Semillas naturales y ecológicas
Las semillas naturales y ecológicas (las de toda la vida, no las manipuladas) son un patrimonio de la humanidad. Con la ingeniería bioquímica quieren patentar, modificar y controlar lo que comemos, obligándonos a depender de un sistema corrupto . Por eso es vital guardar, intercambiar y sembrar semillas libres, porque cada una es vida, salud y soberanía alimentaria.
Qué son:
Son las semillas naturales, tradicionales, que no han sido modificadas genéticamente (no transgénicas) ni tratadas con químicos de laboratorio. Se conservan tal cual la naturaleza las da y mantienen su capacidad de reproducirse generación tras generación.
Por qué son importantes:
Conservan la biodiversidad agrícola (cada semilla tiene su historia y adaptación al clima).
Garantizan alimentos más sanos, sin manipulación genética.
Son libres, no dependen de patentes ni de grandes corporaciones.
Permiten que los agricultores y familias sigan cultivando de forma autónoma.
Qué está pasando:
Muchas multinacionales por ejemplo MONSANTO entre otros buscan modificar y patentar semillas, de forma que no se puedan volver a sembrar libremente. Eso obliga a comprar cada año nuevas semillas, perdiendo la independencia alimentaria.
Qué podemos hacer:
Guardar semillas naturales (no adulteradas).
Intercambiarlas en redes de agricultores o bancos de semillas.
Sembrar huertos con variedades locales.
Informar y concienciar para proteger este patrimonio.
En resumen: las semillas no adulteradas son vida, libertad y salud. Si se pierden, quedaremos en manos del sistema.

