barco solar”. Si a esta descripción se le añade una figura voladora inusual en ciertos jeroglíficos que los investigadores no han logrado identificar, surge la duda.
Dios Ra
Por lo tanto, es razonable preguntarse: ¿Era Ra un extraterrestre que viajaba en una nave espacial?
Por otro lado, Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, es la deidad más destacada de las culturas mesoamericanas, especialmente entre los aztecas. Curiosamente, Quetzalcóatl es considerado el responsable de impulsar el desarrollo de sus civilizaciones.
Cē Ācatl Tōpīltzin Quetzalcóatl, representado en el mural de Diego Rivera en el Palacio Nacional de México.
¿Impartieron conocimiento en la Tierra?
Los seres humanos veneraban a las antiguas deidades por los conocimientos que les transmitieron. Sociedades de todo el mundo tienen tablillas y escritos que documentan las enseñanzas dejadas por estos dioses.
Para los antiguos griegos, el dios Apolo recorría los cielos en su carro de fuego, enseñando astronomía y cómo construir carreteras y laderas. Relatos similares se encuentran en Egipto con los Shemsu Hor, seres celestiales con vasto conocimiento y tecnología avanzada, responsables de la construcción de muchos monumentos antiguos.
Otro ejemplo es Oannes, una figura “mitad humano, mitad pez” adorada por sumerios, babilonios y caldeos, quien educó y enseñó a los humanos todo lo necesario para evolucionar como especie.
Aunque no es más que una hipótesis, resulta curioso cómo diferentes sociedades, separadas por miles de kilómetros o años, describen criaturas sorprendentemente similares.
Un caso similar es el de Dagón, la deidad de los filisteos, quien también tenía apariencia de “mitad pez, mitad hombre”. Este ser les enseñó la agricultura, una práctica fundamental para los filisteos.
Dagón, la deidad más notable de los Filisteos. Public Domain
En realidad, la Biblia también menciona a este dios y los diversos templos construidos en su honor, lo que demuestra su importancia.
Según muchos arqueólogos, la construcción de varios monumentos inexplicables coincide con antiguas tablillas que narran la llegada de seres de otros planetas. ¿Intervinieron estos seres para acelerar el progreso humano, influyendo en nuestra sociedad y en la historia?
La lista es aún más extensa y se podrían mencionar muchos otros seres, como los primeros reyes sumerios, que gobernaron durante miles de años, o los “dioses hormiga” de los indios Hopi. ¿Fueron estos seres de otros planetas responsables del avance de la sociedad y la evolución humana a lo largo del tiempo? Evidentemente, la ciencia considera esto como mera especulación, al igual que la religión, que también se opone a esta hipótesis. Aun así, la duda persiste.
Redacción por MundoOculto.es

